Vicios españoles que impiden conciliar familia y trabajo

miércoles, 20 de octubre de 2010
Esta mañana me ha llegado por mail una noticia titulada "Ocho vicios españoles que impiden conciliar familia y trabajo", me ha parecido muy interesante y he querido compartirla con vosotras ya que hemos hablado muchas veces sobre nuestras experiencias personales en relación a este tema.

Como no sé durante cuanto tiempo se podrá leer el artículo en la red os lo trascribo a continuación ya que es bastante cortito:

¿Y qué se tiene que hacer en España para conseguir ver a la familia y acabar el trabajo a tiempo? La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España trata de dar respuesta a ese interrogante en el V Congreso Nacional de Horarios Racionales, donde se intenta concienciar a las empresas de que, aunque la crisis aprieta, compaginar familia y trabajo es "competitivo". Su presidente, Ignacio Buqueras y Bach, explica algunos de los vicios españoles más comunes que impiden una buena conciliación familiar:

■Desinterés político. Cuando me he reunido con líderes políticos han mostrado su sensibilidad a este problema y la promesa de que lo reflejararían en sus programas pero nunca lo cumplen. Estamos en un país con demasiadas buenas palabras y pocas realidades. Espero que las elecciones catalanas de noviembre y las municipales de 2011 incluyan iniciativas de conciliación laboral.

■Cultura del ‘presentismo’. Lo importante es estar presente en la empresa aunque no haya tarea. Hasta que no se va el jefe, el director general, el consejero delegado, el ministro, el alcalde... la gente no se va y esto es una cultura que hay que superar y nosotros estamos preconizando la cultura de la eficiencia que busca la excelencia.

■Pésima gestión del tiempo.Un horario que supere las cinco de la tarde no es adecuado para el trabajador. El ideal sería aquel que se iniciara de manera flexible entre las 7:30 horas y las 9:00 horas, finalizara no más allá de las 16:30-18:00 horas y que no dedicara más de 45-60 minutos a mediodía para almorzar, suficientes para una sana dieta mediterránea. Además, trabajar por objetivos favorece la optimización del tiempo.

■Pluriempleo. El pluriempleo distorsiona los horarios y debería ser una cosa esporádica porque los españoles tienen que dedicar las horas suficientes para hacer cada trabajo correctamente.

■Complejo asimilado. Los ciudadanos creen que es imposible cambiar los horarios y hemos abandonado toda posibilidad de hacerlo. Hemos asumido esta rutina y parece que no hay vuelta atrás pero no siempre fue así: hasta los años treinta y cuarenta, España tenía horarios similares a los del resto de Europa.

■Iniciativa empresarial. Cada vez, hay más empresas que están dando el paso y son conscientes de que con horarios racionales son más competitivos. Cuando el capital humano está reconocido y se siente motivado es mucho más productiva. Normalmente, las empresas nuevas formadas por mujeres emprendedoras que han sufrido la poca atención a la conciliación laboral tienen mayor sensibilidad.

■Excepción mediterránea. Cuando viajamos a cualquier país mediterráneo como Italia, Grecia o Marruecos podemos comprobar que existen horarios similares al resto de Europa. Nosotros, en cambio, no lo ponemos en práctica.

■Vivir para trabajar. La conciliación tiene que ser primero personal, luego familiar y después laboral. Primero tenemos que satisfacer nuestras inquietudes, aficiones y resolver las problemáticas. Después viene la famila y, por último, el trabajo. Hay que tener en cuenta que cada vez hay más personas que viven solas y se retrasa la edad para vivir en pareja o contraer matrimonio.

De los ocho "vicios" de los que habla el artículo hay uno del que hace ya tiempo que vengo hablando con más de una amiga: LA CULTURA DEL PRESENTISMO. Es algo que desde hace tiempo me tiene un poco mosca. Prácticamente en todas las empresas en las que he trabajado se valoraba excesivamente cuantas horas metieras en el trabajo sin tener en cuenta la productividad de ellas.

Cuando hace seis años me vine a vivir a esta ciudad empecé a trabajar como comercial en una empresa de seguros, nunca lo había hecho pero como vine sin trabajo decidí probar, y la verdad es que el trabajo en sí me gustó y se me daba bastante bien, de hecho si lo dejé un año después fue precisamente por tener unos horarios infinitos provocados por una mala jefa. Como en cualquier trabajo comercial la empresa te marca unos objetivos que tú te apañas en conseguir de la forma que te venga conveniente, de hecho en el contrato dejaba bien claro que el horario no estaba establecido, pero como siempre del dicho al hecho... hay un trecho. El caso es que nuestra coordinadora nos impuso un horario de 10 a 13:30 y de 16:30 a 21, una mierda de horario que nos hacía estar todo el día allí, pues sí pero si es así, así se hará, el problema fue que no hubo un sólo día que saliéramos ni a las 21 ni a la 13:30 porque según la jefa "de allí no se podía mover nadie hasta que ella terminara su trabajo que para eso era la jefa y era de muy mala compañera irse sin que ella hubiera terminado".

Parece una tontería pero como esta "jefa" hay muchas personas diseminadas por las empresas de este país que parece que tienen en casa a la inquisición esperándoles y que cuanto más tarde lleguen mejor, que pueden pasarse dos horas de su horario de trabajo haciendo compras o hablando por teléfono y que cuando llega la hora de acabar no les da tiempo y tienen que estar más tiempo. Y así los que hacemos nuestro trabajo en el tiempo que hay para ello o incluso terminamos un rato antes somos unos vagos o no nos involucramos lo suficiente con la empresa y todo por QUERER SALIR A LA HORA.

Hace unas semanas tuve una pequeña discusión con mi actual jefa (estoy de excedencia pero sigo considerándola mi jefa) que además le considero mi amiga (y por eso pude hacerlo, claro), la cosa es que ella en estos momentos está de baja porque está embarazada y tuvo unas pérdidas de sangre con lo que la han recomendado reposo durante unas semanas, el tema es que según mi opinión es que si una está de baja está de baja y no me quedo en casa y sigo atendiéndoos a todos por teléfono. Ella me dice que no puede delegar y que se encuentra bien para hacer eso, y yo la entiendo pero el día que ella no esté a la que venga le van a exigir lo mismo y eso no sería justo. Cuando tuvo a su primera hija se cogió tres meses de excedencia y yo no lo noté, seguía haciendo el mismo trabajo de siempre pero sin viajar, cuando se reincorporó lo hizo con una reducción de jornada a 30 horas pero trabaja una media de 50 a la semana. Ya sé que es cosa de ella, su elección, pero me fastidian estos comportamientos porque luego se crean comparaciones y salimos perdiendo los que hacemos bien nuestro trabajo pero sabemos desconectar al salir. A saber lo que me espera cuando me reincorpore (aunque todavía me quedan unos cuantos meses).

Por lo visto este artículo se ha escrito porque este fin de semana se ha llevado a cabo un congreso para la racionalización de los horarios en España, espero que sirva para algo y poco a poco podamos compaginar nuestra vida laboral con la familiar y no tener que renunciar a una de ellas como muchas estamos haciendo hoy en día, no creo que sea tan difícil si ya en otros países se está haciendo, no? aunque tengamos que renunciar a la siesta...

6 comentarios:

Suu dijo...

Me indigna que siempre se vea a quien está hasta las 1000 y no ha quien hace su trabajo, arggggggg.

Cartafol dijo...

Tienes razón y la mitad de ese tiempo estas pasando el tiempo en vez de trabajando en serio.

mamadejulio dijo...

Antes no tanto, pero tambien solia irme a mi hora.
Ahora...a las 1630 se me cae el boli y salgo pitando por la puerta.

LAKY dijo...

Una persona normal no puede trabajar diez horas al día y rendir todas ellas, es imposible. Y quedarse en el trabajo sólo proque hay que quedarse, resulta absurdo. El horario continuo, te permite tener vida después del trabajo que es de lo que se trata, no? de trabajar para vivir y no al revés!

lamamadeunabruja dijo...

Me alegra ver que lo tenéis todas tan claro, qué pena que no sea siempre así

Mamá (contra) corriente dijo...

Totalmente de acuerdo contigo!!!

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