Un hueco en mi dormitorio

jueves, 10 de julio de 2014
Llevábamos ya un tiempo pensando en comprar una cama para la bruja pequeña para que durmiera ya con su hermana pero yo nunca veía el momento. Es cierto que perder una mañana de compras siempre me supone un agotamiento mental y un pensar en todo lo que podía haber hecho durante esas horas que no soporto y que procuro evitar, en este caso además se le unía el hecho de tener que comprar algo que directamente me escupía a la cara que ya no tenía bebés en casa.

Pero el hecho es que ya no tengo bebés en casa, me guste o no es así y por mucho que yo retardara el momento seguiría siendo así. Así que antes de irnos de vacaciones una mañana mientras la mayor estaba en el cole nos fuimos los tres a hacer la compra mensual y ya que estábamos en un centro comercial le dije a papá que si nos pasábamos a mirar las camas. Una vez que me enseñaron lo que yo quería como nos venía bien de precio decidimos que nos íbamos ya con ello, estaba segura que si empezaba a querer mirar más pasarían meses y seguiríamos igual. Así que dos días después teníamos las camas nuevas en casa.

Digo que es el primer sitio donde miré pero en realidad no es cierto del todo, de vez en cuando al pasar por alguna tienda de colchones y camas entrábamos a preguntar para hacernos una idea y en casi todas salíamos de mal humor por el énfasis que tenían la mayoría de los vendedores en decirme que o bien eso que yo quería no existía o que eso era para cosas esporádicas y no para diario, pero claro cada uno sabe lo que necesita, no?

La cosa es que las dos brujas van a compartir dormitorio durante un tiempo (vamos, hasta que una de las dos decida irse a otra habitación), en nuestra casa hay tres habitaciones pero una de ella está bastante alejada del resto de la casa y me parecen muy pequeñas para estar tan lejos y además la tengo organizada como escritorio-habitación de los trastos-dormitorio de la abuela, así que lo teníamos clarísimo. Al tener que compartir habitación necesitábamos una cama nido, somier canguro o como quiera llamarse porque meter dos camas supone quedarnos sin hueco para jugar, para estar, para vivir al fin y al cabo, pero... yo necesitaba que los dos somieres quedaran exactamente a la misma altura, sé que están muy de moda estas camas que las sacas y quedan una arriba y otra abajo que son muy monas pero soy consciente de que durante un tiempo me voy a pasar la mitad de la noche en medio y ya que es en medio quiero tener toda mi espalda a la misma altura, eso es lo que parece que no entra en la cabeza a la mayoría de los vendedores...

Esto es lo que yo quería, no es tan difícil, no?
Así que cuando fuimos al Conforama y el vendedor nos enseñó exactamente lo que estábamos buscando y encima nos dijo que eso se vendía muchísimo para habitaciones infantiles no sólo dejé de sentirme un bicho raro sino que encima lo encargué inmediatamente. Ya sé que no son los somieres más resistentes del planeta pero estamos hablando de dos niñas que pesan 12 y 16 kilos, hasta una cama de muñecas resiste su peso!!

La cosa es que las llevaron pero no las estrenamos ese mismo día porque dos días después nos íbamos de vacaciones. Mientras estuvimos allí ellas compar
tieron habitación, pero al ser un sitio nuevo que no conocían yo acabé durmiendo con ellas todas las noches pero me prometí a mi misma que cuando volviéramos a nuestra casa cada uno en su huequito, y así fue.

El primer día que la pequeña se acostó en su cama nueva pensó al principio que era un juego y quería irse a su sitio de siempre pero como me acosté yo con ellas acabó durmiéndose tan tranquila, yo me salí y de madrugada tuve que volver porque se había despertado. De momento está siendo todos los días igual pero sé que poco a poco llegara el momento que como la mayor no se despierte en toda la noche y yo vuelva a saber lo que es dormir del tirón (un día no se despertó hasta las seis!!)

He de reconocer que los primeros días yo no me acostumbraba, me faltaba alguien en la habitación, no me gustaba esa sensación y me costaba dormirme muchísimo, ahora ya me duermo sin problemas pero sabiendo que en unas horas acabaré en otro dormitorio y es que cuando voy porque se ha despertado acabo quedándome dormida allí y allí amanezco.

Así de pegadas acaban la mayoría de las noches

De momento no hemos quitado la cuna sidecar y la dejaremos un tiempo más y es que los días que trabajo y me levanto a las cinco de la madrugada prefiero llevarla a nuestra cama y que se despierte con su papi hasta que sea un poquito más mayor, pero tengo ya ganas de quitarme ese trasto de al lado y que vuelva a ser un dormitorio con un poco de espacio, supongo que entendéis lo que quiero decir...

Una etapa más, un logro más, mis niñas van creciendo... y yo también aunque no quiera :-(

Volvimos de las vacaciones

viernes, 4 de julio de 2014
Sí, ya sé que el verano acaba de empezar... pero nosotros decidimos irnos a pasar unos días a la playa antes de que llegara.

Junio fue un mes raro, el final del cole con lo que eso supone: horario reducido, cumpleaños trimestrales, fiesta fin de curso,... las vacaciones, el segundo cumpleaños de la pequeña,... un montón de cosas que se merecerían un post enterito para cada una pero que en esta vorágine en la que me he metido no sé si podré hacer.

Como decía a finales de junio nos fuimos diez días a la playa, los cuatro lo necesitábamos ya, fundamentalmente porque necesitábamos unos días sin reloj y de estar juntos y disfrutar sin ninguna obligación que no fuera pasarlo bien.

Como los años anteriores nos fuimos a un piso que tienen mis padres en el Mediterráneo, quienes me conocéis sabéis de sobra que no es lo que más me gusta pero mientras sigamos en esta situación laboral de trabajar un tercio del mes no podemos permitirnos otra cosa, y no voy a quejarme ya que tenemos la suerte de disponer de esto.

El viaje ha sido mejor que ningún año, para ir nos levantamos a las cinco de la madrugada, las brujas se levantaron como un resorte y sin protestar lo más mínimo porque estaban emocionadas por irnos, las metimos al coche con el pijama y una mantita y en seguida se durmieron y pudimos hacer la mitad del viaje tranquilos, paramos a desayunar a las diez poco después de que se despertaran y luego el viaje ya fue un poquito peor debido a los mareos, aunque ya digo que mejor que otras veces porque la mayor sólo vomitó una vez, eso sí he descubierto algo que con ellas funciona mejor que cualquier pastilla para el mareo y son... los CHUPACHUSES!! Así que para la vuelta me hice con un arsenal que no fueron necesarios porque en un ataque no sé si de locura o de irresponsabilidad decidí a las once de la noche que nos íbamos y ahí que monté a todas, yo cansadísima conduciendo 800km pero ellas se durmieron nada más salir y se despertaron al llegar, así que un palizón sin parar ni nada.

Allí disfrutamos mucho, no hizo demasiado calor lo cual se agradece (lo bueno de ir en junio) y pudimos disfrutar de la playa sin agobios. A la pequeña este año ya le gusta bastante más, recuerdo el año anterior que se pasaba el rato en mis brazos, ahora ya no... ahora juega con su hermana, hacen agujeros en la arena, le destroza los castillos, saltan las olas,... una maravilla verlas, me encanta. 

El agua les da bastante miedo, la mayor no puede soltarme ni aunque vaya con los manguitos y la pequeña la copia aunque yo no creo que sea por miedo sino por celos, no vaya a ser que le agarre a su hermana y no a ella, así que os podéis imaginar que en el agua yo no he disfrutado mucho porque no podía ni moverme pero bueno, espero que cuando empecemos a ir aquí a la piscina la cosa vaya mejorando.

El hecho de que la pequeña ya vaya andando es otra ventaja que este año hemos podido disfrutar sobre todo a la hora de salir y entrar de la arena mientras yo iba paseando mi frikie-carrito del ikea idea de mi amiga LadyA que ha sido el descubrimiento del verano, un carrito pensado para hacer la compra pero que al ser algo más pequeño me venía de maravilla para cargar con toallas, cremas, juguetes, ropa de repuesto,... y que pienso poner de moda en las piscinas de nuestra ciudad!!

Este año hemos tenido la suerte de pillar las fiestas de San Juan y poder ver las "fogueras", yo hacía muchísimos años que nos las veía y para las peques ha sido su primera vez y les han encantado, la verdad es que eran todas preciosas, un curro enorme de unos artistas geniales, en mi opinión una pena que haya que quemarlas, pero claro... para eso se hacen.

Y hablando de San Juan allí celebramos el cumple de la pequeña que nació el día 23, tuvimos la suerte de comenzar el "cumpleaños gitano" (que ya os contaré) disfrutando de una paella junto al mar con la compañía de Mousikh y familia con esos dos bombones que tiene por niños (una pena estar tan lejos sniff sniff). Por supuesto esos días me acordé muchísimo de aquella primera noche que pasé con mi brujita pequeña en el hospital y no sólo porque las quiera con locura y el tiempo se me haya pasado volando sino porque al ser fiestas teníamos una puñetera verbena debajo de casa y a las tres de la mañana me despertaba con "Bamboleeeeoooo" o "Paquiiiiitoooo chocolateeeerooo", vamos de lo más cañí. Eso sí, aluciné con la capacidad que tienen las niñas para dormir como troncos que no se enteraban de nada!

Yo me volví con un par de kilos de más (que ya he conseguido quitar gracias a estar cuatro días a base de pollo y piña) pero es que me he puesto morada de cañas y tapas, y es que en el bar del barrio donde íbamos casi a diario no sólo es que sacaran unas tapitas estupendas (las peques iban cenadas a casa un montón de días) sino que encima ponían un castillo hinchable para los niños!! Os imagináis que sacarlas de allí no era fácil, así que la cerveza se iba multiplicando en nuestra mesa y en nuestro estómago, pero para eso eran vacaciones!! jajaja

Tuvimos que volvernos un par de días antes de lo que teníamos programado porque me llamaron para trabajar y claro no estoy para decir que no pero ya estaba todo hecho y no nos importó. Ahora lo mejor, como nos fuimos tan prontito hemos vuelto cuando queda todo el verano por delante!!

Buscando zapatillas

viernes, 13 de junio de 2014
Por fin ha llegado el calor! Yo que hice el cambio de armario a finales de abril y prácticamente estaban las camisetas de manga corta sin estrenar…

La verdad es que no he tenido que ir a penas de compras para este verano, la pequeña ha heredado muchísima más ropa de la que va a necesitar, entre su hermana y las amigas de su hermana tiene 19 vestidos en el armario, y eso sin contar pantalones, camisetas y demás, la mayor no tiene de quien heredar pero tiene una madre a la que le gusta ser previsora y no tener que gastar de más así que gran parte de su ropa se la compré el año pasado en las rebajas de verano una talla más grande de lo que necesitaba entonces pensando en esta temporada.

Así que lo casi lo único que hemos tenido que comprar ha sido el calzado, eso es algo que no me atrevo a comprar por adelantado porque el crecimiento de sus pies no sigue ningún patrón del que pueda fiarme, hace ya tiempo hablaba en el blog de si crecen los pies en verano  y sigo con mis dudas al respecto…

Lo bueno es que después de cuatro años de maternidad por lo menos respecto a los zapatos tengo claro lo que quiero, y son sandalias, chancletas y zapatillas, pero las zapatillas tienen que ser de velcro , por lo menos en unos cuantos años no vuelvo a comprarles zapatillas de cordones. Todavía recuerdo el primer verano que la bruja mayor andaba y me dio por cogerle varias de cordones… un horror!! No sé cuantas veces al cabo del día podía atárselas y desatárselas, en una tarde podía entrar al arenero tres veces pues esas tres veces había que quitarlas para sacar la arena, si estábamos en fiestas e íbamos a los hinchables más de lo mismo, así que ya no más, y mucho menos ahora que hasta la pequeña se las pone y quita solas.

Así que he estado dando vueltas por la red, en varias páginas entre otras la tienda online de moda Zalando buscando zapatillas deportivas de velcro y hay cosas realmente chulas, de muchísimos colores, incluso con purpurina como le gustan a la mayor, así que ahora el tema es elegirlas, bueno más bien hacer una criba siguiendo unas pautas recomendadas y que las elijan ellas… porque esa es otra, si son las que les gustan nunca jamás les hacen daño, ya pueden quedarles grandes, pequeñas, o ser durísimas que ahí estarán sufriendo sin decir ni mu, pero ay de mí como elija una que ellas no quieran… las guardaré nuevas sólo por no oírlas protestar día tras día.


Y vosotras, tenéis ya todo preparado para estos meses de calor? Qué habéis elegido para vuestros peques?

En bicicleta

jueves, 29 de mayo de 2014

Tengo que reconocer que yo nunca he sido de bicis, ni yo ni ninguno de mis hermanos, en su día aprendí a utilizarla pero hace tantísimo tiempo que no he cogido una que ahora mismo no creo que supiera andar en ella sin ruedines, eso de que no se olvida no me lo creo.

Al papá de las brujas sin embargo siempre le ha gustado, no sólo ha hecho muchos kilómetros sobre dos ruedas sino que encima es de los que les gusta vez en la tele las carreras ciclistas y yo con eso sí que no puedo!!

Así que con estos antecedentes, intentar saber a priori lo que les gustaría a las brujas era muy complicado…

Cuando la bruja mayor hizo tres años papá habló de comprarle una bici, a mí me parecía demasiado pequeña, bueno en general, creo que nos empeñamos en que aprendan estas cosas demasiado pronto, pero le preguntamos y como era de esperar nos dijo que sí la quería, yo estoy segura de que dijo que sí porque sus amigas tenían y porque si le ofreces regalarle algo cómo va a decir que no!!

Pero yo seguía teniendo mis dudas porque conozco a mis hijas y en el caso de la mayor sé perfectamente que lo físico no es lo suyo, aunque bien es cierto que en el último año ha mejorado mucho, y una bici me parecía un desembolso importante para que tal vez no le hiciera ningún caso una vez comprada.

Sé que hay bicicletas de muchos precios y que hay incluso quien la compra un poco grande para que les dure más pero como ya he dicho el papá de las brujas entiende del tema y no iba a permitirme comprar una que no fuera buena y mucho menos una que no fuera de su talla. Tendríais que oírle cada vez que ve a un niño con una bici con la que no llega con los pies al suelo… que si es peligroso, que si como tenga que frenar de golpe se va a dar una hostia buena, que así no puede aprender bien,… un plasta vamos!

Así que decidí que de momento le íbamos a arreglar una que tenía mi primo a su edad, que le venía bien de tamaño y nos serviría para ver si le gustaba y en ese caso decidirnos a comprarle una o no.

Yo no me veía capaz de enseñarle a usarla así que esa labor directamente la delegué en su padre que no sólo sabe sino que además tiene más paciencia, algunos domingos bajaban su bici roja al parque y yo me quedaba con la pequeña en los columpios. Pero no terminaba de aprender, no era capaz de dar la vuelta entera a los pedales, sólo sabía darle con un pie por lo no llegaba a avanzar, así que ella se frustraba, papá se frustraba y yo acababa subiendo la bici a casa.

Decidimos no darle más vueltas y esperar un tiempo, tal vez fuera demasiado pequeña y no saber andar en bici no tiene demasiada importancia. Pero esta primavera de repente un día su amiguísima bajó la bici al parque y como no la estaba usando la cogió la bruja mayor y empezó a andar como si llevara toda la vida sabiendo, cuando se atascaba le ayudaba su amiga y tan feliz, cerca de una hora estuvo dale que te pego, no sabéis cómo durmió esa noche!! Jajaja

Así que hemos decidido que tenemos que comprarle una porque tal vez el problema es que la suya es demasiado vieja (tiene 12 años) y los pedales están demasiado duros. La compraremos este verano cuando volvamos de las vacaciones y ya estamos empezando a mirar en páginas online como aquí donde podemos hacernos una idea de lo que puede costar y los diferentes modelos disponibles, pero para mí es un mundo tan complicado… menos mal que para esto tengo un experto en casa!!

Un poco de todo

martes, 20 de mayo de 2014
Me da una rabia tremenda ver que mi última entrada en el blog fue hace un mes, en los casi cuatro años que llevo metida en esta historia no había habido una temporada de desierto tan larga, y me fastidia porque me gusta escribir y sobre todo porque existe un mes del que mis hijas sabrán poco cuando tengan edad de leer todo esto...

Ha sido un mes de mucho trabajo, queremos irnos de vacaciones a finales de junio y para ello he estado aceptando todas las campañas que me han salido. La semana pasada sin ir más lejos fue una auténtica locura, tuve la suerte de que mi madre pudo venir dos días a echarnos una mano con las brujas porque más o menos la semana consistió en que me levantaba a las 5 me iba a trabajar y estaba en casa a las 9,30 porque papá entra a las 10. Un par de días tuve que volver a hacer otra historia a mediodía dejando a la pequerña con una amiga que recogió del cole también a la mayor y se estuvo media horita con las dos hasta que yo llegué. El viernes en cuanto papá llegó a las 16,30 yo salía por la puerta hasta las 21,30 y el sábado por la tarde se tuvieron que quedar en casa de sus amiguísimas porque a mi madre le resultó imposible venir. Como digo una locura... pero no tuvimos otra opción...

He empezado a correr, eso que siempre dije que yo no haría, pero tanto oír que es algo adictivo, que una vez que empezas le coges el gusto, he decidido empezar, llevo sólo cinco días pero ya es más de lo que he hecho en toda mi vida. A mí me encanta ir a nadar pero entre que voy, me seco, me cambio y vuelvo a casa pierdo más tiempo del que dedico a estar en el agua, la ventaja de correr es que salgo de casa y ya está. En realidad, correr lo que es correr corro poco, he buscado información por la red y estoy siguiendo un plan que consiste en empezar andando tres minutos para correr dos repitiendo estos cuatro veces para progresivamente andar menos y correr más, y es la única forma de la que yo puedo empezar porque fondo no tengo ninguno. Poco a poco... He pensado que cuanto mejor llegue a los 40 menos mala será la crisis, jajaja.

Las brujas están que no paran. Está a punto de terminar el curso y miro a la bruja mayor y alucino con el cambio que ha pegado desde septiembre, sigue siendo una niña tremendamente tímida pero la ves con la gente que tiene confianza y se desenvuelve que da gusto, el mismo sábado que estuvo en casa de sus amigas me dijeron que estuvo genial (ella dice que no me echó de menos...), físicamente no sólo ha crecido sino que ha ganado muchísima destreza, y ya sin hablar de lo académico... alucino con como dibuja, colorea y escribe!!

La pequeña apunto de cumplir los dos años es un torbellino que me tiene matá a la vez que loca. Sigue sin decir más de cinco palabras pero sabe hacerse entender a la perfección, vive enamorada de su hermana mayor, cuando la recogemos del colegio los ojos le hacen chiribitas, la imita en todo, la persigue por el parque gritando algo que viene a ser su nombre, este verano que va a estar todo el día con ella creo que va a ser muy feliz (aunque sé que más de un día acabarán en lágrimas).

Poco a poco va cambiando sus ritmos, lo cual nos facilita seguir el ritmo de cole y tardes de parque de la mayor pero a mí me deja tiempo para nada. Ya no hay nada de siesta por la mañana (antes eran 30 minutos en los que yo hacía muchísimas más cosas de las que nunca hubiera imaginado), así que le tengo que dar de comer pronto y se duerme mientras nosotros tres comemos y recogemos, nunca jamás duerme más de una hora y cuarto de siesta, hasta en eso copia lo que hacía su hermana. Por supuesto el ratito que tenía yo antes para descansar después de comer ya ha desaparecido pero por otra parte hemos ganado en que por la noche están tan tan cansadas que para las 21,30 ya han caído las dos y tenemos un rato para nosotros.

Así que así estamos, cansados pero contentos... Espero ir sacando tiempo para poder pasarme más por aquí!