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martes, 24 de abril de 2012

El día de los cuentos

Quién no sabe que ayer fue el "día del libro" o el día de los cuentos como le dije a la bruja!! Porque para ella todos son cuentos, cuentos de leer, cuentos de pintar o cuentos de pegatinas, todo lo que sea de papel y tenga hojas es un cuento hasta los folletos del supermercado, es más mis apuntes son "cuentos de estudiar mamá".

A la bruja le encantan los cuentos, de cualquiera de los tres tipos que ella diferencia y a mí me parece estupendo así que le suelo comprar a menudo, así que ayer aprovechando que era el día y te hacen un 10% de descuento y te regalan una botellita de vino (aquí pasan de rosas y van directamente al bebercio) fuimos a la librería, había tanta gente que era agobiante e hicimos muy mala elección.

Últimamente a la bruja le ha dado porque le lea un cuento antes de la siesta (más otros mil a lo largo del día claro) y ayer me trajo para que le leyera el de Cenicienta que se lo habían regalado en un cumple de la guarde, todavía no lo habíamos leído y aunque me sé la historia de memoria a medida que se lo iba leyendo me sentía ridícula, ella yo creo que está más atenta a los dibujos y a buscar la cosa más minúscula de toda la página que a lo que yo le cuente pero estar leyendo una historia a una niña de dos años que cuenta como un príncipe monta un fiestorro para buscar esposa y todas las chicas se vuelven locas por ir me resultaba... ¿ridículo? ¿No os ha pasado eso alguna vez?

Así que fuimos a la librería con la intención de no comprar nada de princesas porque ya tengo asumido que llegará el día que ella me los pida, aunque afortunadamente las princesas Disney de los últimos tiempos han mejorado mucho... pero después de elegir su cuento de pegatinas va directa a unos cuentitos de esos troquelados como los de cuando éramos pequeñas porque eran los que estaban más a su altura y al final acabamos cogiéndolos sólo por irnos rápido de allí.

Y qué mala decisión!!  Resulta que yo de algunos clásicos no me acordaba muy bien y cuando me pongo a leer "El gato con botas" me encuentro con que el objetivo de la historia es otra vez casar al protagonista con la princesa y que en "Pulgarcito" un ogro malísimo se come a sus siete hijas crudas confundiéndolas con otros niños.

Y no es que esté en contra de los cuentos clásicos ni mucho menos pero ahora que me pongo a leerlos siendo adulta no entiendo muy bien cómo han aguantado tantos años de boca en boca, menos mal que tenemos mucho para elegir, la próxima vez tengo claro que iremos cuando haya menos gente y elegiremos mejor.

10 comentarios:

  1. Yo también le regalé a mi enano mayor su libro, y le expliqué el por qué se lo había comprado, por que era el dia del libro, aunque ya él traia la leccion aprendida del cole.

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  2. Pues yo si estoy en contra de los cuentos clásicos en ese sentido, porque siempre pasa lo mismo y nos transmiten valores muy anticuados y sexistas.
    Saludosss

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  3. es q no es lo mismo un cuento de 1920 q un cuento de 2012... anda q no ha cambiado nada la vida.

    es bonito q algunas cosas no se pierdan, pero de ahí a esto hay un mundo :)

    para otra vez q elija los de Pocoyó jejejeje

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  4. Te he dejado un premio por mi blog, http://lamadredemimaridoyyo.blogspot.com.es

    Buen día.

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  5. A mi cada vez me gustan menos los cuentos clasicos...la verdad, soy muy machistas y no me gustan los valores que trasmiten. Me gusta mucho como ha quedado tu blog! ;D Besos

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  6. Yo soy la madrastra de una niña de cuatro, así que te puedes imaginar el papelón... Los cuentos favoritos de mi chiqui ahora mismo son blancanieves y cenicienta... ¡Que tortura! Ya me sienta mal que los padres estén muertos (¿cómo explicas eso sin que la niña te pregunte 'pero muertos, ¿como?'), pero además es que las malas malísimas son las madrastras! Mi gorda aún no sabe muy bien que significa eso ni relaciona el término conmigo, pero a mí me sienta mal igual. Afortunadamente he encontrado una aliada en la bella durmiente, que tiene padres vivos y la historia de amor no está mal (al menos no hay doscientas princesas desesperadas por cazar al príncipe), y se presta a ser tuneado un poco para que aparezcan más las brujas buenas, por ejemplo, que a mi gorda le encantan.

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  7. Cuánta razón tienes, yo personalmente manejo la colección de Teo y otros modernos, pero a mi marido le pareció muy tierno, traerse su libro de cuentos de la infancia para leerlos a sus retoños, un libraco con muchos cuentos clásicos y apenas dibujos. Pues ha desistido, yo escuchaba como de vez en cuando se paraba y el mayor le decía: sigue papá, ¿por qué te paras? y entonces tartamudeaba, cambiaba palabras y al final se medio inventaba el cuento. Ya no se los lee, porque son crueles y machistas.
    Buen día.

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  8. Jajaja, pues mejor no leas las versiones originales de los Grim!!!
    Hay que tener en cuenta que el cuento va dirigido a el/ella, a nuestros pekes y que es su mente la que está soñando y seguro que se preocupan por cosas que ni en sueños se nos hubiera ocurrido a nosotros pensar!!!
    El mío de momento pasa de las historias de cuentos y a la tercera página ya está pasando las siguientes a ver que encuentra
    P.D: por cierto, ahora que entro en la versión web del blog me he dado cuenta del cambio de look y me encanta!!! Está genial!

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  9. Yo no creo los cuentos yo quireo ver para crer

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