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miércoles, 9 de enero de 2013

Balance de las fiestas

Por fin acabaron!!

Desde que llegó la bruja mayor las Navidades son algo menos raspada que lo que eran, la ilusión por poner el árbol, ver las luces en la calle y esperar los regalos supera con creces a la desgana con la que me enfrento año a año a reuniones imposibles, ataques de hipocresía y atracones avergonzantes.

Así que este año el balance va a ser desde sus ojos, los ojos de la inocencia y la ilusión.

Para las brujas (como para casi todos los niños supongo) las fiestas se resumen en fiesta, diversión, luces y regalos, muchos regalos, demasiados...

La Nochebuena la pasamos en casa de mis padres, tuvimos que ir unos días antes porque como ya os dije yo estuve trabajando un par de días, es el primer año que lo hacemos así porque papá trabaja hasta el 24 a las 16h y normalmente le esperábamos e íbamos juntos pero creo que si los próximos años podemos repetiremos la fórmula y que papá coja el autobus. Y es que los días previos las brujas (básicamente la mayor) los disfrutó como lo que es...  una enana! Los dos días que yo trabajé se fueron con mis padres todo el día por ahí, a los columpios, al monte,...  mirad como acabarían de cansadas que la mayor se quedó dormida a hombros del abuelo mientras esperaban la cola para ver al paje real!!

La víspera de Nochebuena quedamos con mi tía para tomar unas tortitas con nata y chocolate ya que su cumple es el 25 (que sepas Suu que me acordé de ti y de tu familia, jijiji) y así sin esperarlo nos encontramos con el desfile de Olentzero, fue bastante cortito si lo comparamos con el de los Reyes pero a la bruja le encantó (la pequeña se quedó dormida) y ahí ya empezó a dar vueltas a todo... por lo menos estaba tranquila porque le había saludado y ya sabía que estaba en casa de los abuelos.

Y es que el lío que tenía la pobre con los diferentes personajes que traen regalos no era poco...  Para facilitarlo hicimos una sola carta que dimos a Papá Noel antes de irnos y que ellos "que son amigos" se organizaran. Esa es otra unos días antes habíamos estado dándole la carta al gordo de rojo y sin no sé como se atrevió a dársela, toda ella era una mezcla de acojone y alucinación!!

Llegó el día 24 y después de estar todo el día de un lado para otro intentar que cenaran con nosotros era absurdo, a las 20h ya no podía más y me subí con las dos a casa, la mayor malcenó y me dijo que quería ir a la cama, se moría de sueño pero no podía dormir de lo nerviosa que estaba... "Mamá, qué hora es? Y a qué hora viene el Olentzero?" "Y por dónde va a entrar? Por la puerta no caben los renos" Yo me reía por dentro mientras le pedía que cerrara los ojos.

Así que como os digo ellas no estuvieron en la cena, y es que aunque nosotros podamos cambiar nuestros hábitos en días especiales para los peques es una noche más, una cena más,... Y por fin la mañana!! Un montón de paquetes acumulados en la sala, la pequeña demasiado pequeña no se enteraba de nada pero la cara de la mayor valía por las dos, no se atrevía a tocarlo (tal vez estuviera pensando que no podía ser de verdad) hasta que yo cogí uno para que ella lo abriera... y fue un no parar, no soy capaz de describir su emoción pero todos los que tenéis niños en casa sabéis de que os hablo.
 

La sigiente semana la pasamos en casa con poca actividad, bastante teníamos con jugar con la cocinita y leer los cuentos nuevos... Pero en la guarde la bruja celebró la chiqui-nochevieja y comieron las gomi-uvas, y ella seguía con su rumrum en la cabeza, esta vez preguntándose por qué si es ya invierno y Navidad no estaba nevando!! y es que claro, otra de esas cosas que nunca he entendido ¿Por qué asociamos la Navidad con la nieve y el frío cuando en la mitad del planeta las navidades se celebran en verano?

Nochevieja pasó sin pena ni gloria, para ser sincera fue un coñazo de noche, seguimos empeñados en que hay que pasarla con la familia cuando debería ser una noche de fiesta, las brujas como una semana antes estaban en la cama antes de que empezara la cena... Durante toda la tarde mi amiga Leia estuvo intentando convencerme de que me fuera con ella a Endor y ganas no me faltaron, desde aquí te digo guapa que al año que viene como tengamos el mismo plan nos organizamos un cotillón infantil y ya verás que bien!!

En cuanto acabó la comida de año nuevo nos cogimos el coche y fuimos a casa de mis padres pero esto ya os lo conté cuando hablé de que he estado trabajando unos días.

Volvimos justo justo para la cabalgata de Reyes que afortunadamente pasa por la puerta de mi casa. Afortunadamente tengo el fantástico fular que me regalaron mis amigas, porque meterme en el tumulto con una silla de paseo hubiera sido totalmente impensable. La mayor quería estar en primera fila para poder ver y coger caramelos pero no quería estar sola así que finalmente poco a poco yo me pude ir acercando con la pequeña en el fular para que viera ella también un poco las luces y los colores, sólo pudo coger dos caramelos y porque se los dieron en mano... todavía no ha cumplido los tres años y los niños algo más mayores no le dejaban :-(

Lo mejor de la cabalgata fue que un paje de Baltasar la saludó por su nombre (luego me enteré de que era su profe) y yo le dije que eso era porque sabía que vivía ahí y que ese sería el paje que iba a ayudar a los Reyes a llevar sus regalos y más contenta que un chupín la tía, jeje. Subimos a casa y preparamos los zapatos, el agua de los camellos (ella empeñada en que eran renos) y para los Reyes un poco de turrón y una cervecita, no conseguí que se durmiera hasta las 12!! casi me duermo yo antes y no me da tiempo a preparar los paquetes!!

Cuando se despertó en mi cama por la mañana al principio no se acordaba, le tuve que preguntar si habría venido alguien y entonces fue cuando saltó escopeteada al salón. Allí tenían sus regalos y donde los camellos habían bebido el agua lleno de chuches porque en la cabalgata sólo había cogido dos caramelos. Estaba tan emocionada... pero su cabeza no dejaba de funcionar, por qué le hebían traído cosas que ella no había pedido? y es que sólo le dejé pedir tres... y llegaron muchas muchas más.


Pero es tan buenaza... llevaba todas las fiestas empeñada en que quería un maletín de enfermera y ese fue el último regalo que abrió porque lo habíamos dejado en casa de mis suegros y no fuimos hasta ese día por la tarde a por él, así que cuando vio que no estaba me dijo "bueno, otras navidades me traerán mi maletín" Me dio una penilla su cara de resignación...

Ahora todavía nos queda recoger el árbol y demás adornos que creo que lo harán esta tarde la mayor y papá y buscar hueco para todas las cosas nuevas, que no es poco trabajo, no.


2 comentarios:

  1. Yo recogí todavía ayer el árbol y los adornos. Desde luego, no hace ni la mitad de ilu que ponerlos xDDD
    Pobre Bruja sin maletín, desde luego, ¡estos Reyes no lo han buscado bien jeje!

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  2. Pero que mona... Me encanta esa inocencia la verdad. Bueno aunque no hayan sido unas fiestas de todo fiesta y jolgorio has tenido un poco de todo.
    Suerte en la recogida de los adornos jajaja
    (Hoy no me ha dado problemas para comentarte, es raro porque creo que tiene algo que ver el ordenador de mi casa porque ahora estoy en otro y de maravilla).
    Saludosss

    ResponderEliminar

 

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