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jueves, 27 de junio de 2013

De vacaciones con mi Emeibaby



Hace algo más de un año, un poco antes de que naciera mi bruja pequeña ya os conté que mis amigas me habían regalado un fular. La verdad es que sobre todo el verano pasado lo usé muchísimo (aunque no he encontrado el momento de contároslo), las ventajas del porteo son tantas sobre todo cuando se trata de un segundo bebé…

Aunque era un fular semielástico que se puede usar en varias posiciones, a mí lo de usarlo a la espalda se me atascaba y ya había llegado un momento en que necesitaba portear a la pequeña por detrás porque ya ocupa bastante y además es mucho más cómodo para poder hacer muchas cosas, sin contar que papá eso de dar nudos y vueltas a un pañuelo para él no lo veía, así que pensé en buscar otra opción sobre todo de cara a este verano.

Estuve mirando algo tipo bandolera que se pusiera y quitara fácilmente, pero Elo me habló de la mochila Emeibaby y desde el primer momento me encantó, como ellas desde Oh! La Luna la comercializan no me pensé ni un segundo hacerme con una en cuanto me la ofrecieron.

El día de la madre tuve la oportunidad de celebrarlo con varias mamis, una de ellas fue Elo así que llegó con mi regalito y me enseñó a usarla, la verdad es que una vez que le coges el punto es muy sencillo pero una primera clase práctica para ajustarla  y una primera toma de contacto me vino muy bien.

Por supuesto la Emeibaby es una mochila ergonómica o lo que es lo mismo que respeta la posición fisiológica del bebé o niño al ser porteado, se puede usar tanto por delante como a la espalda y tiene la gran ventaja frente a otras mochilas portabebés que al estar hecha con tela de fular se puede usar desde el nacimiento quedando perfectamente ajustada gracias a sus anillas.

Desde el día siguiente a tenerla la hemos usado muchísimo pero han sido estos diez días de vacaciones cuando nos ha sido algo totalmente imprescindible, y esto lo dice hasta el papá de las brujas!!!

Algo que me encanta de esta mochila es que una vez ajustada correctamente no hay que cambiar nada cada vez que la usas, de hecho la hemos usado indistintamente papá y yo y lo único que había que ajustar de uno a otro era la cintura, cosa que se hacía en segundos.

Mucha gente me pregunta si la niña no va ahí achicharrada, o si no paso yo mucho calor, y estos días que nos encontramos con más de 30 grados puedo decir  con toda seguridad que no, la niña va sujeta con tela de fular que es muy fresquita y a mí lo único que podía darme algo de calor eran los tirantes, que sinceramente me daban el mismo calor que los de cualquier mochila o incluso el bolso. De hecho creo que la bruja pequeña iba sudando más cuando iba en la sillita que a la espalda de papi o mami.

Y, en qué ocasiones nos ha resultado imprescindible? Pues os cuento y así de paso cuento un poco nuestras vacaciones ;-)

-         Para ir cada día a la playa. Sé que hay mucha gente que mete la sillita a la arena, pero la comodidad de dejarla en casa y no tener que doblarla y desdoblarla para meterla en el coche cada día no tiene nombre. Llevar a mi niña pequeña a la espalda y a la mayor de la mano mientras todavía me quedaba otra mano libre para llevar las toallas no tiene precio comparado con que se me claven las ruedas en la arena y tener que hacer muchísima fuerza para arrastrar la silla entre las dunas.

-         Visitar lugares culturales. Como le digo a papá, los romanos no hicieron sus edificios para que entráramos a visitarlos con sillitas de bebés. A la bruja mayor de repente le gusta ir a ver cosas, exposiciones, museos,… y la mayoría tienen escaleras, el llevar la emeibaby en la cesta de la sillita nos ha facilitado mucho mucho la labor, gracias a ella hemos podido visitar sin problemas un barco pirata, un castillo, un museo y un teatro romano. La comodidad de poder ir arriba y abajo, de una sala a otra, de poder pasar por cualquier lugar sin estar pendiente de cómo manejar una silla en esos lugares es enorme.

-         Permitir que la mayor también descanse en la sillita. Aunque con la Emeibaby podríamos portear también a la mayor ella no quiere, eso sí, en muchas ocasiones cuando la pequeña es porteada ella pide sentarse en la silla, y es que aunque muchos no se den cuenta es pequeña y no siempre puede seguir nuestro ritmo. Ha habido muchas ocasiones en las que a la hora de volver para casa o de tener que ir rápido a coger el autobús el poder llevar a la pequeña a la espalda y que la mayor pueda ir en la sillita ha sido una gozada puesto que ella descansaba  y nosotros podíamos ir bastante más rápido que si la lleváramos andando. Como veis yo no reniego de las sillas de paseo sino que compatibilizo las dos cosas ;-)

En todo este tiempo que la hemos usado a diario he hablado maravillas de ella a todos los que me preguntaban que han sido muchos, sobre todo porque la mayoría sólo han probado “colgonas” y al ver que la peque iba tremendamente cómoda y nosotros también se sorprendían, vamos que iba tan cómoda que cuando no iba riéndose o disfrutando de ver todo desde una perspectiva más alta se dormía como una ceporrilla acurrucada en su papá, entonces le poníamos la capucha para sujetar la cabeza y felices sueños.

Como yo no puedo más que hablar maravillas de nuestra experiencia con ella os dejo estos vídeos que ha preparado Elena de Oh! La Luna para que veáis lo fácil y cómodo que resulta su uso. Espero que os guste!!


Conociendo la Emeibaby. Ajuste y uso con un bebé recién nacido

Bebé de un mes delante

Detalle para ampliar el panel:

Ajuste con bebé de 15 meses a la espalda

Ajuste con bebé de 15 meses delante

Ajuste con niño mayor a la espalda

martes, 25 de junio de 2013

Nonabox de mayo: la más práctica que he recibido

Este mes de mayo mi cajita Nonabox me ha llegado bastante antes de lo habitual aunque yo sea un desastre y acabe publicándola tan tarde como siempre... o más porque estos días de vacaciones he estado totalmente desconectada y al final se me ha acabado juntando con la de junio.

La primera impresión cuando abrí esta caja es que estaba más "vacía" de lo habitual pero una vez que vi todo su contenido me di cuenta de que es una de las cajas que más iba a aprovechar, esta vez es todo míiiiiiiooooo.

Para que os hagáis una idea según lo saqué de la caja prácticamente todo fue a la maleta ya que casi todo me ha sido súper útil en estos diez días de vacaciones que acabamos de pasar.

En primer lugar os dejo una fotito del proceso de apertura para que veais el efecto sorpresa y lo cuidadosamente preparado que lo recibo mes a mes.


Y ahora os cuento con detalle todo lo que me encontré dentro...

1.- Antimosquitos de Chicco. Se acercan los meses de verano y los mosquitos empiezan a acechar, así que nada mejor que este protector de Chicco para mantenerlos a raya. Esto por supuesto fue a la maleta y por supuesto que lo usamos... A los pocos días de estar en nuestro destino una mañana la bruja mayor y yo nos levantamos acribilladas por un mosquito (o varios) puñetero que debía rondar por nuestra habitación y entre lo que de por sí pica y lo escandalosa que es mi hija nos vino genial tener esto a mano. No voy a decir que calma totalmente el picor pero sí que relaja bastante la zona y su formato es muy práctico, como un boli que se aprieta y unta la zona. Hacía muchísimo que no usaba estos productos pero mi recuerdo era su olor horrible así que en este sentido también me ha sorprendido positivamente.

2.- Gel higiénico de manos de Moltex. Este gel higiénico limpiador de manos, sin agua ni jabón, es perfecto para limpiarse las manos en cualquier momento. Esto lo he dejado directamente en la guantera del coche y es que ni sé la de veces que he tenido que cambiar a la pequeña los pañales mientras estábamos de viaje o en algún parking y no he tenido sufientes toallitas para limpiarme yo, o cuando las he tenido no eran suficiente para sacarme de las manos esa peste, así que ahí está bien. Viene en un formato con un tamaño muy bueno y me durará bastante, la primera impresión cuando lo usas es un fuerte olor pero una vez que penetra en la piel no tiene nada que ver y como dice la mayor "huele a gominola"


3.- Babero de Babidú. La ropita de Babidú está fabricada con algodón peinado, es suave, de tacto agradable y colores cálidos. Como en otras ocasiones os he comentado no somos mucho de baberos, ninguna de las dos brujas se los ha dejado poner nunca pero siempre viene bien tener alguno...

4.- CD Bedtime Classics de Baby Einstein. Los CDs de Baby Einstein forman un extraordinario repertorio musical para introducir al pequeño al mundo de la música clásica. Las obras maestras han sido reorquestadas para deleitar sus oídos. Yo ya conocía los Baby Einstein de cuando la mayor era un bebé chiquitín pero sólo en su versión DVD, la verdad es que tuvo una temporada (pequeña, todo hay que decirlo) en que le gustaban bastante, así que ahora probaré a ponerles este CD a ver si les sirve aunque sea para relajarse un poco, jajaja

5.- Accesorios para el pelo de Cuini. En Cuini son especialistas en pelo, y os traen diademas, coleteros y ranitas para que las peques vayan a la última. No sé si se ve bien en la foto pero a nosotras nos han tocado dos gomas de pelo azules con unos patitos, por supuesto la mayor dejó claro que eran para ella, será que tal vez tenga pocas gomas, horquillas y demás... Como las metí en el neceser de viaje las ha usado mucho, de hecho una creo que se ha quedado por allí :-( Sea como sea esto es algo que en mi casa teniendo dos niñas nunca falla.


6.- Aceite de baño y ducha de Biocare. Es un producto emoliente desarrollado para la protección y el cuidado de las pieles infantiles sensibles y alipídicas del lactante y primera infancia, aunque puede ser usado por adultos. Este producto me ha gustado mucho y me ha sido muy útil, para quién no es útil un gel de ducha? Me llamó mucho la atención cuando lo vi el hecho de que fuera un aceite y pensé que era un aceite hidratante para después del baño, sin embargo en el bote lei que es un sustituto del gel y como tal lo he usado, cada día cuando las bañaba tras la playa lo he hecho con este aceite, en ese momento no estaban especialmente sucias pero me parecía idoneo para después de un buen rato de sol. Por supuesto lo seguiremos usando todo el verano ya que su tamaño me da para un par de meses ;-)

7.- Protegeslip 100% algodón de Febus Postpart. Los protegeslip Febus postpart son de algodón 100% hipoalergénico y están especialmente indicados durante el embarazo y para los últimos días de postparto, reduciendo el riesgo de alergias e irritaciones. Bueno... el postparto a mí ya me queda un poco lejos pero no significa que no pueda utilizarlas. Desde que descubrí las copas menstruales me he olvidado de compresas, tampones y demás pero sí es cierto que en alguna ocasión me pilla el primer día de regla con un día de unas cuantas horas de trabajo y yo voy más tranquila con un salvaslip y así lo usaré.



Como veis esta vez no he dicho que regalaba nada a nadie porque todo me ha resultado muy útil, y casi todo lo he usado ya, jejeje.

Y a vosotras, qué os ha parecido? Completa y variada, no?

Pues como otras veces os digo si queréis probarlas tanto para vosotras como para hacer un regalo tengo la oportunidad de ofreceros un 10% de descuento en los planes prepago, tan sólo tenéis que entrar en la página web de Nonabox e introducir el código "dosbrujas" a la hora de hacer el pedido, y en unos días lo podréis disfrutar en casa.

domingo, 23 de junio de 2013

¡¡Felicidades brujita pequeña!!


Hoy mi brujita pequeña cumple un año.


Parece que fue ayer cuando me levantaba de la cama mojada y llamaba a mis padres para que vinieran a quedarse con la mayor, parece que fue ayer cuando avisaba a mis amigas vía wasap de que había llegado el momento y nos íbamos al hospital, parece que fue ayer cuando a las 14h nos dirigíamos al hospital e iba yo tan tranquila pensando que iba para largo y parece que fue ayer cuando a las 18h después de tan sólo una hora de dolores tremendos tenía a mi pequeñita en brazos.

Y sin embargo aunque parece que fue ayer hace ya un año de todo esto, y aquel bebé de casi 4kg de peso ahora es una niña casi mayor, inquieta y cariñosa.

Recuerdo que durante el embarazo me comía la cabeza pensando en si sería capaz de querer a mi pequeña como quería a la mayor, si podría encontrar rápidamente su lugar en este hogar y sin embargo ahora parece que siempre hubiéramos sido cuatro, apenas recuerdo lo que era esta casa sin ella y es que desde el principio como buena bruja nos supo embrujar a todos.

Con un año ya se ve su carácter, la que parecía que iba a ser una niña tranquila es tan movida e inquieta como la que más, es imposible mantenerla tranquilita, hace tiempo que se mantiene en pie y no para de un lado para otro, enfadándose porque lo que quiere hacer todavía no puede como es hacer todo lo que su hermana mayor hace, subirse a todos lados y correr detrás de ella. Es muy gracioso verla tan pequeña en los columpios, subida en la casita con las más mayores y es que ser la pequeña tiene sus ventajas…

Va a ser una mujer de carácter (como todas las de la familia diría alguno) y es que como diga que algo no quiere no hay nada que hacer, bien sea tumbarse a dormir, estar en la silla o comer. Sobre todo en este último tema parece que haya aprendido de su hermana, y es que ni purés, ni papillas, ni historias de esas, ella quiere morder y masticar pero cogiendo las cosas con su mano no vaya a ser que le des algo que no le interese.

No puede alejarse de su mami ni un momento y mucho menos si estoy a solas con la mayor, y es que los celos son en las dos direcciones!! Pero tampoco puede vivir sin su hermana, está loca con ella y se emociona cuando la ve, si por la mañana cuando se despierta ve que está la mayor al otro lado pasa por encima de mí rápidamente y va a despertarla, se parte de risa con las tonterías que le hace la otra y se hacen pedorretas mutuamente.

Dentro de un rato vendrán los abuelos y los tíos y comeremos todos juntos, no es que vayamos a hacer un fiestorro pero estaremos en buena compañía. Como sólo es un añito lo que cumple no ha pedido ninguna tarta en especial, pero su hermana se ha empeñado en que hay que poner globos porque una fiesta sin globos no es una fiesta y si me da tiempo le haremos una corona.

La mayor ha abierto su cerdito y le ha comprado una moto, de color rosa porque según ella le ha dicho que la quería rosa… y tiene un par de regalos más, no demasiados porque en esta casa ya no cabe ni un alfiler y de momento tampoco se entera de mucho.

Pasaremos un buen día que es lo importante y yo disfrutaré de mis dos niñas, qué más se puede pedir?


¡¡Felicidades brujita pequeña!! 
¡¡Te queremos mucho mucho!!

viernes, 21 de junio de 2013

De vuelta

Ya estamos en casa. Ayer a mediodía después de casi ocho horas de viaje volvimos a pisar nuestro hogar.

Han sido diez días estupendos, ha habido de todo, momentos geniales, momentos regulares y momentos en los que habría hecho de nuevo las maletas, pero el balance es positivo. Yo necesitaba desconectar y lo he conseguido.

Hemos disfrutado del buen tiempo y la buena compañía, de la playa y de la piscina, de no tener prisas ni horarios, de estar los cuatro juntos y hacer lo que nos apetecía. Y con eso ha sido suficiente.

Hay muchas cosas que contar, muchas cosas que me encantaría dejar escritas pero lo que no tengo ahora mismo es tiempo, hay muchas cosas que desembalar y muchas cosas que preparar para este domingo en el que la peque cumple un añito.

Así que simplemente dejo constancia de nuestro regreso y ya os iré contando... Sólo sé que estoy convencida de que solamente ha sido el comienzo de un gran verano.

sábado, 8 de junio de 2013

Nos vamos, o ese es mi plan.

Si nada se tuerce en poco más de 24 horas estaremos camino de la playa. Digo si nada se tuerce porque hasta que no estemos allí no canto victoria y es que como todas sabemos cuantas más ganas tienes de hacer algo mayores son las probabilidades de que los planes se vayan al garete.

Creo que nunca he tenido tantas ganas de irme y desconectar, ni siquiera en mis momentos de mayor estrés laboral, y es que los últimos meses se me están haciendo complicados. Si es que el primer año de un segundo hijo estando prácticamente sola es algo que hay que vivir para poder entender.

La pequeña está en ese momento en que quiere y no puede. Todavía no anda pero quiere seguir a su hermana continuamente y hacer lo que ella hace. La mayor se cabrea porque quiere hacer cosas "de mayores" y muchas veces no podemos porque con la pequeña es imposible. Todo va a la boca con lo cual jugar con la plastilina o las pinturas de dedos se complica, en sus manos todo puede acabar hecho añicos por lo que muchos cuentos quedan descartados, siempre quiere coger lo que tengamos en las manos con lo que juegos como el dominó o las cartas con ella despierta quedan descartados, y así con mil cosas.

Estamos en ese momento en el que deberíamos estar toda la tarde en el parque aunque yo acabe mucho más cansada que ellas dos juntas con la pequeña en brazos de un lado para otro y gritando constantemente "la arena no se comeeeee", "las flores a la boca nooooo" (ya no sé ni cuántas son las cosas diferentes que le he sacado de la boca) pero como todos sabéis esta primavera está dando demasiado por saco y tantas tardes en casa están haciendo mella en nosotras.

Sin ir más lejos hoy han empezado las fiestas en nuestra ciudad y justo cuando nos íbamos a vestir para ir a las barracas ha empezado de nuevo a llover. Y mirad que yo soy de una ciudad donde la lluvia es muchísimo más habitual que el sol pero ya no puedo más. Ahora entiendo esos altos niveles de suicidio en algunos países nórdicos. Necesito sol ya! Necesito no salir a la calle cargada de paraguas y chubasqueros, necesito no mirar la aplicación de Maldonado para organizar lo que vamos a hacer, definitivamente necesito salir de aquí ya!

El pasado verano nos quedamos sin poder ir como teníamos planeado en septiembre dos semanitas a la playa por culpa de una asquerosa conjuntivitis, así que cuando en febrero papá tuvo que solicitar las vacaciones no lo dudé "Pídete junio y si pasa algo tenemos el resto del verano para organizar cualquier cosa". Y es que si nunca se pueden hacer planes al 100% con dos niñas en casa mucho menos.

Estaremos diez días en la Costa Blanca, no puedo decir que sean vacaciones porque vamos a una casa de mis padres donde tendremos que hacernos todo (no están las cosas para hoteles) pero podremos cambiar de aires, disfrutar del sol y del mar y sobre todo disfrutar de 24 horas al día para nosotros cuatro, sin horarios, sin agobios y sin mirar al reloj ni al cielo.

No sé si me pasaré por aquí, tengo varias entradas a medias y tengo intención de acabarlas y publicarlas, me llevaré el portátil y seguramente con el trote que pienso dar a las dos estén dormiditas pronto y podré hacerlo, no lo sé, no prometo nada. Eso sí, seguiré por twitter donde tendré noticias de todas vosotras y os contaré que tal nos va con las medusas.

Por si acaso no me paso... Qué paséis unos días estupendos!! Como vamos a hacer nosotras!! ;-)

jueves, 6 de junio de 2013

No crezcas tan rápido

He dicho en más de una ocasión que no tiene nada que ver la primera maternidad con la segunda y últimamente he sido consciente de una cosa más que las diferencia. 

Con la bruja mayor siempre estaba pendiente del siguiente paso, no es que no aprovechara el día a día pero siempre tenía en mente lo que venía después, tenía estipulado en mi cabeza el momento exacto de cualquier cambio. El momento preciso en que debía darle tal alimento, el momento preciso en que había que pasar q la silla de paseo, cuando tenía que dar sus primeros pasos,... 

Con la pequeña me está pasando todo lo contrario. Todos los cambios llegan más tarde de lo que está estipulado en mi cabeza y es por dos motivos. 

En primer lugar porque la mayor ocupa en mi día a día mucho más espacio que la pequeña, me duele pero es así, la pequeña sigue el ritmo de su hermana, los horarios de su hermana y aunque procuro dedicarle tiempo a solas a ella ya no es todo una "novedad".

Y en segundo lugar porque me da muchísima pena que crezca tan rápido, si el tiempo con un hijo se pasa volando cuando se trata del pequeño vuela muchísimo más, cuando te quieres dar cuenta ya tiene varios dientes, de un día para otro está gateando por toda la casa y así como quien no quiere la cosa de repente un día le ves de pie. Y aunque sé que es así porque no puedo hacerlo de otra forma me da muchísima pena.

Me da muchísima pena no haber vivido este primer año con tanta intesidad como lo viví con la mayor, me da muchísima pena que mi bebé ya no sea tan bebé y por eso creo que intento alargar algunos cambios lo más posible.

Y son pequeñas cosas, en realidad son cosas sin importancia pero que ahí están para decirme que mi niña pequeña va creciendo. La semana pasada por ejemplo bajé a colocarle la silla de auto nueva, en el grupo 0 aunque por peso puede seguir yendo, de altura ya casi no cabe y le puse la "de mayor", igual que la de su hermana, pues después de colocarla miré el asiento de atrás con sus dos sillas rojas y negras y me puse a llorar como tonta siendo consciente de que tengo casi dos niñas y no una niña y un bebé.

Lo que con la mayor fue una alegría, un símbolo de su crecimiento, con la pequeña me invadió la tristeza, ¿por qué tienes que crecer tan rápido? si es que las prisas y los horarios del día a día no me dejan asimilar todos tus cambios, si es que estás empezando a dar tus primeros pasos y yo todavía tengo en la mente el momento en que me levanté de la cama porque había roto aguas.

Me he propuesto vivir a tope este verano, disfrutar día a día de todos los momentos con vosotras dos, ser consciente de cada palabra, de cada sonrisa, de cada nuevo pasito, pero sé que volverá a volar tan rápido como estos meses de atrás y seguiréis creciendo a toda velocidad.

lunes, 3 de junio de 2013

A lavar los dientes... con Pocoyó!!

Que los niños aprenden por imitación es algo que casi todos sabemos aunque sea en teoría, pero yo no lo he visto tan claro con mi bruja mayor como con el tema de lavar los dientes. 

Sé que las recomendaciones en este tema es lavarlos desde el momento que salen pero no siempre es tan sencillo. Al principio le lavaba los dientes con una gasita o le frotaba con el dedo mojado para que se dejara pero esto fue poco tiempo porque no quería. Cuando tenía poco más de un año le compré su primer cepillo de dientes, no recuerdo cual era pero sí que tenía dibujitos para que le gustara y le gustó pero no había forma de frotarle los dientes con él, bueno en realidad no había forma de metérselo en la boca sin que fuera para morderlo. Así que decidí olvidarlo por un tiempo e intentarlo un poco más adelante...

Como la bruja mayor (la pequeña ahora empieza) ha tenido que perseguirme por toda la casa independientemente de lo que yo estuviera haciendo me ha visto hacer prácticamente todo por muy íntimo que quieras que sea, así que como no, yo la tenía siempre mirándome cuando estaba lavándome los dientes. Una noche que estaba yo en ello y ella con sus dos ojos fijos en mí de repente me dice que ella también quiere hacer eso, así que ahí tuvimos la oportunidad de empezar de nuevo. Le saqué un cepillo infantil que tenía guardado para cuando llegara el momento, se lo mojé y le froté un poco porque quería hacerlo ella, al principio lo hacíamos sin pasta, luego le echaba un poquito porque se la tragaba y q mí me daba algo de miedo, el pediatra me ha dicho que no pasa nada por que la trague, y ahora estamos en la fase de aprender a escupirla pero está costando. 

Ahora lo habitual es que se los lave todas las noches porque empezamos haciéndolo por las noches y no había manera de que lo hiciera también a mediodía hasta que la semana pasada nos llegó una sorpresa y la aproveché...

Como digo el lunes pasado nos llegó un paquetito a casa, de esos que a mis hijas les encantan, y al abrirlo encontramos dentro está sorpresa!!


Un kit de cepillo, pasta de dientes y vasito de Pocoyó!! 

Chulo, eh? Pues la menda que ya sabe bien como funcionan sus hijas cogió la hoja informativa y leyó lo siguiente "Hola mamadeunabruja, te mando este regalo para tus dos niñas. Como la pequeña es todavía muy pequeña el cepillo y la pasta será para la mayor y el vasito para las dos. La mayor tendrá que usarlo todos los días después de comer y después de cenar para tener los dientes muy limpios y blancos. Un beso"  La mayor se lo tomó tan en serio que de momento todos los días me ha dicho que se los tiene que lavar. 

Como veis en la foto el kit está muy bien porque es perfecto para su edad, el cepillo es pequeñito y lo puede manejar a la perfección aunque parte del lavado se lo haga yo y la pasta tiene buen sabor a "chicle de fresa", por supuesto el vasito todavía no lo hemos usado porque lo de enjugarse nos está costando pero el hábito que es lo que a mí me importaba ya lo tiene. 


Como veis el kit es del laboratorio PHB, yo no lo conocía pero tienen ya 40 años de experiencia, así que he entrado en su web (www.phb.es) y veo que tienen una buena variedad de productos infantiles.
 

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