Hace ya algo más de un año que la
bruja mayor decidió dormir en su cama, ahora después de tanto tiempo me da la
sensación de que siempre ha sido así pero pensando en ello recuerdo aquellos
momentos con algo de nostalgia, recuerdo mis nervios de los primeros días y la
sensación de que se nos iba a haciendo mayor.
Recuerdo que después de unos días
durmiendo en su cama para que le hiciera más ilusión decidimos ponerle la cama
como a ella le gustara, al principio como la decisión nos pilló desprevenidos
le pusimos las únicas sábanas que teníamos para esa cama y una manta de Minnie
que le había regalado su abuela hacía tiempo, ella encantada porque por aquel
momento era su personaje preferido.
Como enseguida llegó el buen
tiempo lo dejamos así porque en verano con sólo las sábanas tenía de sobra pero
a medida que iba llegando el otoño tuvimos que pensar como “decorar” la cama, y
anda que no dimos vueltas mirando tiendas de textil!!
Estuvimos mirando los típicos
edredones, colchas nórdicas y sacos nórdicos. Lo de los sacos nórdicos me
pareció una bomba, me imagino que sabéis cuales son aunque la verdad es que yo
no los había visto antes, son esos edredones que van unidos con cremallera a la
sábana bajera, os suenan, no? Pues como decía nos parecieron una idea estupenda
ya que una vez dentro el niño ni se destapa ni se cae de la cama, pero… la
bruja mayor tiene una cama de 105 y de ese tamaño no lo pudimos encontrar.
Así que nos decidimos por la
segunda opción que más nos gustaba: los nórdicos. Compramos un relleno finito
porque con la calefacción central en nuestra casa nunca hace frío y la funda
que ella decidió, la de Hello Kitty.
A ella le encanta y para mí es
muy cómodo, de hecho la cama de la bruja mayor es sin duda la que más veces se
hace al cabo de la semana, ya sé que pensaréis que las camas se hacen todos los
días pero desde que está la pequeña en esta casa ya no es así… muchísimas
mañanas no encuentro el momento porque si en algún momento me deja un poco
tranquila es porque está durmiendo en mi cama así que de repente llega mediodía
y pienso que ya para que la voy a hacer… Sin embargo la cama de la mayor con el nórdico es tan sencillo como airearlo un poco y volverlo a estirar, vamos que
casi puede hacerla ella, jajaja
Por lo que hemos decidido que
cuando pase este verano vamos a tirar nuestro edredón y nos compraremos un nórdico
también, por lo menos para que con un solo estirón la habitación parezca un mínimo
ordenada, porque estaréis conmigo en que por muy limpio que esté un dormitorio
cuando la cama está sin hacer la sensación es malísima.
Y por supuesto para la pequeña
también ya que nuestra intención (de momento) es comprarles a final de año una
cama nido para que duerman ya juntas, la mayor lo está deseando (quiere dormir
como Peppa y George aunque no pienso poner una litera) y la pequeña está loca
con su hermana así que seguro que estará encantada, y para mí será más cómodo
porque me echaré a dormir con las dos a la vez y listo.
Así que en unos meses tendremos
que volver a empollarnos las fundas nórdicas infantiles a ver que personaje
elige… Ya estoy empezando a mirar aquí a ver que podemos elegir, que no es poco!!













