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lunes, 22 de julio de 2013

Cosas que no son como las habías imaginado: la playa


Más de una vez hemos hablado de que hay cosas que antes de ser madre (o padre) no podrías ni imaginarte el vuelco que van a dar o cosas que pensabas que serían de determinada manera con tus peques y llegan ellos y dicen que así no, algunas son mucho mejores, otras un desmadre y otras simplemente te dejan descolocado y sin recursos.

A nosotros nos ha sucedido con esas idílicas vacaciones que soñábamos en la playa lo cuatro juntos, y no me refiero a que creyera que íbamos a poder seguir yendo con una simple bolsita a la playa, con un libro y unos crucigramas… no, no, no, eso lo teníamos clarísimo pero… bien es cierto que esperábamos otra cosa.

Cuando yo estaba embarazada de la bruja mayor, papá y yo pasamos quince días de vacaciones en la playa, recuerdo que dábamos largos paseos e íbamos fijándonos en todos los niños que había por allí y pensábamos en nuestras siguientes vacaciones, lo veíamos todo con una sonrisa embobada. Veíamos a bebés chiquititos echando la siesta plácidamente bajo su parasol, a bebés más grandes en sus piscinitas hinchables chapoteando felices, a otros dando sus primeros pasos en la orilla, niños algo más mayorcitos jugando felices en la arena, devorando trozos de melón,… lo veíamos todo maravilloso y así pensaríamos que sería también en nuestro caso…

La primera vez que llevamos a la mayor a la playa tenía siete meses y fue mejor que las siguientes veces con diferencia, estuvimos una semanita de vacaciones con los abuelos y como ella era todavía tan pequeña acostumbraba a echarse unas largas siestas con la brisa marina (siestas que no se echaba el resto del día claro) y como además estaban los abuelos encantados de pasearla de un lado a otro para que se durmiera fue bastante relajado.

Al año siguiente ya la cosa cambió, ella iba encantada, le gustaba jugar en la arena pero en cuanto se le quedaba pegada se empezaba a agobiar, todavía no le gustaba mojarse en el agua porque estaba demasiado fría para ella,… vamos, que íbamos de vez en cuando, echábamos un buen rato pero no llegábamos nunca a relajarnos y disfrutar de verdad.

Cuando la mayor ha empezado a disfrutar de verdad la playa ha sido este año con sus casi tres años y medio y aún así le ha costado. Como ya conté en junio estuvimos diez días de vacaciones y ella tardó casi una semana en no ponerse como una loca cuando una ola llegaba a sus pies, cuando por fin le quitó el miedo empezó a disfrutarlo y ahora un mes después cuando vamos algún día ha pasado a ser una temeraria e intentar hacer lo que ve hacer a niños bastante más mayores, así que ahora con muchísimo ojo!

Con la pequeña la experiencia ha sido bastante peor… El año pasado sólo estuvimos un par de días que ella tenía dos meses y ni se enteró pero éste no lo ha pasado bien. La pobre lleva muy mal el calor y ya he comprobado que el calor húmedo de la costa bastante peor, no deja de sudar, le salen granos por todo el cuerpo, no come nada, sólo bebe,… y la playa le está empezando a gustar algo más ahora. Los primeros días eran tremendos para mí, bien es cierto que está ahora en ese momento que con las dos me ha resultado el más agotador de sus cortas vidas, cuando quiere andar pero todavía no sabe, quería estar en la arena pero al  mismo tiempo quería estar en brazos (sólo en mis brazos) y yo acababa con la espalda destrozada de llevarla arriba y abajo, llena de arañazos y mordiscos por sus enfados, con arena en lugares donde creí que nunca llegaría y con las tetas machacadas porque sólo se relajaba succionando.

Este sábado hemos vuelto a ir a pasar la tarde y ha sido bastante mejor, no sólo porque ellas lo lleven mejor sino porque ya hemos asimilado lo que hay y no como no pretendemos que sea de otra forma no nos enfadamos ni frustramos y ellas lo notan. Ya voy con la idea de que va a ser como mucho dos horas allí, que tardaremos más en recoger que el tiempo de disfrute, que será una paliza para los cuatro, y así sabiéndolo y no esperando otras cosas es como he conseguido estar bien allí.

Ahora sé que los próximos veranos lo disfrutaran de otra forma, jugaran más juntas, nosotros estaremos más tranquilos pero no quiero volver a cometer el error de hacerme grandes expectativas y ver que pasa, de momento a intentar que a lo largo de éste podamos volver alguna tarde y pasarlo lo mejor posible.

12 comentarios:

  1. suele pasar, nos hacemos expectativa y la cosa siempre sale distinta, con los hijos no hay nada escrito, solo queda experimentar y ver que pasa! besitos guapa!

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    1. Mami Wendo, tienes razón pero como en otras muchas cosas había salido mejor de lo esperado esto me ha sabido un poco mal :-(
      Un beso

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  2. Pues fíjate que a mi me pasa todo lo contrario, este año nos los llevaremos a la playa por primera vez, tienen 32 meses y estoy segurísima que será un caos asique no me he creado ninguna falsa espectativa y ya veo mi vuelta más estresada de lo que fuí.
    Un besote!

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    1. Mismellis, pues entonces estoy segura de que te llevarás una sorpresa positiva, jajaja

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  3. Bueno, poco a poco... a ver si a partir de ahora comenzáis a disfrutarlo más!
    A mi me encanta la playa, el mar...pero ninguno de mis dos hijos ha heredado ese sentimiento de momento... con el mayor este año hemos conseguido que lo pasara mejor y con la peque vamos a intentarlo también poco a poco..
    A ver si lo vamos consiguiendo!!

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    1. Marieta, sí, yo creo que poco a poco, de hecho creo que por este año se ha acabado a no ser que me decida a ir unos días en septiembre, pero creo que el próximo año no tendrá nada que ver!

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  4. Yo también soy d las personas que suelen poner mucha ilusión en las cosas y tener grandes expectativas, pero ya antes de tener a mis peques y ahora, más aún, intentó siempre frenar mi mente y disfrutar del aquí y ahora y evitar frustraciones.

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    1. Mousikh, tendré que aprender a hacer eso también pero... no lo veo fácil!

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  5. todo va creciendo, evolucionando... llegará el momento en que os relajeis y ellas disfrutaran de este espacio abierto. Todo llega...

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    1. Kira permanyer, eso quiero creer!! Por cierto, felices vacaciones!

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  6. Para mi ir a la playa es un suplicio, ya de por si no me gusta, y ademas con las tortuguitas es imposible mantener las toallas decentemente... ella acaban con arena en lugares imposibles, encima enfadadas porque se han manchado, van al agua o la ducha a limpiarse y en el camino hacia la toalla, vuelven a estar llenas de arena, otro cabreo... Para mi la playa no es relajante... que ganas tengo de que se hagan un poco mas mayores y asi la disfrutaremos todos...

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    1. Irene, es que a mí siempre me ha gustado mucho y creo que si ahora mismo fuera sólo con la mayor la cosa sería muy diferente porque ella lo disfruta un montón, así que espero que en cuanto la peque tenga también tres o cuatro añitos la cosa mejore.

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