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viernes, 17 de diciembre de 2010

Sobre las mentiras

Últimamente he leído en algún blog sobre el respeto que hay que tener a los hijos, sobre decirles mentiras,... y me he acordado de una anécdota que me sucedió hace años con mi primo (el del comedor) y me gustaría que me dijerais lo que habríais hecho en ese caso o si os ha sucedido alguna vez.

Tendría el unos 4 años más o menos un día que se quedo a comer en nuestra casa con mi hermana, mi padre y yo, estaba mi hermana viendo un capítulo de los Simpson mientras estaba yo con él pintando en la sala de estar cuando resulta que en ese capítulo aparece el Sr. Burns (el viejo de la fábrica) acostado en la cama muy enfermo y diciendo que se iba a morir, yo pensaba que no estaba haciendo ni caso a la tele cuando de repente pregunta:

- Se va a morir, ¿por qué?
- Porque es muy viejo - contesta mi padre
Veo que a mi primo se le comienzan a poner los ojos vidriosos y dice:
- El tío también es viejo, se va a morir!! (con un tono de angustia que no le había oído nunca)
- No, el tío todavía no es viejo
- ¿Y yo también me voy a morir?
- Tú todavía eres un chaval, faltan muchísimos años para eso (claro, qué son muchísimo años a esa edad?)
- Nooooooo, yo no quiero morirme!!

Yo no sabía que hacer, nunca me había pasado nada así y nunca le había visto tan asustado, lloraba como nunca, lo único que se me pasó por la cabeza fue decirle que mi padre estaba equivocado y que eso no iba a suceder, mi padre también tuvo que decirle que no era verdad para que se tranquilizara, él le contestó "Tío, no me digas más esas cosas, esas bromas no me gustan".

Ahora lo pienso y veo que mi padre le estaba diciendo la verdad y yo fui quien le mintió, pero ¿le falté al respeto por ello? ¿qué otra opción tenía? ¿dejar que se angustiara con el tema? porque esa idea no se iba a ir de la cabeza en unas horas, iba a estar rondándole mucho tiempo ¿qué hubiéramos conseguido con la verdad? ¿un niño de esa edad puede entender que son muchos años y que la muerte nos llega a todos?

Tiempo después se murieron sus dos perros, mi prima lo pasó bastante mal y él también, cualquiera que tengáis animales en casa sabéis lo que duele perder un "compañero" que lleva tantos años contigo. Él no entendía bien lo que había pasado, sabía que estaban muy malitos pero no sabía donde estaban ahora, mi prima aunque no es creyente le dijo que como estaban muy malitos estaban en el cielo y él cuando hablaba de sus animales decía "Tengo cuatro perros, dos en mi casa y otros dos en el cielo vigilándome para que no me pase nada". En este caso también le mentimos pero, ¿hicimos algo malo? vuelvo a repetir ¿le faltamos al respeto? ¿acaso no fue mejor para él pensar eso?

Ahora está cerca de cumplir los 11 años y evidentemente sabe que todo eso no es verdad, su cabeza ha madurado lo suficiente para diferenciar la fantasía de la realidad, ¿creeís que en algún momento se ha sentido engañado por estas cosas? yo personalmente creo que es un proceso que ha fluido progresivamente y de forma natural, no creo que un día se despertara y se diera cuenta de que eso del cielo es una tontería y se enfadara porque su madre le había mentido.

Estos días se empieza a hablar ya de los Reyes Magos, de Papá Noel, en nuestro caso del Olentzero y otros personajes, y he oído (o leído) a padres que se plantean si seguir o no con la "farsa", entiendo (y respeto) que haya familias no creyentes que no quieran celebrar la Navidad y por lo tanto no quieran saber nada de estos personajes, pero no entiendo que pensemos que estamos faltando al respeto a nuestros hijos por contarles la historia de unos personajes que no existen. Creo que la infancia es el único momento de nuestra vida donde existen esas ilusiones y esa inocencia de creer lo más increible y creo que cuando somos niños esas cosas nos hacen felices, ya tendremos el resto de nuestra vida para saber la verdad de todo.

Si superpongo esta situación al mundo de los adultos me imagino un día de mi cumpleaños en el que mi pareja no me felicita, me ignora, convence a mi familia para que no me llame, me pasaría el día enfadada porque pensaría que no me quiere pero si cuando llego a casa me encuentro una fiesta sorpresa (supongo que esto sólo sucede en las pelis americanas) se me pasaría ese enfado y pensaría en lo mucho que me quiere aunque haya estado mintiéndome todo el día.

Creo que a veces la mentira no es tan mala, sobre todo si contribuye en la felicidad de la gente a la que queremos.

14 comentarios:

  1. Hombre hay mentiras y mentiras... eso está claro. Hace casi tres semanas que se murió nuestro perro y hemos tenido a mi hija de 4 años "engañada". Ella piensa que está en casa de su mamá porque está muy malito y esta noche definitivamente le vamos a contar el cuento de la estrella.

    Durante este tiempo he pensado si contarle o no la verdad, de echo hasta escribí sobre ello en el blog y casi todas me dijeron que lo mejor era maquillar la verdad. El perro no va a volver, no va a estar con nosotros más y eso ella lo va a saber. ¿Es necesario con 4 años pensar que lo han quemado? ¿no será mejor que ella piense que está viviendo en una estrella y que desde allí nos cuida? vamos digo yo que necesidad tenemos de amargar a la niña la infancia....

    Cuando te leía pensaba también en la Navidad y lo bonito de la inocencia de los Reyes. También se les engaña a veces para asustarlos: que viene el coco, que si no andas con mamá te lleva el bubu.... eso también son todo mentiras, no?

    Adornar la infancia no es engañar. La suya es una etapa de felicidad, de tranquilidad e inocencia. Con lo dura que puede llegar a ser la vida cuando sean mayores ¿porque negarles disfrutar de las maravillas de la infancia?

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  2. Opino como tú. La infancia es un momento mágico, de imaginación y creatividad pura.
    Yo no recuerdo ningún sentimiento negativo cuando mi hermana me desveló el secreto de los Reyes Magos. Yo lo viví ese año y siempre lo he hecho hasta ahora con mucha más ilusión...
    Lo que si me parecería una falta de respeto es negar la evidencia, cuando un /a niñ@ ya conoce la verdad hacerle cómplice y parte del juego puede llegar a ser realmente emotivo.
    Negarle la verdad, cuando ya la conoce, eso sí es tratarle de tont@, y eso sí es faltarle el respeto.
    Es mi opinión.

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  3. Yo creo que cada cosa tiene su momento y hay mentiras que sólo son formas más sencillas de explicar las cosas o maneras de conservar una magia y fantasía que nunca más volverá. Personalmente no creo que ningún niño al crecer se vaya a sentir engañado.

    De hecho, vivimos en sociedad, y un mínimo de mentira es necesaria. Si saliéramos a la calle diciendo todo lo que se nos pasa por la mente sería insoportable absolutamente.

    Supongo que es una cuestión de no irse a los extremos.

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  4. Simplemente yo, explicar lo del perro como ya he dicho es muy difícil. Lo de mentir asustando a los niños a mí no me gusta nada y de hecho ni entiendo con que fin se hace.

    Cristina, si ya sabe la verdad para qué negársela? además casi todos acaban enterándose en el cole y luego te vienen con el cuento sólo para que se lo confirmes

    Mamá c.c. lo de la sociedad me lo has quitado de la boca, iba a haber escrito algo similar pero se despertó la bruja y se me pasó ;) Estoy contigo en que no hay que irse a los extremos, en este tema y en casi todos pero es que a veces parece que hay que posicionarse en uno y eso no me da la gana!!

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  5. Yo con respecto a este tema, tengo bastantes dudas, por eso he empezado a darle vueltas.

    Por un lado, veo claro que algunas mentiras puede causar a nuestros peques menos sufrimientos, como la que tu hablas de la muerte.

    Respecto a lo de los Reyes yo veo que está a otro nivel, puesto que yo no veo tan claro que la magia de la infancia resida unicamente en eso, me parece solo un aspecto. Un niño feliz y psicologicamente sano tiene una imaginación desbordante, no veo imprescindible que nosotros le ayudemos creando personajes...el mismo crea su mundo de fantasia (con esto no quiero decir que no sea una tradición bonita!)

    Y lo del respeto...pues depende de los ojos con que lo mires. Te explico:

    Yo quiero educar a David en valores, lo que me exige ser coherente y dar ejemplos claros con mi actitud. Si quiero que el sea sincero, tengo que tratar de serlo yo también, puesto que su ejemplo. Si no fuera de esta manera le transmitiria un mensaje confuso.

    Por otro lado está el tema de que considero a los niños como iguales, lo que quiere decir que lo que no justifico para mi tampoco lo justifico para ellos. A mi me gusta que me digan la verdad, así que intentaré hacer lo mismo en la medida de lo posible, aunque aun no tengo claro que haré e esos casos puntuales ni si recurriré a la mentira piadosa. aquí te estoy exponiendo mis principios, pero ya sabemos que a veces en la práctica la cosa cambia...

    No sé si me he expresado bien, quizás cuando le dé unas vueltas más hago mi post al respecto, vale?

    Has utilizado un muy buen ejemplo para pensar...buen post!!

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  6. Yo en este tema lo tengo claro, a mi no me importan las mentiras que me hacen soñar y doy por supuesto que a un niño mucho menos, de lo contrario ni siquiera iríamos al cine, por ejemplo. Intento comprender a los padres que consideren que hablar de personajes de fantasía a sus hijos es mentirles, pero no lo comparto. Tampoco creo que el no ser creyente esté reñido con personajes ficticios.
    Una cosa es platearse aspectos sobre educación y otra muy distintas convertir esto en un comedero de cabeza constante que incluso llegue a agobiarnos. La educación para mí es una cosa que debe llevarse de una forma natural, y aunque no tengamos experiencia, a los problemas que se van presentando cada día hay que buscarles soluciones pero sin que supongan tener que doctorarse en algo. No sé si me explico, pero muchas veces nos complicamos la vida por cosas absurdas y en esto es mejor que todo fluya de manera más natural.

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  7. NUria, estoy de acuerdo contigo en que no tienen nada de malo los personajes ficticios. Es fantástico cuando va al cine, al teatro y se sumergen en su mundo de fantasía. Lo que yo me cuestiono es si tan importante es hacer creen a nuestros hijos e que un personaje inventado por Coca-cola les trae regalos...a los Reyes les veo mas sentido, sobretodo para los creyentes.

    Me parece estupenda tu postura, pero tampoco me parece que la mía signifique estar complicandome la vida, o doctorandome en algo. Trato de reflexionar acerca de las decisiones que tomo en la vida, especialmente en las que afecta a mi hijo. A mi personalmente me hace sentirme bien saber porqué hago las cosas y bajo mi punto de vista, lo natural es cuestionarme, con el fin de aprender.

    Si finalmente decido celebrar los Reyes de la manera tradicional, que será lo más probable, lo haré convencida de que estoy haciendo lo que he considerado mejor.

    En este tema tenemos puntos de vista diferentes, pero creo que a todas las aquí presentes os une el gran amor que sentimos hacia nuestros hijos y nuestra intención de hacer lo que consideramos mejor para ellos.

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  8. Como se suele decir, hay mentiras piadosas. Está claro que a los niños no se les puede contar cualquier cosa a cualquier edad. Hay cosas para las que no están preparados y no es faltarles al respeto no decírselas -o disfrazarlas un poco- sino velar por su bienestar. ¿por qué decir a un niño pequeño que se va a morir, lo mismo que todas las demás personas, si eso sólo va a servir para angustiarle?
    Y lo de los Reyes, ratoncito Pérez y esas cosas..., vale, es mentira, pero es tan bonito, tan mágico, les hace tanta ilusión! Mi hijo aún sigue creyendo en ellos. Igual este es el último año -hay niños de clase que ya se lo barruntan- y a mi me da mucha pena proque lo viven de otra forma.
    Nadie nos hemos sentido decepcionados y ofendidos por estas mentirijillas que a todos nos han contado, no?

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  9. Estoy totalmente de acuerdo, esto no es mentir! Nuria dice una cosa muy bonita, nos complicamos la vida por cosas absurdas y en esto es mejor que todo fluya de manera más natural. Tiene toda la razón, dicho esto, que más decir.
    Los niños son niños, no les hace falta sabe que hay cruentas guerras en el mundo, que la gente muere, que Papá Noel o los Reyes Magos no existen, y así multitud de cosas más.
    Dejémosles que se desarrollen en su pequeña búrbuja, aquellos que puedan evitar sufrimientos añadidos. A medida que crezcan ellos irán evolucionando, entenderán más cosas, preguntarán. Creo que así lo hemos hecho muchos, y no nos ha ido tan mal.

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  10. Pues yo recuerdo perfectamente una mentira que me contaron de pequeña sobre mi padre y es algo que no olvidaré nunca y que me ha dolido mucho...así que, supongo que siempre cabe la posibilidad de que un niño no olvidé lo que le hemos dicho y, en el futuro, vea que le mentimos...
    La verdad es que es un tema complicado....

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  11. Hay diferentes tipos de mentiras y hay que decidir en unos segundos con situaciones como esa. Habrá veces que nos equivoquemos, otras no, para explicar ciertas cosas todo tiene su momento

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  12. He pasado una noche regular y me ha dado por pensar en este tema de la mentiras.
    A veces pensamos que si les decimos la verdad y nada más que la verdad les hacemos un favor, pero creo que no es así. No podemos pensar que su cabecita entenderá las cosas igual que la nuestra.... su cerebro no está formado, ellos no entienden igual, ¡¡es imposible!!. Por supuesto que hay que hilar fino, y no engañar descabelladamente. Pero fomentar la imaginación, la inocencia, no lo veo malo, es más, lo veo necesario.

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  13. Yo pienso que para nada les faltamos al respeto , lo que hacemos es ... puf! esqe ess bastente complicado de explicar , lo del cielo lo decimos porque aún no estan suficientemente capacitados como para aceptar que su compañero se fuera para siempre, porque resultaria muy impctantepara él , yo pienso eso desde mi punto de vista
    besazos!

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  14. Ay, las mentiras! Los 2 temas que expones son muy distintos. Con la muerte hay que tener mucho cuidado. Por proteger a los niños del dolor, nos inventamos cosas que pueden traumatizarlos. Tu padre lo hizo bien, le contó la verdad, pero falló en decir que los viejos mueren. Lo del cielo también puede llegar a ser peligroso porque no saben cuando se van a ir al cielo o por qué. Lo mejor es ser claro.
    Con lo de la Navidad, ya has leído mi post y sabes lo que pienso. No creo que sea mentir. Es alimentar una fantasía y una ilusión. El pato Donald o Caperucita tampoco existe y no los engañamos cuando contamos sus cuentos,no?

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