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martes, 28 de septiembre de 2010

Fin de fiestas y vuelta al mal humor

Este sábado acabaron las fiestas de la ciudad, cada año van de mal en peor (dicen que no dinero) pero para nosotros las de este año han sido muy especiales, como todo lo que vamos haciendo desde hace siete meses, aunque la bruja es todavía pequeña y no se entera de casi nada he visto las fiestas con otros ojos.

Atrás quedaron las juergas de madrugada, los días de resaca y pasar una semana con unas ojeras de vampiro, por fin hemos descubierto lo que sucede en la ciudad durante el día. Me he dado cuenta que con mi niña tengo una suerte increíble, y aunque no se puede separar de sus papás el lugar donde estemos le da exactamente igual, podemos ir con ella a todos lados, ya puede pasar la charanga al lado nuestro que como esté dormida ni se entera (atrévete a toser cuando está en la cuna, entonces sí que te la prepara).

Lo bonito de vivir la fiesta durante el día es que ves niños por todos lados, niños comiendo el puré del termo a la hora del vermut, niños corriendo por las terrazas, peleando con los globos,... ¿Quién dice que la vida social acaba en cuanto eres madre? La verdad es que para mí ha sido muy gratificante vivir estos días de fiesta con mi peque a mi lado.

Pero claro si después de la tempestad viene la calma, al revés también se ha de cumplir y después de unos días tranquilos los tres a nuestro aire, resulta que mis suegros llegaron ayer a la noche a casa y por lo visto ya tienen intención de tocar los huevos, la cosa es que el viernes se vuelven a ir no vaya a ser que algún día les necesitemos un rato para algo, pero estos cuatro días que quedan me los auguro de muy mal humor, esta tarde por lo visto "hemos" quedado pero me queda un rato para buscar la excusa perfecta para quedarme en mi casita...

Sólo de pensarlo no tengo ganas ni de escribir.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Permiso de paternidad

Esta mañana ojeando los diferentes periódicos por internet, me he encontrado una noticia que me ha dado mucha pena (por no decir mucha rabia), resulta que El Gobierno pospone la ampliación a cuatro semanas del permiso de paternidad, hacía ya meses que se oía (porque era una de las promesas electorales) que a partir del 1 de enero de 2011 el permiso de paternidad aumentaba a cuatro semanas, teniendo en cuenta que hace unos meses se eliminó el cheque-bebé con la misma fecha era una muy buena noticia para las familias que iban a aumentar el próximo año, pues resulta que no hay dinero y hay que hacer recortes, y ¿qué es lo menos importante? ¿lo más prescindible? pues parece ser que el bienestar de nuestros bebés.
En varias ocasiones he oído comentarios de que el permiso de paternidad es una tontería, que es la madre quien tiene que descansar,... Yo no sé lo que habrá sucedido en otras casas pero cuando la bruja nació yo no sé qué habría hecho si no hubiera estado papá esos días en casa. Aunque te cuenten una y mil veces lo que es tener un bebé en casa hasta que no lo vives no te das cuenta de lo que supone.
He de reconocer que cuando salí del hospital, físicamente yo estaba muy bien y no necesitaba ningún reposo extra (o eso pensaba yo), de hecho mi madre se ofreció para quedarse unos días con nosotros y yo la dije que mejor se iba a su casa que éramos nosotros los que teníamos que aprender a vivir "esa nueva vida" aunque en el fondo lo que no quería era a nadie agobiándome más. Yo no sé quien me había dicho o de donde había sacado yo la idea de que los bebés sólo comen y duermen pero como todas ahora sabréis nada más alejado de la realidad, y aunque mi bruja siempre "ha sido buena" (odio esa expresión pero todo el mundo entiende lo que quiere decir y es muy fácil de usar) las 24 horas de mi día eran en exclusiva para ella, había días que me absorbía tanto que me olvidaba de comer.
Si los primeros días de la vida de mi niña no hubiera estado su papá con nosotras constantemente no sé como hubiera salido del paso (está claro que lo hubiera conseguido pero no igual), puede parecer un poco egoísta pero ciertas "tareas" yo no podía hacerlas con un bebé pidiéndome pecho cada hora. El primer día que el empezó a trabajar lo pasé realmente mal, mi familia está fuera y de repente me encontraba sola con una gran responsabilidad (responsabilidad MÍA pero muy grande), está claro que ese día tenía que llegar, pero no es lo mismo que llegue con 15 días que con un mes de vida de tu bebé y ahora que parecía que nos iban a dar una pequeña ayuda en este sentido resulta que se echan para atrás...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los abuelos



Ya he comentado varias veces que hace unos años me vine a vivir a la ciudad donde vivía elpapadeunabruja, a 150km de la mía, cuando tomamos esta decisión nos guiamos por motivos más bien económicos (él ya tenía un trabajo fijo y yo no, los pisos aquí tenían un precio más asequible), al fin y al cabo los dos dejábamos lo mismo en nuestras respectivas ciudades… ja! una mierda, digo ahora, lo mismo… ya quisiera él tener aquí el apoyo familiar que yo dejé (la famosa tribu de la que tanto se habla estos días en la blogosfera).

Unos meses antes de que la bruja naciera fuimos a mirar una guardería que al final no hemos usado pero eso es tema para otro día (el tema de la conciliación también da para mucho), el tema es que la miramos porque estábamos de acuerdo en que dejar a los niños todos los días con los abuelos es demasiado, que es darles una obligación y que no nos parecía bien, esto lo teníamos claro, pero aunque no hubiera sido así no habríamos tenido otra opción: mis suegros en ningún momento se ofrecieron para quedarse con ella.

El tema de la guardería como ya he dicho lo teníamos claro, aunque hubiéramos vivido en mi ciudad junto a mi familia, habríamos optado por ella, todo habría sido más sencillo puesto que mis padres están locos por estar con su nieta, con lo que el apoyo el día que estuviera enferma o el día que no llegáramos a tiempo a buscarla estaba garantizado.

Como mis padres no pueden estar con ella todo lo que quisieran me da muchísima rabia oír a esos abuelos que se quejan por ocuparse de sus nietos. Aunque si digo la verdad no creo que sean ellos mismos los que se quejan, sino que generalmente están encantados de hacerlo y son otros los que se quejan por ellos. Conozco a unas cuantas mamás de mi entorno que en el momento que plantearon en sus casas el tema de la guardería las abuelas les dijeron que “ni se les ocurriera, que para eso están ellas” y aún así oirás que se están aprovechando de los abuelos, que no se les deja disfrutar, etc.

Creo que como en todos los temas, en éste se está exagerando y llevando todo a los extremos, no todos los abuelos son viejecitos con achaques que no pueden con sus nietos, de hecho mis padres tienen 58 y 60 años y ya quisiera tener yo la forma física de mi padre (el capullo de él corre todos los días 12km) y una paciencia que el lidiar con tres hijos ha ido aumentando. Y como en todos los temas cuando se populariza una opinión, hasta los sindicatos dicen ahora que los abuelos deben hacer huelga la próxima semana (claro, no vamos a buscar medidas para la verdadera conciliación, eso es trabajar demasiado, no te jode), nuestros comportamientos se radicalizan en el sentido opuesto.

Ahora me explico: ayer paseando por las barracas (sí, esta semana estamos en fiestas) nos encontramos una pareja que tiene un niño de seis meses, yo no les conocía, eran amigos de mi cuñada y yo no entré en la conversación que vino a ser más o menos así:

- …
- (Cuñada) Por aquí, con mi sobrina (la bruja) dando una vuelta
- (Papá colega) Claro, ahora hay que venir más a estos sitios
- (Cuñada) Os veo luego por ahí?
- (P.C.) Nosotros ya no salimos, con el peque no podemos, los abuelos también tienen derecho a disfrutar de las fiestas y a salir por ahí
- …

Por supuesto que tienen derecho a salir, tienen derecho a no querer quedarse con sus nietos y los hijos tienen derecho a no dejarles con los abuelos y tantas otras cosas, pero es que ahora resulta que si yo una noche (o una tarde o un día) dejo a mi niña con los abuelos me estoy aprovechando y no les dejo disfrutar la vida. Que yo sepa hay tiempo para todo, y de los 365 días del año no vamos a querer salir justo el mismo día, no? Y qué pasa que quedarte con tus nietos no es disfrutar la vida? Hemos pasado de que estén todo el día con los abuelos a que no puedan quedarse con ellos ni un día de forma puntual y eso es lo que no me gusta.

Ya sé que tal vez he sacado esto de contexto, que fue sólo un comentario… pero es que estas cosas cada vez se oyen más y me fastidia cada vez más oír continuamente que los padres hoy en día nos aprovechamos de los abuelos, que no les dejamos vivir,… por supuesto que tenemos que agradecer a muchos abuelos la labor que hacen, pero si hay alguno que no lo hace de buen grado o se siente con unas obligaciones que no le corresponden que lo hable con sus hijos porque parece (y se oye) que los padres somos unos jetas egoístas y los abuelos unas pobres víctimas que no pueden disfrutar de su jubilación, y tampoco creo que sea eso, no??

Y aunque sepa que esto no lo van a leer nunca, agradezco con toda mi alma (y más) a mis padres todo el apoyo que me dan desde la distancia. Y sinceramente, me dan mucha envidia (de la sana) todas esas mamás que cuentan con la ayuda de su familia en el día a día aunque acaben de bronca en muchas ocasiones.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El primer diente

El sábado miestras daba la merienda a la bruja, le vi un "pegotillo" blanco en la encía, al principio pensé que era un trocito de fruta que no había tragado, pero abría la boca una y otra vez y seguía ahí, así que me acerqué bien, incluso le metí el dedo y vi que era un trozo de diente que le asomaba. Os podéis imaginar la ilusión que me hizo "mi niña se está haciendo mayor", se lo conté a todos con los que hablé esa tarde...
Todos me preguntan "lo estará pasando mal, no?" y eso es precisamente lo que más me sorprende: la bruji no ha dicho ni mu, ni un quejido, ni un lloro de más, ni morder todo más de lo habitual, ni nada, vamos que si no abriera la boca como un buzón de correos para comerse las frutas ni me habría dado cuenta. Es cierto que de momento le ha salido muy poquito, y no sé si el dolor suele aparecer cuando están para salir o cuando ya están saliendo, me imagino que dependerá de cada niño, no?
Bueno, sea como sea, con siete meses y un día hemos empezado el proceso, y espero que siga así, sin molestias ni nada, aunque ya os contaré...

viernes, 17 de septiembre de 2010

Las dichosas vacunas

Aunque hace relativamente poco que vivo en este barrio (bueno, y en esta ciudad) he ido conociendo otras mamás de la zona. Al ir a la matrona, a los cursos de preparación al parto y demás historias propias del embarazo al ambulatorio de al lado de casa es fácil coincidir siempre con las mismas futuras mamás en casi todos los sitios a los que vas, con una de ellas en concreto coincidí muchas veces con lo que al final logramos una relación no se puede decir de amistad pero si de cordial vecindad.

Esta chica tiene una niña 10 días mayor que mi bruja, y lo mismo que nosotras íbamos más o menos a la par en nuestro embarazo ellas también van parejas en lo que a desarrollo y esas cosas se refiere (aunque su niña es bastante más grande que la mía), por lo que cuando nos encontramos de vez en cuando por el barrio nos paramos a hablar y compartir los logros de una y otra.

Ayer fue uno de esos días en que nos cruzamos, todo hubiera sido como otros días si no me llega a decir que venía del pediatra de “poner la vacuna optativa”, cuando me lo dijo me quedé como tonta porque no sabía de que me estaba hablando. Resulta que le había puesto la tercera dosis de la “vacuna prevenar” (o eso le entendí yo), que por lo que me dijo es “para 13 bichitos y cuesta 80€ cada dosis”, por lo que he visto luego por la web si no he entendido mal es para el Neumococo y se pone a los 2, 4 y 6 meses y una de recuerdo a los 18.

Pero bueno, a lo que iba, cuando le pregunté como sabía de esa vacuna me dijo que se la había recomendado el pediatra, que casualidad es el de enfrente de el nuestro, me hubiera gustado ver mi cara en ese momento porque nuestro pediatra no es que no nos la hubiera recomendado sino que ni siquiera la había mencionado en ningún momento. Entonces yo me pregunto ¿no puede haber un protocolo común entre los pediatras en estos temas? ¿no pueden acaso los servicios de salud darnos esta información a las mamás y papás aunque sea en un folleto y que nosotras tomemos la decisión? ¿dónde tengo que enterarme de estas cosas, en el parque? Sé que a lo mejor tendría que haber preguntado directamente al médico sin esperar a que él me dijera nada, pero considero que en las revisiones se deberían explicar estas cosas, no?

El tema es que ahora ya no sé qué hacer porque la bruja ha cumplido hoy los siete meses, con lo que aunque me planteara ponérsela ya sería un poco tarde. ¿Qué opináis vosotras? ¿Qué vacunas “no obligatorias” habéis puesto a los peques? La verdad es que estoy muy perdida en este tema…

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Todo acaba




Todo acaba, y en nuestro caso las vacaciones llegaron a su fin y estamos volviendo a casita. Aprovechando que es el abuelo quien conduce escribo esto con mi brujita dormida a mi lado en el asiento trasero (bueno cuando cuelgue esto ya estaremos en casa claro)

Como ya comenté hemos estado casi veinte días en la costa, todos los años hacemos este viaje pero este verano ha sido especial (hemos sido una más!!), y cuando digo todo es todo, desde meter muchos más bultos en el coche hasta llegar más pronto que nunca a la playa.

Recuerdo el domingo que emprendíamos el viaje cuando llegaron a buscarnos a casa y vieron todo lo que había que meter en el maletero (todo hay que decir yo había dicho que sólo llevaríamos lo imprescindible, y aunque parezca mentira todo era imprescindible), su cara era un poema, pero como yo he sido siempre una adicta al tetris todo cupo sin mayor problema. Los que cabíamos mal fuimos nosotros, o los coches realmente no son de cinco plazas (y eso que es un Audi) o el asiento de la bruja ocupa plaza y media, ¡para el verano que viene me compro una furgoneta como que me llamo lamamadeunabruja!

Bueno, un poco apachurrados (no entiendo como antes cabía una familia entera abuela incluida con todos los bártulos en un 600) pero hicimos los 800km sin mayor complicación, yo tenía un poco de miedo por la bruja que nunca había recorrido tanto tramo en coche pero tengo una maravilla de niña y ni chistó, hicimos un par de paradas para darle el pecho y estirar las piernas y ella más feliz que una lombriz. Todavía es muy pequeña para echar cohetes pero creo que puedo decir que la podemos llevar a cualquier lado. De momento la vuelta va por el mismo camino…

Todas las mañanas las hemos pasado en la playa, atrás quedaron esos días de llegar a la playa a las doce, de tirarnos debajo de la sombrilla a leer un libro, de estar horas en el agua sin ninguna preocupación, pero aunque había momentos en que añoraba esos días no cambio esta nueva experiencia por nada del mundo. Este año como la bruja para las 8:30 ya estaba con los ojos como platos a las 10h ya estábamos en primera línea (ahora entiendo porque otros años nunca encontraba un buen sitio) y no sé que tiene la brisa del mar que era llegar y la bruja se echaba una siesta de una hora (lo nunca visto!) momento en el cual mamá y papá aprovechándose de la abuela iban a dar un paseíto y un baño, y cuando veíamos a los niños un poco más mayorcitos haciendo castillos y dando chapuzones nos decíamos “al año que viene”

A papá no le duraron tanto como a nosotras las vacaciones y se tuvo que ir una semana antes, le hemos echado mucho de menos, aunque me consta que él a nosotras bastante más (bueno sobre todo a la peque, no me quiero engañar), ahora me da un poco de “cosa”, porque no sé cómo va a reaccionar la bruja cuando le vea, sólo tiene siete meses y no sé si después de diez días sin verle se pondrá contenta o le costará reconocerle… Estos días cuando nos llamaba le ponía el manos libres y cuando papá decía: bruja, bruja! ella miraba alrededor buscando como loca, pero no sé, ya os contaré.

La verdad es que estos días nos han venido muy bien, al ir con los abuelos para mí han sido unas vacaciones de verdad, he podido disfrutar de mi niña sin los quehaceres del día a día, he podido disfrutar del mar (una de mis pasiones) y de mi familia. La bruja ha espabilado un montón (claro que en esta edad 20 días es mucho), ha podido disfrutar de sus abuelos (y ellos de ella, por supuesto) y el sol, la brisa y los chapoteos en la orilla le han venido de maravilla. Ahora cuando lleguemos a casa, hay que remodelar la decoración, adiós a la hamaca, bienvenida la trona, fuera cosas de su alcance, tapar enchufes porque ha practicado tanto el darse la vuelta para un lado y para otro que creo que es capaz de recorrerse el pasillo haciendo la croqueta (menos mal que compré una chulísima alfombra de actividades en el IKEA, y de ahí por muchas vueltas que dé no se va a caer).

Y aunque tengo muchas ganas de volver a casa porque echo mucho de menos a “elpapadeunabruja” y porque como en casa en ningún sitio creo que va a ser duro volver al día a día, menos mal que os tengo a vosotras para desahogarme, reírme y compartir todas estas cosas. Ahora a ponerme al día con todos vuestros blogs, aunque sin prisa que hay que recoger las maletas ;)
 

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