¿Por qué nos siguen gustando los cuentos de hadas?

sábado, 18 de abril de 2015
Contemporáneamente se suele afirmar que los cuentos de hadas ha perdido sentido en una sociedad como la nuestra donde se cuenta primero una historia en la que Caperucita es la víctima y el lobo es el malo, pero a continuación otra los roles se invierten , y enseguida otra donde ambos son buenos pero la malvada es la abuelita. Sin embargo, este juego de versiones sólo es posible cuando los lectores conocen el relato original que permanece indestructible. Si no, observen, por ejemplo, la historia de Shrek y el cuento del príncipe sapo. Otra característica paradójica de los cuentos de hadas es que no sólo tratan de hadas sino toda una variedad de personajes fantásticos (duendes, elfos, brujas, sirenas, troles, gigantes, gnomos, ogros, dragones o animales que hablan) además de que es una denominación que comparte los terrenos fronterizos del relato fantástico y otros subgéneros de la fantasía literaria.

Una de las escritoras españolas que viene construyendo una prolífica trayectoria influida por este legado es Laura Gallego García. En su última esperada novela Todas las hadas del reino (Montena) recurre otra vez al poder mágico de la frase “Érase una vez” para sumergirnos en la historia de Camelia, un hada madrina que hace tres siglos que asiste a otros personajes para que consigan sus propios finales felices. Sin embargo, cuando le encomiendan que ayude a Simón, comenzarán a suceder una serie de eventos inesperados. No os perdáis esta historia plena de magia, encanto, giros imprevisibles y referencias a los cuentos de hadas que ya conocemos.

Todas las hadas del reino

Si bien sus orígenes se pierden en las fuentes anónimas de las tradiciones orales europeas, se puede ubicar en el siglo XIX el origen de las compilaciones y las variaciones de estos relatos que autores como Hans Christian Andersen quién se basó en cuentos populares antiguos, utilizando motivos y tramas del género para crear nuevos relatos. Si es cierto eso que afirmara el popular autor danés de que “La vida en sí es el mejor cuento de hadas” os recomendamos la cuidadísima edición de Cuentos de hadas (Librosdel Zorro rojo), ilustrado por Harry Clarke en 1916 por encargo de la editorial inglesa George G. Harrap & Co. Su extraordinaria habilidad para el dibujo y las tramas gráficas, su envidiable manejo de la luz, la composición y el color junto con la laureada traducción de Enrique Bernárdez hacen de esta obra (donde se pueden encontrar cuentos tan célebres como “El patito feo”, “La vendedora de cerillas”, “Pulgarcita” o “La sirenita”) un objeto para coleccionistas.  

Post ofrecido por Boolino

Álbumes de fotos para recordar nuestros momentos

martes, 14 de abril de 2015
Hoy a 14 de abril al fin he terminado el álbum de fotos del año pasado, por mucho que cada año diga que el próximo lo hago en enero o que voy haciéndolo mes a mes siempre acabo aprovechando el descuento del día de la madre...

Y es que a mí siempre me han encantado las fotos y desde que nació la mayor he ido haciendo un álbum anual todos los años y he de decir que cada año me quedo más satisfecha con el resultado. Antes de ser padres habíamos hecho un par de ellos con las fotos de algún viaje especial que hicimos pero estos con las fotos de la familia para mí son mucho más especiales.

Es cierto que requieren bastante tiempo y trabajo y es por eso por lo que se me van atrasando pero sé que es una cosa que si me dejo vencer por la pereza y no lo hago me voy a arrepentir, así que voy sacando huequitos, sobre todo quitándome tiempo de dormir (hay quien me dice que no tiene tiempo para estas cosas pero puedo asegurar que a mí tiempo no me sobra en absoluto) y el resultado merece la pena.

Es algo para mí porque me encanta pero también es un regalo para las brujas porque sé que en un futuro (ahora también les gusta) disfrutarán viendo como han ido avanzando.

Me gusta hacerlos y también  me gusta verlos, disfruto viendo como mis peques han cambiado de un año para otro, si no fuera por ellos hay imágenes que ya se habrían borrado de mi memoria, es increible ver fotos de un año para otro y ver esas diferencias.

Pero también me encanta recordar todas las cosas que hemos hecho, a veces nos da la sensación de que vamos dejando pasar los días y las semanas sin hacer nada especial y de repente me pongo a hacer un álbum anual y veo que hemos hecho muchísimas más cosas de las que yo recordaba, cumpleaños, viajes, excursiones, talleres, o una simple tarde en el parque,...

Hace unos meses se creaba una polémica en los blogs maternales acerca de hacer o no mágica la infancia de nuestros hijos, yo no sé si la de mis hijas será mágica o no, pero gracias a estos recopilatorios me cercioró de lo felices que somos y lo bien que lo hemos pasado en tantísimas ocasiones, los momentos que hemos compartido con otras personas queridas y todo lo que hemos celebrado...

Ahora mismo estoy deseando que me llegue ya mi pedido.

Seguro que la mayoría de vosotras también lo hacéis, no?

Batiburrillo por mi cumpleaños

jueves, 2 de abril de 2015
Llevo un montón de días queriendo pasarme por aquí, hace dos días escribí una entrada larguísima en plan desahogo que acabé borrando, pero es que la bruja pequeña ha pasado por una etapa horrible y a consecuencia de eso yo he sido una madre horrible con ella. Ahora ya no me apetece hablar de ello pero lo he pasado muy mal.

Estos últimos dos días la cosa ha mejorado mucho, creo que el definitivo castigo y charlita posterior del martes surgió su efecto y ella se ha dado cuenta de que así no va a conseguir nada, y la relación entre los cuatro también ha mejorado. Porque el problema es que cuando uno está mal lo acaban pagando injustamente los otros tres.

Hoy (todavía hoy) es mi cumpleaños, 36 ya, y aunque ha sido un día de madre soltera hemos estado las tres muy bien, por la mañana mis peques me han dado los regalos que fueron el otro día a comprar con su papá y que ellas eligieron, un collar que es lo que ellas querían regalarme y una funda para la tablet que es lo que yo quería que me regalaran. Me hace gracia lo claro que tenían que me iban a regalar "una joya" a pesar de que yo les dijera otra cosa que necesitaba (como una mochila), me da que éstas no van a ser de esas hijas que regalan tostadoras o exprimidores a sus madres y eso me encanta! Jajaja

Hemos hecho un bizcocho que han decorado ellas y al fin he encontrado unas velas que soplar, no tenía 36 así que me he tenido que conformar con soplar seis, eso sí entre las tres... Por la tarde hemos ido al embalse a dar de comer a los patos y dar una vuelta y después de lo que hemos pasado estos últimos días ni me podía creer esa tranquilidad y buen rollo. Aunque la pequeña se ha tenido que llevar una regañina porque no se le ocurre otra cosa que ponerse a tirar piedras a unos perros...

Tanto papá como yo en estos días de fiesta sólo tenemos fiesta mañana y el lunes, así que ambos días aprovecharemos para hacer un par de excursiones, acabo de reservar para ir mañana a vistar las ruinas de Numancia y el lunes ya veremos. Es cierto que estos días así lo único que apetece es descansar el único día libre que tienes pero cuando haces eso llega la noche y te arrepientes de no haber hecho nada, así que hemos decidido intentar aprovechar a hacer cosas cuando podamos porque este año yo no sé si voy a tener vacaciones y creo que los cuatro necesitamos desconectar y salir de nuestra rutina.

Espero que los que tengáis unos días lo paséis estupendamente y poder pasarme pronto por aquí... tengo tantas cosas en la cabeza que quisiera escribir y tan pocas ganas en algunos momentos...

Un pollo, tres platos

viernes, 20 de marzo de 2015
No sé si ha sido la maternidad la que me ha vuelto una maruja o simplemente ha sido cosa de la edad, pero aquí estoy la anti-amadecasa por excelencia obsesinada por la economía doméstica y todos sus entresijos y encima hablando de ello en un blog... Uff! Qué pena de mí! jajaja

En estos últimos años mis circunstancias han cambiado mucho así que no me ha quedado otra que adaptarme y preocuparme por cosas que antes no tenían demasiada importancia. Antes de que la bruja mayor naciera yo tenía un buen trabajo con un buen sueldo, trabajaba muchas horas a la semana y normalmente no comía en casa, así que la compra que hacía la hacía el sábado e iba a un único lugar porque no tenía ni tiempo ni ganas de más.

Cuando fui madre la cosa cambió, ya no tenía trabajo y por lo tanto no tenía ingresos, no es que tuviera tiempo libre (eso lo sabéis de sobra todas) pero sí tenía tiempo para ir con mi niña de paseo y aprovechar a hacer la compra, unos días en un lado y otros en otro, con lo que descubrí (Oh my God!) que los precios podían variar mucho de una tienda a otra... Ya veis que como ama de casa no tengo parangón ;-)

Así que he pasado de ser una chica que compraba las pechugas de pollo ya fileteadas a una chica (porque aunque tenga dos niñas sigo siendo una chica) que se lleva el pollo entero. El día que descubrí que me costaba lo mismo una bandeja de pechugas que un pollo me sentí pletórica (y no me exgtraña que os riáis de mí) y me dije "A Dios pongo por testigo que si tengo tiempo no volveré a hacer el canelo y pagar el doble por lo mismo" y de momento lo he cumplido.

Pero claro, aunque siempre he sido muy cocinillas la cocina tradicional nunca me ha tirado y la chica que compraba las pechugas fileteadas se encontró con un pollo entero y tenía que darle salida... Y como ésta ha sido una semana de las de pollo entero me apetecía compartir con vosotros el resultado...

Así que me podéis visualizar con un pollo enorme, después de quitarle bien la piel que ya sé que hay mucha gente que se la come (mi madre entre otras) pero aparte de tener muchísima grasa a mí me da muchísimo asco, separé las pechugas y los muslos y los pasé por la picadora para hacer unas hambuerguesas verdes como las de la receta que publiqué hace unas semanas para que esta tortura de niñas que tengo coman algo de verduras.

Como a la bruja pequeña le gusta la sopa mi nuevo yo marujo ha empezado a hacer los caldos caseros (huelga decir que antes los compraba hechos o me los traía de casa de mi tía) y me curré una sopita de pollo con verduras que devoró igual que papá y yo, la mayor se niega a comerla (grrrr). La mayor parte de la verdura la paso por la batidora y va al caldo pero pegado en el hueso quedaba muchísima carne y por supuesto no la iba a tirar...

Una ama de casa que se precie habría aprovechado para hacer unas croquetitas riquísimas, pero yo todavía no he llegado a ese nivel (todo se andará) y no me veo removiendo la masa, así que ayer pensando decidí que iba a probar a hacer una lasaña de pollo, entre mis platos de pasta nunca había entrado una lasaña pero alguna vez tenía que ser la primera y no lo veía muy difícil...

Y ahí la tengo en el horno esperando la hora de comer, si ha quedado buena todavía no lo puedo decir, pero que ha sido fácil por supuesto, si yo me veía colocando placas cocidas de pasta y pensando que se me iban a descojonar y resulta que venden unas que se ponen tal cual y luego se hacen en el horno!! Y por 1€ el paquete!! Dios mío que mundo por descubrir!! Cuando se lo cuente a mi madre va a flipar!

Así que ya veis, un pollo y tres platos. Si yo he podido cualquiera puede...

Y pienso seguir marujeando... Ya os contaré...

Deberes

miércoles, 18 de marzo de 2015
Mi hija mayor está en segundo de infantil y tiene deberes todos los fines de semana. Por si alguien tenía dudas a mí no me mola nada.

Las tareas comenzaron a mediados del curso pasado. Durante ese curso y el primer trimestre de este las tareas eran un libro para leer (bueno, para que le leyéramos) y una ficha a hacer sobre el libro en la que hay que escribir el título, el autor y hacer un dibujo (coloreado que quede claro, que al principio algún niño lo llevaba a lapiz y la profesora ya nos dijo que de eso nada), desde hace un par de meses a esto se le ha añadido una ficha de repaso sobre la letra con la que estén esa semana.

Cuando sale este tema tanto en el patio como en el parque veo que hay muchos padres encantados con esto, a mí me sorprende porque el tema de los deberes con cinco años sinceramente me mata.

En primer lugar lo del cuento entiendo que su objetivo es crear un hábito de lectura en los niños, pero en nuestro caso esto no nos hace ninguna falta puesto que ya leemos cuentos todos los días (uno a cada una concretamente), tenemos un montón de libros en casa y además vamos todas las semanas a la biblioteca a coger alguno más. El hecho de tener que leer el que toca para nosotras es más contraproductivo que otra cosa, ya sabemos que lo que se hace por obligación nunca puede ser divertido, y además aunque hemos descubierto libros que nos han gustado mucho (como los Cuentos para sentir de Begoña Ibarrola) también nos han tocado libros que no nos han gustado nada de nada y que nos han quitado tiempo de leer lo que sí nos gusta.

Por otro lado la ficha de escritura... me parece que la profesora se pasa de exigente, estamos a mitad de curso de segundo de infantil y ya han aprendido todas las mayúsculas, las vocales en minúscula y vamos ya por la cuarta consonante, todo ello entre sus dos líneas correspondientes. En mi opinión demasiado pronto. Este es el principal punto de discordancia con otros padres, ya que opinión general es que esto es cojonudo y cuanto antes mejor, yo tal vez sea un poco demasiado happy pero lo que me importa ahora es que mi hija tenga tiempo para jugar y hacer lo que ella quiera porque deberes y tareas va a tener demasiados años de su vida.

Luego también  está la cosa de que todas estas tareas nos condicionan el fin de semana. Por supuesto yo me veo incapaz de ponernos a ello el viernes por la tarde y como el sábado tengamos algún plan que es lo que nos suele ocurrir acabamos haciéndolos el domingo a última hora. Y ya no digo nada como decidamos pasar el fin de semana fuera... Este invierno que hemos salido poco hemos cogido la costumbre (o lo hemos intentado) de hacerlos los sábados por la mañana pero hay días que en el momento "idoneo" veo que están entretenidas jugando tranquilamente y no me da la gana de cortarles el rollo por hacer unas tareas, así que cuando no es por una cosa es por otra acabamos a trancas y barrancas.

Así que sí así es ahora no quiero ni pensar cuando lleguemos a primaria y traigan deberes las dos. ¡Creo que voy a tener que empezar a ponerme las pilas!