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viernes, 19 de diciembre de 2014

Irrigador bucal. Regala salud



No sé si alguna vez os he contado que tengo gingivitis, no es nada horrible pero es algo que me obliga a limpiezas bucales bastante asiduas, además al tener los dientes bastante juntos (parece que no me libro de nada) es fácil que se me acumulen restos entre ellos.

Como hace ya un año que vengo colaborando con el laboratorio PHB en su “Rincón de las pequeñas sonrisas” hace unos días me ofrecieron probar su irrigador bucal y claro, yo no pude decir que no.

Un irrigador bucal es un aparatito que mediante un chorro de agua a presión te ayuda en tu higiene dental llegando donde no llega ni el cepillo ni el hilo dental, dejando en tu boca una sensación de frescor que yo no había conseguido antes.


Es muy fácil de utilizar, tan sólo hay que enchufarlo y llenar el depósito de agua, una vez que se enciende el agua empieza a salir a presión, en ese momento llevamos la boquilla a la boca y vamos dirigiéndola por todos los dientes.

Se puede utilizar tanto con agua como con colutorios aunque yo de momento sólo lo he hecho con agua, he de reconocer que las primeras veces me resultaba una sensación muy rara pero a medida que me he acostumbrado y viendo el buen resultado lo uso a diario como una rutina más.

Por supuesto, una vez que lo tengo me he puesto a buscar ventajas por la red y me encuentro con un par de ellas que todavía no he podido comprobar pero que me motivan más todavía a seguir usándolo a diario: la eliminación de manchas de la superficie y la reducción de placa bacteriana.

Ahora sí, si me preguntaran si mejoraría algo sí pediría que fuera un poco más pequeño aunque entiendo que el depósito ya ocupa un espacio que no se puede reducir pero en nuestras minicasas con minicuartos de baño se agradece todo en tamaño “pocket”…

Seguramente muchos de vosotros todavía tendréis pendiente algún regalo para estas navidades aunque suene poco ortodoxo tal vez pueda ser una buena opción para nuestros padres o parejas (regalar un aparato de higiene a otra persona no sé si sería muy apropiado ;-P). Es algo que tal vez a uno mismo no nos compraríamos pero que sí usaríamos mucho si lo tuviéramos, además de que es un producto no demasiado común en nuestro entorno y muchos no conocerán ni su existencia.

Vosotras, ¿lo conocíais? ¿lo habéis usado alguna vez?

lunes, 15 de diciembre de 2014

Quedarse con los abuelos

Estoy muy estresada, los últimos meses han sido una locura pero pensar en esta Navidad me agobia mucho... Yo pensaba que lo tenía todo más o menos organizado cuando el sábado a la noche el papá de las brujas me dice que tiene que doblar turnos porque este año les aumentaron las horas y encima se prevee mucha venta... No sabía si echarme a llorar o qué.

Ni el sábado ni ayer domingo pude dormir, no dejé de dar vueltas al tema toda la noche. Hoy he tomado una decisión, pero es una decisión que no me gusta nada, pero de todo lo que pienso es lo menos malo.

Las niñas se quedaran unos días en casa de sus abuelos a 150km de aquí, mientras nosotros metemos mil horas en la puta campaña de Navidad. Ya veis, las Navidades no pueden ser días familiares para todos...

Mi madre viene este miércoles y se quedará hasta el domingo para echarnos una mano con ellas, el domingo yo las llevaré a las tres a su casa cuando salga de trabajar y el miércoles papá y yo iremos para pasar la Nochebuena y Navidad con ellas, yo el viernes vendré y volveré, y la siguiente semana se volveran a quedar allí tres días.

Sé que allí con sus abuelos y sus tíos van a estar bien, pero no es eso lo que me quema por dentro, sino que nunca han pasado una noche sin mamá o papá, cuando él o yo hemos tenido que estar fuera o trabajar de noche siempre estaba el otro. Ahora no.

Podría más o menos apañar la situación dejándolas unas mañanas con una amiga y unas tardes con otra pero para ellas me parece una situación de locos en un momento que necesitan descansar, y además yo iba a estar con ellas únicamente para dormir y comer, iba a estar muy cansada y agobiada y lo iba a acabar pagando con ellas que me iban a demandar mucho más que de costumbre al no estar con ellas en todo el día. Y eso no lo quiero.

Así que dándole mil y una vueltas hemos decidido que no hay otra solución. Y no sé por qué me como tanto la cabeza con esto cuando es algo de lo más habitual... Pero no puede dejar de dolerme...

jueves, 11 de diciembre de 2014

Ya no hay bebés en casa

Hace unos días tumbada en la cama entre niña y niña esperando a que se durmieran me puse a pensar y me di cuenta de que la etapa de bebés en casa había terminado, aunque la bruja pequeña siga siendo todavía muy pequeña ya es una niña y no un bebé, y cada día se nota más...

Este cambio natural ha ido marcado por avances que lo han hecho más evidente, ya os conté en junio que les había puesto las camas en la habitación juntas y aunque me acueste yo con ellas hasta que se duerman y muchas noches acabe yendo en alguna ocasión, se puede decir que duermen solas (acompañadas entre ellas, a veces incluso una casi encima de otra) pero yo me acuesto en mi cama e incluso más de un día amanezco en mi cama.

El hito más importante para mí en este camino ha sido sin ninguna duda la desaparición del pañal, también tuve un momento para contarlo aquí y aquí. Y aunque al principio costó un poco más que con su hermana es un tema ya totalmente superado y controlado, tanto por el día como por la noche. No tener que estar pendientes de cambios de pañal para papá y para mí ha sido un cambio brutal y es que prácticamente se nos juntaron los pañales de una y de otra y han sido 56 meses seguidos de limpiar cacas. Incluso los primeros días con los múltiples escapes lo prefería...

Hace ya dos semanas ha ocurrido el último paso y por cierto el que más nos ha costado a las dos: el DESTETE. No me ha dado tanta pena como me sucedió con su hermana pero aunque haya sido algo decidido unilateralmente me hace en algunos momentos no sentirme demasiado bien. Quería haber dedicado un post entero a este tema pero no encuentro nunca el momento y éste puede ser tan bueno como cualquier otro...

La cosa es que hacía un tiempo que para mí darle el pecho varias veces por noche había dejado de ser agradable y se había convertido en una obligación e incluso cuando me levantaba hecha una mierda por la mañana inconscientemente le culpaba a ella, cosa que cuando lo pensaba un rato después me hacía sentir mal y no me gustaba. La bruja pequeña básicamente sólo me pedía ya teta para dormirse pero algunas veces hacía algo que me sentaba cada vez peor que era pedírmela cuando yo estaba pendiente de alguien que no era ella, es decir, si venía alguna amiga a casa y yo estaba en la cocina charlando con la mamá de su amiga ella venía a pedirme teta, más bien a exigírmela, y reconozco que me sentaba a cuerno quemado.

Así que con todo el dolor de mi corazón por saber que ya no iba a dar el pecho nunca más (salvo accidente) decidí que era el momento de dejarlo. Por un lado la veía pequeña y me hubiera gustado que lo hubiera dejado ella solita, pero por otro estamos hablando de 29 meses y de los malos sentimientos que he comentado, así que un sábado decidí que se había terminado.

Las primeras noches fueron difíciles, ella me lo pedía y lloraba, yo me sentía fatal porque que dejara de llorar estaba en mi mano (en mi pecho para ser más exactos), pero no quería dar marcha atrás a la decisión porque sabía que en algún momento lo tendría que hacer y alargar la letanía no me iba hacer sentir mejor. Le expliqué que mamá le daría mimitos, besos y abrazos hasta que se durmiera pero que ya no había más teta, aunque fuera pequeña ella lo entendió aunque durante una semana manifestara su enfado por ello, empezó a necesitar echarse un poco encima de mí antes de dormir y ahora ya aunque sigue pidiendo teta antes de dormir, yo creo que por costumbre, ya lo hace casi riéndose.

Ha habido un antes y un después en lo que a las noches respecta desde el destete, las dos descansamos mucho mejor, ella se despierta menos y cuando lo hace sólo con ver que estoy a su lado se vuelve a dormir, así que aunque al principio lo pasé mal ahora no me arrepiento para nada de haberlo hecho.

Este fin de semana vienen unos amigos a llevarse la cuna y la trona que durante casi cinco años nos han acompañado en nuestro dormitorio y cocina respectivamente para su peque (la bruja pequeña ahora quiere comer sentada en una silla como su hermana), ya es lo último que nos queda en casa como recuerdo de esta etapa que acaba, una etapa que ha sido muy bonita pero que da paso a una muchísimo mejor, y es que ver crecer a mis dos niñas, verlas interactuar y jugar como dos amigas a mí me da la vida.

lunes, 8 de diciembre de 2014

El trincalibros, magia en la lectura




Os presentamos El Trincalibros, un libro sobre el misterio de un ser mágico que en el fondo es como todos los pequeños, se siente querido cuando le leen un cuento infantil antes de ir a dormir.

En Villa Madriguera todos los niños están preocupados, hasta ahora tenían un cuento para leer antes de ir a dormir pero desde hace poco, alguien llega y se los hace desaparecer. ¿Quién se los puede haber llevado? ¿Quién puede llevarse los cuentos de los niños? 

La conejita Lisa Madera, una de las afectadas por estas misteriosas desapariciones, empezará una investigación que le llevará a conocer a un pequeño ser mágico mitad búho, mitad murciélago y mitad ratón que lo único que quiere es lo mismo que los demás niños, que le lean un cuento. Furioso porque está solo y no puede compartir el momento de lectura con nadie, ha decidido llevarse los cuentos infantiles hasta que alguien le lea a él.

Así, la investigación de Lisa acabará con un nuevo amigo que conseguirá lo que quería, una lectora de cuentos para antes de ir a dormir. Los niños de Villa Madriguera ya no tendrán que preocuparse más y Lisa resolverá su misterio.

¿Quieres conocer al pequeño y escurridizo trincalibros?

Datos del libro
Colección Maeva Young (46)
Idioma Español
Año 2014
Formato Tapa dura
Páginas 32
Tamaño 255 x 280 mm.
ISBN 9788415893561
Categorías álbumes ilustrados, cuentos, libros ilustrados

martes, 2 de diciembre de 2014

El club de las zapatillas rojas

Con la bruja mayor este verano pasado dimos un pequeño salto en lo que a lecturas se refiere, aunque seguimos leyendo cuentos "cortos", es decir de los que se leen de una vez, también hemos incorporado libros "de mayores" como dice ella, de los de leer un capítulo al día para que nos entendamos. Este verano empezamos a coger alguno de esos en la biblioteca y a ella le gustan, yo le leo un capítulo cada noche y aunque yo pensé al principio que tendríamos que recordar por donde íbamos si la historia le gusta ella sigue el hilo a la perfección día tras día.

Así que cuando desde Boolino me ofrecieron la posibilidad de leer "El club de las zapatillas rojas" no pude decir que no. Cuando me llegó lo guardé rápidamente para que no lo viera puesto que todo lo que va llegando en esta época va directo a los regalos de Navidad pero lo leí yo a escondidas para poder contároslo ;-)

Las zapatillas rojas cuenta las aventuras de cuatro amigas (Lucía, Frida, Bea y Marta) con cuatro personalidades diferentes, de hecho podéis hacer el test para ver con cual os identificáis más en http://www.elclubdelaszapatillasrojas.es, en la tercera parte que es el que yo me he leído narra el principio del curso en el que una de ellas cree que las demás ya no están interesadas en seguir siendo amigas, entre las cuatro vuelven a retomar la amistad y se enfrentan a un nuevo proyecto... y hasta aquí puedo leer.


He de decir que el libro está bien escrito, que el lenguaje estoy segura de que es fácil de seguir y a la vez engancha a sus lectoras (me da que la gran mayoría van a ser chicas), que a mí me hubiera gustado mucho en su momento, pero... todavía no lo veo para mis hijas, ya que estamos todavía (y espero que por bastante tiempo) con el mundo de fantasía hadas, princesas y sirenas y aventuras bastante más infantiles. Por supuesto lo guardaré unos años porque sé que cuando llegue el momento les va a gustar.

Si tenéis niñas más mayores en casa, preadolescentes a las que queréis regalar alguna lectura estas navidades es sin duda una buena opción, las historias de amistad entre chicas siempre enganchan, os dejó aquí el enlace donde podéis conseguirlo y leer más sobre esta saga que seguro que continúa durante bastante tiempo.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Autoexigencia

En octubre la bruja mayor comenzó el ballet, ella lo tenía clarísimo desde el año pasado pero hasta tener los cuatro años cumplidos no podía. A mí me daba igual a qué se apuntara y si ella tenía claro que era lo que le gustaba yo no le iba a proponer otra cosa, le pregunté si quería ir a natación y me dijo que de momento no, así que preferí no forzar y en primavera volveremos a mirarlo...

Como digo ella tenía clarísimo que era lo que le gustaba pero yo no tenía tan claro que a la hora de la verdad fuera a gustarle, yo sabía que ella había elegido el ballet porque se imaginaba a ella misma con un tutú, dando vueltas y todo muy princesil, si os soy sincera pensé que cuando empezara y viera que no iban a bailar como ella pensaba sino a hacer ejercicios se desilusionaría, pero que va!! Si está encantada!!

La abuela le compró toda la equipación: las zapatillas, el mallot y las medias y más adelante viendo que le gustaba hicimos un pacto: si probaba cinco cosas nuevas a la hora de comer le regalaba la faldita y la chaqueta de bailarina, pacto con el que salió ganando por partida doble porque de esas cinco cosas tres resultó que le gustaron un montón, ya veis como andamos para probar cosas nuevas...

Ahora mismo si le preguntáis que es lo que más le gusta de todo lo que hace te dirá que sin ninguna duda el ballet, un día yendo a la academia me dijo "el ballet es lo que más me gusta del mundo y cuando sea mayor voy a seguir haciéndolo". Pero hace unos días me llevé un susto en este sentido...

De repente un poco antes de prepararnos para ir me dice que le duele mucho un diente (estamos empastándole unas muelas) y que no puede ir a ballet. Me pareció muy raro, le dije que le daba un poco de jarabe y que si se le pasaba bajábamos, ella seguía insistiendo en que no quería ir y a mí algo no me cuadraba. De pronto se puso a llorar y me contó que no quería ir nunca más porque no hacía las cosas bien, a mí se me cayó el alma a los pies, con sus menos de cinco años yo todavía no estaba preparada para esto...

Hablé con ella y le expliqué que yo cuando empecé a ir a hacer ejercicio tampoco lo hacía bien pero que yendo muchas veces había aprendido y que a ella le pasaría lo mismo, le pregunté si quería que hablara con su profe y me dijo que sí, así que nos preparamos y bajamos.

Mientras estaba en el vestuario hablé con su profesora y me contó que simplemente el día anterior le había corregido un ejercicio y que a ella se le habían hinchado los ojos a puntito de llorar, que no me preocupara porque iba a hablar con ella, que todos los años se encontraba con una niña nueva muy autoexigente.

Cuando fui a buscarla salió contenta como siempre (del diente no volvió a decir ni mu) y en casa me contó que la profesora le había dicho que ella iba a la academia porque tenía que aprender, que si lo supiera hacer todo bien se quedaría en casa y que todas tenían que ensayar para aprender. Se quedó satisfecha con esta conversación y no ha vuelto ni a sacar el tema ni a no querer ir.

Creo que esta gran autoexigencia desde tan pequeña nos traerá más de un disgusto y es que si lo pienso no tendría ni que extrañarme, ella es así con todo "lo académico" y no porque nosotros le hayamos exigido nada al respecto nunca, ella es así porque sí. En el colegio tiene que hacer todo perfecto y de momento son pequeños y consigue hacer todo bien pero llegará el momento en que la cosa se complique y sé que lo va a pasar mal y lo que más miedo me da es que no sé si seremos capaces de hacerla ver que no siempre podemos hacer todo bien a la primera, que no podemos ser ni perfectos ni los mejores, espero que podamos acompañarla en su frustración (porque la habrá) pero sé que va a ser duro...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Día libre

Desde que en octubre empecé a trabajar a media jornada todos los días estoy con el tiempo justo para todo, como esta carga extra de trabajo sólo es hasta que acaben las navidades decidimos que la pequeña no iría a la guardería sino que nos las apañaríamos entre los dos haciendo mil cábalas y así vamos...

Pero hoy he tenido el día libre, el viernes tuve que doblar las horas y como la empresa no está para pagar horas extras (o simplemente no quieren) hoy no he trabajado, y ha sido un día raro, llevo así sólo dos meses y es como si llevara la vida entera. Ayer por la noche cuando le dije a la mayor que la llevaría yo al cole se me colgó como un mono y me dio mil besos, cualquiera diría que con su padre está mal... A mí me encantó para que negarlo...

En el patio del cole me sentía casi fuera de lugar, la última mañana que había estado dejándola allí fue en septiembre!!

Acostumbrada a madrugar a diario bastante más hemos llegado de sobra de tiempo, no como el curso pasado que apenas nos sobraba un minuto. He desayunado con la pequeña después de dejar a la mayor y nos lo hemos tomado con tranquilidad, sin prisas, hasta la bruji estaba más tranquila viendo que yo estaba tranquila.

He podido recoger un poquillo porque me ha pedido que le pusiera un capítulo de los Little Einstein que le encantan, hemos jugado juntas y SOLAS a lo que ella ha querido: a los pinchitos, un puzzle y varios cuentos, hasta la hora de prepararnos para el taller al que vamos todas las semanas.

Este curso hemos apuntado a la peque a dos talleres para niños de su edad acompañados por las mañanas (otra cosa de la que querría haber hablado y no he sacado ni un minuto), ella lo ha gozado como siempre y yo lo he disfrutado más que otros días porque no he llegado con la lengua fuera y la ropa de trabajar. Incluso al salir la bronca ha sido menor que otras veces...

Y sin prisas hemos ido a recoger al cole a la mayor habiendo dejado hasta la comida medio preparada.

Ahora me doy cuenta de lo que da de sí una mañana libre!! Como podéis ver me ha encantado tenerla, me ha encantado poder encargarme de las dos por la mañana sin prisas ni agobios, pero por otro lado... me viene tan bien tener este trabajo! Y no es sólo por la parte económica (que tiene su peso importante), sino porque yo siempre he sido una mujer que necesita estar de un lado para otro, a la que un nivel de estrés (relativo) le sienta bien, y aunque estos primeros años en casa con mis niñas he sido feliz ya he pasado esa fase y ahora necesito volver a poder compaginar las dos cosas. La lástima... que  a partir del 6 de enero tendré que volverme a buscar la vida.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Recuerdos



Ayer fuimos toda la familia a ver una obra de teatro, la verdad es que en los últimos meses hemos ido a bastantes cosillas de estas, y fuimos a una sala que no habíamos estado antes, al teatro de la CNT, yo apenas hace un mes que descubrí que existía… La cosa es que me encantó, no sólo la obra que ahora os contaré sino el sitio en sí.

Mientras esperábamos a que comenzara estuvimos todos esperando en una zona que me trajo un montón de recuerdos, le comentaba al papá de las brujas que había un momento en que no sabía si estaba en un teatro o en la antigua lonja de la cuadrilla donde tenían cabida miles de cosas distintas, muebles encontrados en la basura, los sillones de casa de la abuela, mil carteles, decoraciones diversas,… Si no fuera porque tenía allí a mis dos brujas danzando entre sillones orejeros, caballitos balancines y multitud de peluches hubiera esperado ver entrar por la puerta a cualquier viejo amigo. Fue un momento en que fui inmensamente feliz, donde se juntó mi yo de hace quince años y mi yo actual comprobando que al final los dos son los mismos aunque las circunstancias sean distintas.

Estuvimos viendo “El sastrecillo valiente”, cuento que aunque sea terriblemente conocido yo no recordaba la historia, a las brujas les gustó mucho y a nosotros también. La mayor había momentos que no dejaba de reirse y otros en los que no pestañeaba, cuando terminó me dijo que se lo había pasado muy bien (seguramente lo dibujará hoy en el cole cuando hagan el dibujo del fin de semana) y la pequeña no paró pero lo disfrutó, continuamente me decía “mamá así” e imitaba lo que hacía el actor en ese momento y aunque todavía hable muy poco se veía que seguía bien la historia, incluso cuando apareció el jabalí decía que era un lobo y se me agarraba haciendo que le daba miedo.

A nosotros también nos gustó, fue una obra con un solo actor contando la historia y representando a todos los personajes que supo atraer la atención del público desde el primer momento. A mí además me gustó el hecho de que a las niñas les gustara una obra que se salga de su mundo fantástico de duendes, hadas y sirenas en el que estamos continuamente inmersas.

La verdad es que cada día disfruto más llevando a las niñas a diferentes espectáculos y viendo como se emocionan y gozan con estas cosas. Por supuesto ya tenemos entradas para otra cosa el próximo sábado!! Hay que aprovechar estos fines de semana en los que ya no se puede estar en la calle!!

viernes, 3 de octubre de 2014

¿Cómo va con el pañal?

¿Cómo va con el pañal? Esa es la pregunta que más me han hecho desde que el domingo la bruja pequeña ya va con braguitas, y la verdad es que no sé ni qué contestar porque esta niña me tiene desconcertada...

Siempre he pensado que la tía es rara de cojones y en esto no iba a ser menos.

El primer día los escapes fueron continuos, seis bragas le cambié, papá volvió a decirme que pensaba que era pequeña que no recordaba que con la mayor fuera así pero con esto de tener un blog no hace falta tener buena memoria porque podemos leer lo que pasó hace años y pudimos comprobar que el comienzo fue exactamente igual de desastroso.

El segundo día la cosa mejoró, cada vez que la llevaba al orinal ella hacía pis y apenas hubo dos escapes en todo el día, y así prácticamente se puede decir que seguimos... Si yo la llevo ella hace pero si no la llevo no me dice nada hasta que ya se lo ha hecho en cualquier sitio y me llama como una loca para que vaya a verlo.

Por otro lado, las cacas que suele ser lo más complicado, las hace ella solita... el martes cuando vine de trabajar me contó papá que según habían subido de dejar a la mayor en el cole ella había ido al baño se había bajado la ropa y ella sola se había puesto a hacer, al día siguiente hizo lo mismo. Desconcertada me tiene.

Y ya para rematar, todos los días se ha despertado con el pañal totalmente seco después de toda la noche.

Así que no sé si va bien o va mal, si ella no me avisa antes de hacérselo encima porque no le da la gana o porque realmente no lo nota (la mayor le ha dicho que cuando note cosquillas en el chochete tiene que ir corriendo al baño), no sé si tendría yo que llevarla menos para que ella se esfuerce en ir o avisarme. Vamos que estoy hecha un lío. Lo único que tengo claro es que ella no quiere que se lo vuelva a poner ni loca.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Dentífricos infantiles y algunos consejos

Aunque hace tiempo que nos hablaba aquí de los artículos que iba escribiendo para "El rincón de las pequeñas sonrisas" se han seguido publicando, incluso en verano cuando no tenía ni un momento para pasarme por aquí.

Y como este septiembre he querido volver a coger la rutina de escribir en el blog aprovecho para contaros que esta semana he publicado dos artículos.

El primero sobre dentífricos infantiles, el cómo me preocupaba al principio que se lo tragaran, sobre las caracerísticas que tienen que tener y cómo utilizarlos... lo podéis leer aquí.

Y el segundo una recopilación de consejos que me parecen importantes para conseguir una buena higiene bucal en nuestros peques, lo podéis leer aquí y sobre todo estoy encantada de que compartáis otros que consideréis importantes.

Espero que os gusten y que tengáis algo que decir ;-)



martes, 23 de septiembre de 2014

Operación pañal de nuevo



El papá de las brujas y yo hemos decidido que este próximo domingo es el día indicado para que la bruja pequeña deje el pañal, bueno, en realidad él la ve demasiado pequeña a pesar de que hoy cumple 27 meses y es que él siempre la va a ver demasiado pequeña porque es la pequeña.

Para ser sincera hemos elegido esta fecha porque es cuando mejor nos viene a nosotros, ella de vez en cuando quiere subirse al wc porque su hermana también lo hace pero pedirnos quitarse el pañal no lo ha hecho, la cosa es que si queremos ser nosotros quienes estemos acompañándola en este nuevo hito tiene que ser ahora. Ya dije hace tiempo que a mí el verano en contra de lo que se suele hacer no me parece el momento ideal ya que estamos más tiempo fuera que dentro de casa, así que he querido que acabe la época de piscinas, viajes y fiestas, y por otro lado a mediados de octubre comienzo en el curro una campaña larga que va a hacer que no esté por las mañanas en casa y como los primeros días hasta que consiga controlarlo quiero estar yo, no nos queda más remedio que hacerlo ya.

Así como con la bruja mayor me hacía cierta ilusión ahora lo que siento es una pereza terrible, debería darme vergüenza decirlo pero así es…


Llevamos un par de semanas cogiendo en la biblioteca libros de “dejar el pañal” y los leemos todas las noches, ella ya va asimilándolo porque cuando le preguntas quién va a hacer pis en el orinal te contesta toda segura “me, me” que es como se denomina a ella misma.

Mañana vamos a ir a comprar las braguitas que ella elija como hicimos con la mayor, no tiene claro si las quiere de Dora o de Peppa (la mayor por supuesto le da ideas, jajaja), ya veremos las que tenemos para elegir… y así que le haga ilusión ponérselas.

Hace dos días recordé también que con la mayor hicimos un caminito para pegar pegatinas cada vez que hacía pis y cuando lo rellenó entero (cuando ya lo tenía aprendido y controlado) fuimos a comprar un cuento, a la peque le he dicho que también lo haremos, y estoy segura de que le va a gustar.

El viernes viene la abuela y nos traerá el orinal que dejamos en su casa cuando la mayor empezó a usar el adaptador del wc y creo que el hecho de que se lo traiga como una sorpresa va a ser también bueno para que le ilusione utilizarlo. Yo había pensado usar directamente el adaptador porque luego hay que volver a cambiar y lo del orinal me resulta un tanto asquerosillo pero por otro lado creo que en el orinal ella ve mejor si ha salido o no y le va a ser más fácil, o esa es mi impresión…

Sea lo que sea, el domingo os contaré… si tengo tiempo entre colada y colada ;-)

domingo, 21 de septiembre de 2014

Las abuelas y la buena alimentación

No sé a vosotras pero a mí si hay un tema que me lleva más quebraderos de cabeza y muchas más horas de conversación de las que yo quisiera es la alimentación de mis hijas, y os aseguro que no es por gusto sino más bien por presiones externas...

Este verano hemos tenido la oportunidad (que espero no repetir) de convivir más de lo habitual con ambas abuelas, y con ambas he acabado discutiendo por este tema. Son dos personas totalmente diferentes, realmente opuestas en su forma de ser y su estilo de vida y sin embargo las dos son capaces de desquiciarme con lo mismo, estoy casi convencida de que es algo generacional.

Yo sé que mis hijas están sanas con lo cual si un día deciden que no quieren cenar intento convencerlas de que se lleven algo a la boca durante unos minutos pero ya no discuto con ellas ni monto broncas a no ser que lleven así todo el día, la verdad es que las discusiones a la mesa ya me saturan y me dejan sin energía para todo el día y sinceramente paso.

Hay días que les dejo elegir entre una cosa u otra si hay dos cosas preparadas o me lleva lo mismo prepararlas, pero siempre que sean cosas similares, es decir me da igual que un día cenen pescado o tortilla, al día siguiente tendrán lo otro y punto. Pero lo que hay es lo que hay, es decir si hay tortilla y no la quieres no te la comas, te podré dar una fruta si te apetece pero no más, y esto es lo que las abuelas no entienden.

En ambos casos las niñas tienen que llevarse algo a la boca sí o sí, y no me refiero a insistir en que se coman el pescado, me refiero a que si no consigo que se lo coma ellas aparecen con un flan que a no ser que estén enfermas siempre van a querer y las abuelas tan contentas porque ya no se van a la cama con el estómago vacío, que lo tengan en realidad lleno de azúcar eso no importa, lo que importa es que está lleno.

Que un día deciden que no quieren la fruta para merendar a pesar de que les has dejado elegir entre todas las que hay en casa, incluso les has dicho si quieren un bocatita de jamón o cualquier otra cosa y tampoco la quieren y ya has decidido que hasta la cena ya no se come, entonces aparece la abuela con un par de petit suisse en la mano porque "son muy buenos y tienen mucho calcio" y claro, eso casi siempre entra y ellas tan emocionadas porque con ellas las niñas sí comen. Y entonces comienza la discusión porque para mí eso no es más que un acúmulo de azúcares disfrazados de producto saludable.

Pero claro, nuestras madres vivieron de primera mano el boom de los productos pasteurizados, de los lacteos a todas horas, a ellas les vendieron los quesitos y las papillas como lo más de lo más y que tú no quieras tener esas cosas en tu nevera no entra en su cabeza. Eso no son más que manías de madres modernas porque "anda que tú no has comido de todas esas cosas", entonces hacerles ver que llevas toda tu vida luchando contra tu sobrepeso y con más empastes casi que muelas no te llevaría más que a una bronca monumental porque de eso ellas no son responsables, sino tú que a saber qué comes... 

Para ellas lo importante es que coman, sobre todo cuando están con ellas y sobre todo que coman lo que sea que no suponga una bronca con las niñas. Con los padres las broncas son otro cantar... mira que enfadarte porque les den un batido de chocolate o un zumito (súper sano aunque el contenido en fruta sea ridículo) justo antes de comer!!

Por supuesto, estoy hablando de esas abuelas que están de vez en cuando con los nietos, no de aquellas que les dan de comer todos los días y supongo que tendrán que actuar "como madres". Pero estoy segura de que esto no se da sólo en mi casa... Contadme, contadme, para que no me sienta como una verdadera bruja cuando vivo estas situaciones.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Ganadores sorteo tarjetas C&A

Ya ha llegado el día de saber quienes son los afortunados ganadores de tres tarjetas regalo de C&A con 30€ cada una...


  • 38: Mousikh
  • 9: Ser educadora-BRT
  • 14: Desvaríos de una madre
Pasaré vuestros mails para que os hagan llegar vuestros premios. Enhorabuena a las tres!!

jueves, 11 de septiembre de 2014

Listado de participantes sorteo C&A

Dejo el listado de participantes en el sorteo de las tres tarjetas regalo de C&A. Como dije quienes habían compartido el sorteo en las redes sociales tenían dos números, espero no haberme dejado a nadie, en caso de que alguien se eche de menos o crea que tiene dos números y no se los haya puesto que me lo diga rápidamente para corregirlo antes del sorteo.

1: Cartafol
2: aine
3: LadyA
4: Patricia Esteban Blanco
5: Mamá sin complejos
6: Mamá sin complejos
7: mami a tope
8: UrbanMom
9: Ser educadora-BRT
10: sofíaesther
11: mama 2.0
12: mamis kids
13: Cristina Prieto
14: Desvaríos de una madre
15: Elena González
16: Elena González
17: Mamá en Bulgaria
18: mayte garcia pintado
19: mayte garcia pintado
20: crisnasablog.com
21: unamama arquitecta
22: unamama arquitecta
23: Natalia Cuello
24: Natalia Cuello
25: Suu
26: rosijr
27: LA TETA REINA
28: Marisa
29: Juan Pedro
30: Juan Pedro
31: Alicia Laquestaqui
32: Alicia Laquestaqui
33: Joa Na
34: Irene
35: SARA BENAVENT
36: Leia Organa
37: Mousikh
38: Mousikh
39: Eloisa Lopez
40: CristinaA

 El nombre de los tres ganadores lo publicaré mañana.

SUERTE A TODOS

martes, 9 de septiembre de 2014

Empezando el curso como las locas

Hoy la bruja mayor ha empezado el cole como la mayoría de los niños, yo no le he dado demasiada importancia puesto que es el segundo curso y sigue con los mismos compañeros y la misma profesora. Además ha habido muy poquito que preparar, comprar una bata y una bolsa del almuerzo nuevas porque estaban destrozadas las del anterior curso y hace dos días fui a recoger los libros (cosa que merece tema aparte sobre todo sus precios).

Pero ella tenía muy claro que no quería empezar, cualquier niño al que le preguntabas en el parque te decía que tenía ganas, ella no, no y no, y lo entiendo porque yo tampoco tengo ninguna gana de empezar a currar... La cosa es que está mañana a pesar de decir que no quería ha ido ni contenta ni triste, como cualquier otro día del curso anterior, yo creo que un poco nerviosa pero en cuanto se han puesto sus dos amiguísimas con ella en la fila ya estaba sonriendo.


La pequeña se ha quedado en casa y no ha dicho ni mu, yo pensaba que se iba a enfadar porque la semana anterior cuando oía algo de que su hermana fuera al cole ella la abrazaba para que no se pudiera escapar... a la peque la he apuntado a varias actividades a partir de octubre por las mañanas para que no se le haga muy largo este curso sin su hermana en casa.

Pero a pesar de que todo ha empezado bien digo que ha sido un poco de locura porque justo hoy han comenzado también las obras en nuestra casa. Harta de poner parches continuamente y de que todo siguiera hecho un asco a pesar de ellos, hemos decidido tirar la cocina entera y ponerla nueva, azulejos, tuberías, electricidad, la ventana, bajar el techo,... TODO. Y justo hemos empezado hoy.


Que por un lado, nos quitamos todo de golpe pero son unos días un poco de locura... Nos hemos tenido que ir a dormir fuera de casa porque con la mierda que se acumula al picar no podemos estar aquí, además qué hacen las niñas (sobre todo la pequeña por las mañanas) mientras están los obreros? Así que el fin de semana tuvimos que desalojar toda la cocina, creo que en total fueron siete sacos de basura los que bajamos. ¿Cómo es posible acumular tanta mierda en diez años? Y ayer coger cosas e irnos de casa, espero poder volver este fin de semana aunque no podamos comer aquí porque yo el lunes tengo trabajo y nos íbamos a organizar fatal.

La cosa es que estamos durmiendo en la otra punta de la ciudad y tengo que estar con el coche de un lado para otro y yo no estoy acostumbrada en absoluto, hoy primer día de cole hemos tenido que madrugar más de lo habitual porque tenía que traerla y buscar sitio para aparcar por aquí, además tener nuestras cosas dispersas,... volver otra vez a la tarde porque la mayor quiere estar en el parque donde están sus amigas y no en el de allí... Os podéis imaginar.

Pero bueno, sé que a finales de este mes lo veré todo totalmente diferente, sé que me sentaré en mi cocina nueva a contemplarla y me preguntaré cómo pudimos aguantar tanto con la mierda que teníamos!!

¡Feliz inicio de curso para todos vosotros!

viernes, 5 de septiembre de 2014

En forma

Hace unos meses, concretamente cuando volví de las vacaciones de junio con unos cuantos kilos de más decidí que tenía que ponerme en forma, ya no es una cuestión de adelgazar o no sino de estar ágil y con un buen aguante físico, lo que se suele llamar estar en forma.

A mí siempre me ha encantado ir a nadar y he intentado hacerlo más o menos de continuo, con el embarazo de la bruja pequeña tuve que dejarlo porque tuve que guardar reposo y perdí el hábito, quería haber empezado de nuevo pero me daba muchísima pereza en primer lugar porque para nadar una hora necesito dos, entre que voy, me cambio, me seco, me vuelvo a cambiar y llego a casa he perdido una hora, y por otro lado en los meses de frío lo llevo muy mal porque me resulta imposible salir totalmente seca.

Así que tanto oír hablar del running, de salir a correr, de que crea adicción,... decidí intentarlo pensando que aguantaría cuatro días y lo dejaría, pero para mí sorpresa y para la de todos los de mi alrededor me lo estoy tomando muy en serio y estoy empezando con los primeros síntomas de adicción, el papá de las brujas está tan alucinado que hasta me ha regalado unas zapatillas buenas!! jajaja

Busqué por internet información de como comenzar a correr sin haberlo hecho nunca y encontré multitud de programas a medida, pero más o menos todos tenían el mismo funcionamiento, alternar ratos corriendo y ratos andando, al principio correr poco
y andar más, ir consiguiendo aumentar el tramo a trote y descender el tramo caminando, hasta conseguir hacer 30 minutos seguidos corriendo.


Recuerdo que el primer día cuando bajé a correr con mi cromómetro con la idea de hacer dos minutos corriendo pensé que sería fácil, y fijaros como estaba que aguanté un minuto y malamente, me ahogaba, me pesaba todo y necesité mucho rato de recuperación, pero lo importante, no desistí y ayer mismo conseguí correr 21 minutos en 6 tramos de 3,5 minutos descansando 3 minutos entre cada uno. Y aunque para mucha gente eso sea una birria yo me siento muy orgullosa de mi misma, porque el primer día creí que nunca lo conseguiría, ahora en cada tramo se me cansan las piernas pero llego sin ahogarme y esta semana tengo intención de aumentar medio minuto más. Me he puesto hasta un objetivo que es poder hacer la proxima carrera de la mujer (que será por mayo) que son 5km corriendo, y creo que lo voy a conseguir porque he creado ya el hábito y porque tengo a mucha gente animándome.

Después de estar media hora liberando adrenalina llego a casa sudada como un pollo y me encuentro genial, me pego una ducha rápida y estoy mucho más contenta. Esta actividad me ha venido de madre, no sólo me siento mejor físicamente, me siento más ágil y los problemas de estreñimiento han desaparecido, sino que de ánimo me encuentro muchísimo mejor, grito menos a las brujas, tengo más paciencia con ellas,... Así que el esfuerzo me está mereciendo la pena con creces.

Ahora que empieza el cole tendré que reorganizarme para poder seguir con ello porque además me he apuntado a una actividad que es una mezcla de ginmasia de mantenimiento con GAP, máquinas y bicicletas indoor, dos días por semana a las 7 de la mañana, tendré que madrugar bastante pero es el mejor horario que puedo compaginar con el trabajo y las niñas.


Ya os iré contando mis avances (porque los va a haber fijo) y si alguien que me lee se lo está planteando desde aquí le animo porque yo sólo he encontrado ventajas a esto y estoy segura de que a cualquiera le iba a venir igual de bien. Además podemos compartir nuestros avances para darnos ánimos, jejeje


martes, 2 de septiembre de 2014

C&A nos ayuda con la vuelta al cole

Ya estamos en la primera semana de septiembre y eso no significa otra cosa que empezar a preparar todo para la vuelta al cole (ahora que hace un tiempo estupendo!!), de hecho yo acabo de terminar de bordar la bata de la mayor...

Pero aunque septiembre es un mes de transición donde todavía pueden ir en pantalones cortos y sandalias la mayoría de los padres estamos ya empezando a renovar el vestuario de los peques ya que del curso anterior poco nos va a servir, empezamos a llenar bolsas de chándals, pantalones largos, en mi caso montones de leotardos porque seguimos en el plan "sólo quiero usar faldas y vestidos", deportivas,... y claro todo de golpe nos supone un pastizal.

Así que C&A nos quiere echar una manita y en primer lugar nos presenta este cupón con un 10% de descuento hasta el 10 de septiembre, tanto para usar en las tiendas físicas como online.



Y en segundo lugar os da la oportunidad de conseguir una tarjeta con el valor de 30€ para gastar en sus tiendas (sorteamos tres). Y ¿qué hay que hacer para poder conseguir una? Como siempre muy sencillito...

1.- Ser seguidor de este blog bien desde blogger, desde twitter o desde facebook
2.- Entrar en la web de C&A y echar un vistazo a sus colecciones
3.- Dejar un comentario en este post diciendo que quieres participar y contándonos en que productos de los que has visto en la web te gastarías la tarjeta regalo en caso de que te tocara. Y un mail de contacto, claro.

Como muchos acabamos de aterrizar vamos a dejar hasta el día 10 a las 23:59 para apuntarse, el día 11 publicaré una lista con los participantes y el 12 se hará el sorteo mediante la web sortea2.com.

Todos los participantes tendréis un número para el sorteo, pero si alguien lo comparte en cualquiera de las redes sociales que utiliza habitualmente y me deja el enlace en el comentario tendrá un número extra.

Ahora sólo me queda desearos suerte a todos y animaros a participar que el premio está genial!! Me encanta volver de las vacaciones al blog con estas cosas, jajaja.

Ah! Por supuesto mis niñas tienen claro que querrían en el caso de que nos tocara una... mirad que vestiditos tan monos!


domingo, 31 de agosto de 2014

Una línea en el calendario

Como dice la bruja mayor sólo queda una línea en el calendario para empezar el cole, es decir una semana.

El verano ha sido estupendo aunque haya hecho un tiempo más bien de mierda, hemos hecho tantas cosas que apenas he tenido tiempo de pasarme por aquí. 

Como ya conté en junio nos fuimos de vacaciones a la playa, estuvimos diez días los cuatro solos sin obligaciones ni horarios y nos vino de perlas. 

En julio estuvimos por aquí aprovechando la piscina, el parque, las excursiones,... La piscina este año aunque hayamos ido mucho menos que el anterior ha sido totalmente diferente. Los primeros días pensé que mejor me quedaba en casa porque me pasaba una hora a remojo con una niña colgada de cada hombro y de verdad era horrible, no aceptaban estar con papá ni de lq mano, tenían que estar colgadas y como decía incluso me planteé no ir. Pero de repente un día la mayor ya se dio cuenta de que con los manguitos no se hundía y se lo pasaba mejor que encima de mí y al día siguiente se puso las gafas de bucear y le cogió gustillo a tirarse a la piscina. Por supuesto la pequeña la vio y decidió que ella quería hacer lo mismo. Así que hemos pasado el verano en plan kamikaze porque aquí no hay término medio. 

Al final de julio pedí a mi empresa hacer una campaña de dos semanas en la ciudad donde viven los abuelos y allí nos fuimos las tres. Y aunque también es cierto que quince días en casa de mis padres me supuso un ejercicio de paciencia las niñas lo pasaron muy bien. Yo trabajaba por las mañanas mientras su abuelo o sus tíos las llevaban cada día a un parque y por la tarde nos íbamos a la playa, así que se nos pasó muy rápido, bueno papá se quedó un poquito triste en casa... 

Después la abuela decidió que después de veinte años sin pisar su pueblo la apetecía ir así que fuimos tres días con ella. El primer día no vimos a nadie, tan sólo unas gallinas y los siguientes ya encontramos a unos antiguos compañeros de la escuela de mi madre, así que imaginad el planazo!! Jajajaja Pero tres días pasan de cualquier forma y la verdad es que para las brujas fue un descubrimiento, pasear, estar en la calle sólo con acercarse a la puerta, bajar al río, correr por los campos de trigo, recoger manzanillas, ver girasoles,... Vamos que las tenía que obligar a hacer cosas en casa porque pretendían estar a las tres del mediodía con toda la solana corriendo por las heras. 

Volvimos a casa y volvimos a la piscina, a hacer planes con las amigas, y sobre todo a disfrutar de nuestra casa sin horarios. Hasta que llegó la Aste Nagusia y nos volvimos a casa de los abuelos. Pero esta vez a disfrutar de las barracas, el txikigune, los artistas callejeros, los churros,las pompas gigantes, la FIESTA. 

Y ahora ya preparando la vuelta al cole, bordando la bata, comprando los libros y haciendo balance de estos tres meses. La mayor no quiere que empiece el cole pero... Es lo que hay! Y yo a partir de ahora me pasaré bastante más por aquí.

jueves, 10 de julio de 2014

Un hueco en mi dormitorio

Llevábamos ya un tiempo pensando en comprar una cama para la bruja pequeña para que durmiera ya con su hermana pero yo nunca veía el momento. Es cierto que perder una mañana de compras siempre me supone un agotamiento mental y un pensar en todo lo que podía haber hecho durante esas horas que no soporto y que procuro evitar, en este caso además se le unía el hecho de tener que comprar algo que directamente me escupía a la cara que ya no tenía bebés en casa.

Pero el hecho es que ya no tengo bebés en casa, me guste o no es así y por mucho que yo retardara el momento seguiría siendo así. Así que antes de irnos de vacaciones una mañana mientras la mayor estaba en el cole nos fuimos los tres a hacer la compra mensual y ya que estábamos en un centro comercial le dije a papá que si nos pasábamos a mirar las camas. Una vez que me enseñaron lo que yo quería como nos venía bien de precio decidimos que nos íbamos ya con ello, estaba segura que si empezaba a querer mirar más pasarían meses y seguiríamos igual. Así que dos días después teníamos las camas nuevas en casa.

Digo que es el primer sitio donde miré pero en realidad no es cierto del todo, de vez en cuando al pasar por alguna tienda de colchones y camas entrábamos a preguntar para hacernos una idea y en casi todas salíamos de mal humor por el énfasis que tenían la mayoría de los vendedores en decirme que o bien eso que yo quería no existía o que eso era para cosas esporádicas y no para diario, pero claro cada uno sabe lo que necesita, no?

La cosa es que las dos brujas van a compartir dormitorio durante un tiempo (vamos, hasta que una de las dos decida irse a otra habitación), en nuestra casa hay tres habitaciones pero una de ella está bastante alejada del resto de la casa y me parecen muy pequeñas para estar tan lejos y además la tengo organizada como escritorio-habitación de los trastos-dormitorio de la abuela, así que lo teníamos clarísimo. Al tener que compartir habitación necesitábamos una cama nido, somier canguro o como quiera llamarse porque meter dos camas supone quedarnos sin hueco para jugar, para estar, para vivir al fin y al cabo, pero... yo necesitaba que los dos somieres quedaran exactamente a la misma altura, sé que están muy de moda estas camas que las sacas y quedan una arriba y otra abajo que son muy monas pero soy consciente de que durante un tiempo me voy a pasar la mitad de la noche en medio y ya que es en medio quiero tener toda mi espalda a la misma altura, eso es lo que parece que no entra en la cabeza a la mayoría de los vendedores...

Esto es lo que yo quería, no es tan difícil, no?
Así que cuando fuimos al Conforama y el vendedor nos enseñó exactamente lo que estábamos buscando y encima nos dijo que eso se vendía muchísimo para habitaciones infantiles no sólo dejé de sentirme un bicho raro sino que encima lo encargué inmediatamente. Ya sé que no son los somieres más resistentes del planeta pero estamos hablando de dos niñas que pesan 12 y 16 kilos, hasta una cama de muñecas resiste su peso!!

La cosa es que las llevaron pero no las estrenamos ese mismo día porque dos días después nos íbamos de vacaciones. Mientras estuvimos allí ellas compar
tieron habitación, pero al ser un sitio nuevo que no conocían yo acabé durmiendo con ellas todas las noches pero me prometí a mi misma que cuando volviéramos a nuestra casa cada uno en su huequito, y así fue.

El primer día que la pequeña se acostó en su cama nueva pensó al principio que era un juego y quería irse a su sitio de siempre pero como me acosté yo con ellas acabó durmiéndose tan tranquila, yo me salí y de madrugada tuve que volver porque se había despertado. De momento está siendo todos los días igual pero sé que poco a poco llegara el momento que como la mayor no se despierte en toda la noche y yo vuelva a saber lo que es dormir del tirón (un día no se despertó hasta las seis!!)

He de reconocer que los primeros días yo no me acostumbraba, me faltaba alguien en la habitación, no me gustaba esa sensación y me costaba dormirme muchísimo, ahora ya me duermo sin problemas pero sabiendo que en unas horas acabaré en otro dormitorio y es que cuando voy porque se ha despertado acabo quedándome dormida allí y allí amanezco.

Así de pegadas acaban la mayoría de las noches

De momento no hemos quitado la cuna sidecar y la dejaremos un tiempo más y es que los días que trabajo y me levanto a las cinco de la madrugada prefiero llevarla a nuestra cama y que se despierte con su papi hasta que sea un poquito más mayor, pero tengo ya ganas de quitarme ese trasto de al lado y que vuelva a ser un dormitorio con un poco de espacio, supongo que entendéis lo que quiero decir...

Una etapa más, un logro más, mis niñas van creciendo... y yo también aunque no quiera :-(

viernes, 4 de julio de 2014

Volvimos de las vacaciones

Sí, ya sé que el verano acaba de empezar... pero nosotros decidimos irnos a pasar unos días a la playa antes de que llegara.

Junio fue un mes raro, el final del cole con lo que eso supone: horario reducido, cumpleaños trimestrales, fiesta fin de curso,... las vacaciones, el segundo cumpleaños de la pequeña,... un montón de cosas que se merecerían un post enterito para cada una pero que en esta vorágine en la que me he metido no sé si podré hacer.

Como decía a finales de junio nos fuimos diez días a la playa, los cuatro lo necesitábamos ya, fundamentalmente porque necesitábamos unos días sin reloj y de estar juntos y disfrutar sin ninguna obligación que no fuera pasarlo bien.

Como los años anteriores nos fuimos a un piso que tienen mis padres en el Mediterráneo, quienes me conocéis sabéis de sobra que no es lo que más me gusta pero mientras sigamos en esta situación laboral de trabajar un tercio del mes no podemos permitirnos otra cosa, y no voy a quejarme ya que tenemos la suerte de disponer de esto.

El viaje ha sido mejor que ningún año, para ir nos levantamos a las cinco de la madrugada, las brujas se levantaron como un resorte y sin protestar lo más mínimo porque estaban emocionadas por irnos, las metimos al coche con el pijama y una mantita y en seguida se durmieron y pudimos hacer la mitad del viaje tranquilos, paramos a desayunar a las diez poco después de que se despertaran y luego el viaje ya fue un poquito peor debido a los mareos, aunque ya digo que mejor que otras veces porque la mayor sólo vomitó una vez, eso sí he descubierto algo que con ellas funciona mejor que cualquier pastilla para el mareo y son... los CHUPACHUSES!! Así que para la vuelta me hice con un arsenal que no fueron necesarios porque en un ataque no sé si de locura o de irresponsabilidad decidí a las once de la noche que nos íbamos y ahí que monté a todas, yo cansadísima conduciendo 800km pero ellas se durmieron nada más salir y se despertaron al llegar, así que un palizón sin parar ni nada.

Allí disfrutamos mucho, no hizo demasiado calor lo cual se agradece (lo bueno de ir en junio) y pudimos disfrutar de la playa sin agobios. A la pequeña este año ya le gusta bastante más, recuerdo el año anterior que se pasaba el rato en mis brazos, ahora ya no... ahora juega con su hermana, hacen agujeros en la arena, le destroza los castillos, saltan las olas,... una maravilla verlas, me encanta. 

El agua les da bastante miedo, la mayor no puede soltarme ni aunque vaya con los manguitos y la pequeña la copia aunque yo no creo que sea por miedo sino por celos, no vaya a ser que le agarre a su hermana y no a ella, así que os podéis imaginar que en el agua yo no he disfrutado mucho porque no podía ni moverme pero bueno, espero que cuando empecemos a ir aquí a la piscina la cosa vaya mejorando.

El hecho de que la pequeña ya vaya andando es otra ventaja que este año hemos podido disfrutar sobre todo a la hora de salir y entrar de la arena mientras yo iba paseando mi frikie-carrito del ikea idea de mi amiga LadyA que ha sido el descubrimiento del verano, un carrito pensado para hacer la compra pero que al ser algo más pequeño me venía de maravilla para cargar con toallas, cremas, juguetes, ropa de repuesto,... y que pienso poner de moda en las piscinas de nuestra ciudad!!

Este año hemos tenido la suerte de pillar las fiestas de San Juan y poder ver las "fogueras", yo hacía muchísimos años que nos las veía y para las peques ha sido su primera vez y les han encantado, la verdad es que eran todas preciosas, un curro enorme de unos artistas geniales, en mi opinión una pena que haya que quemarlas, pero claro... para eso se hacen.

Y hablando de San Juan allí celebramos el cumple de la pequeña que nació el día 23, tuvimos la suerte de comenzar el "cumpleaños gitano" (que ya os contaré) disfrutando de una paella junto al mar con la compañía de Mousikh y familia con esos dos bombones que tiene por niños (una pena estar tan lejos sniff sniff). Por supuesto esos días me acordé muchísimo de aquella primera noche que pasé con mi brujita pequeña en el hospital y no sólo porque las quiera con locura y el tiempo se me haya pasado volando sino porque al ser fiestas teníamos una puñetera verbena debajo de casa y a las tres de la mañana me despertaba con "Bamboleeeeoooo" o "Paquiiiiitoooo chocolateeeerooo", vamos de lo más cañí. Eso sí, aluciné con la capacidad que tienen las niñas para dormir como troncos que no se enteraban de nada!

Yo me volví con un par de kilos de más (que ya he conseguido quitar gracias a estar cuatro días a base de pollo y piña) pero es que me he puesto morada de cañas y tapas, y es que en el bar del barrio donde íbamos casi a diario no sólo es que sacaran unas tapitas estupendas (las peques iban cenadas a casa un montón de días) sino que encima ponían un castillo hinchable para los niños!! Os imagináis que sacarlas de allí no era fácil, así que la cerveza se iba multiplicando en nuestra mesa y en nuestro estómago, pero para eso eran vacaciones!! jajaja

Tuvimos que volvernos un par de días antes de lo que teníamos programado porque me llamaron para trabajar y claro no estoy para decir que no pero ya estaba todo hecho y no nos importó. Ahora lo mejor, como nos fuimos tan prontito hemos vuelto cuando queda todo el verano por delante!!

viernes, 13 de junio de 2014

Buscando zapatillas

Por fin ha llegado el calor! Yo que hice el cambio de armario a finales de abril y prácticamente estaban las camisetas de manga corta sin estrenar…

La verdad es que no he tenido que ir a penas de compras para este verano, la pequeña ha heredado muchísima más ropa de la que va a necesitar, entre su hermana y las amigas de su hermana tiene 19 vestidos en el armario, y eso sin contar pantalones, camisetas y demás, la mayor no tiene de quien heredar pero tiene una madre a la que le gusta ser previsora y no tener que gastar de más así que gran parte de su ropa se la compré el año pasado en las rebajas de verano una talla más grande de lo que necesitaba entonces pensando en esta temporada.

Así que lo casi lo único que hemos tenido que comprar ha sido el calzado, eso es algo que no me atrevo a comprar por adelantado porque el crecimiento de sus pies no sigue ningún patrón del que pueda fiarme, hace ya tiempo hablaba en el blog de si crecen los pies en verano  y sigo con mis dudas al respecto…

Lo bueno es que después de cuatro años de maternidad por lo menos respecto a los zapatos tengo claro lo que quiero, y son sandalias, chancletas y zapatillas, pero las zapatillas tienen que ser de velcro , por lo menos en unos cuantos años no vuelvo a comprarles zapatillas de cordones. Todavía recuerdo el primer verano que la bruja mayor andaba y me dio por cogerle varias de cordones… un horror!! No sé cuantas veces al cabo del día podía atárselas y desatárselas, en una tarde podía entrar al arenero tres veces pues esas tres veces había que quitarlas para sacar la arena, si estábamos en fiestas e íbamos a los hinchables más de lo mismo, así que ya no más, y mucho menos ahora que hasta la pequeña se las pone y quita solas.

Así que he estado dando vueltas por la red, en varias páginas entre otras la tienda online de moda Zalando buscando zapatillas deportivas de velcro y hay cosas realmente chulas, de muchísimos colores, incluso con purpurina como le gustan a la mayor, así que ahora el tema es elegirlas, bueno más bien hacer una criba siguiendo unas pautas recomendadas y que las elijan ellas… porque esa es otra, si son las que les gustan nunca jamás les hacen daño, ya pueden quedarles grandes, pequeñas, o ser durísimas que ahí estarán sufriendo sin decir ni mu, pero ay de mí como elija una que ellas no quieran… las guardaré nuevas sólo por no oírlas protestar día tras día.


Y vosotras, tenéis ya todo preparado para estos meses de calor? Qué habéis elegido para vuestros peques?

jueves, 29 de mayo de 2014

En bicicleta


Tengo que reconocer que yo nunca he sido de bicis, ni yo ni ninguno de mis hermanos, en su día aprendí a utilizarla pero hace tantísimo tiempo que no he cogido una que ahora mismo no creo que supiera andar en ella sin ruedines, eso de que no se olvida no me lo creo.

Al papá de las brujas sin embargo siempre le ha gustado, no sólo ha hecho muchos kilómetros sobre dos ruedas sino que encima es de los que les gusta vez en la tele las carreras ciclistas y yo con eso sí que no puedo!!

Así que con estos antecedentes, intentar saber a priori lo que les gustaría a las brujas era muy complicado…

Cuando la bruja mayor hizo tres años papá habló de comprarle una bici, a mí me parecía demasiado pequeña, bueno en general, creo que nos empeñamos en que aprendan estas cosas demasiado pronto, pero le preguntamos y como era de esperar nos dijo que sí la quería, yo estoy segura de que dijo que sí porque sus amigas tenían y porque si le ofreces regalarle algo cómo va a decir que no!!

Pero yo seguía teniendo mis dudas porque conozco a mis hijas y en el caso de la mayor sé perfectamente que lo físico no es lo suyo, aunque bien es cierto que en el último año ha mejorado mucho, y una bici me parecía un desembolso importante para que tal vez no le hiciera ningún caso una vez comprada.

Sé que hay bicicletas de muchos precios y que hay incluso quien la compra un poco grande para que les dure más pero como ya he dicho el papá de las brujas entiende del tema y no iba a permitirme comprar una que no fuera buena y mucho menos una que no fuera de su talla. Tendríais que oírle cada vez que ve a un niño con una bici con la que no llega con los pies al suelo… que si es peligroso, que si como tenga que frenar de golpe se va a dar una hostia buena, que así no puede aprender bien,… un plasta vamos!

Así que decidí que de momento le íbamos a arreglar una que tenía mi primo a su edad, que le venía bien de tamaño y nos serviría para ver si le gustaba y en ese caso decidirnos a comprarle una o no.

Yo no me veía capaz de enseñarle a usarla así que esa labor directamente la delegué en su padre que no sólo sabe sino que además tiene más paciencia, algunos domingos bajaban su bici roja al parque y yo me quedaba con la pequeña en los columpios. Pero no terminaba de aprender, no era capaz de dar la vuelta entera a los pedales, sólo sabía darle con un pie por lo no llegaba a avanzar, así que ella se frustraba, papá se frustraba y yo acababa subiendo la bici a casa.

Decidimos no darle más vueltas y esperar un tiempo, tal vez fuera demasiado pequeña y no saber andar en bici no tiene demasiada importancia. Pero esta primavera de repente un día su amiguísima bajó la bici al parque y como no la estaba usando la cogió la bruja mayor y empezó a andar como si llevara toda la vida sabiendo, cuando se atascaba le ayudaba su amiga y tan feliz, cerca de una hora estuvo dale que te pego, no sabéis cómo durmió esa noche!! Jajaja

Así que hemos decidido que tenemos que comprarle una porque tal vez el problema es que la suya es demasiado vieja (tiene 12 años) y los pedales están demasiado duros. La compraremos este verano cuando volvamos de las vacaciones y ya estamos empezando a mirar en páginas online como aquí donde podemos hacernos una idea de lo que puede costar y los diferentes modelos disponibles, pero para mí es un mundo tan complicado… menos mal que para esto tengo un experto en casa!!

martes, 20 de mayo de 2014

Un poco de todo

Me da una rabia tremenda ver que mi última entrada en el blog fue hace un mes, en los casi cuatro años que llevo metida en esta historia no había habido una temporada de desierto tan larga, y me fastidia porque me gusta escribir y sobre todo porque existe un mes del que mis hijas sabrán poco cuando tengan edad de leer todo esto...

Ha sido un mes de mucho trabajo, queremos irnos de vacaciones a finales de junio y para ello he estado aceptando todas las campañas que me han salido. La semana pasada sin ir más lejos fue una auténtica locura, tuve la suerte de que mi madre pudo venir dos días a echarnos una mano con las brujas porque más o menos la semana consistió en que me levantaba a las 5 me iba a trabajar y estaba en casa a las 9,30 porque papá entra a las 10. Un par de días tuve que volver a hacer otra historia a mediodía dejando a la pequerña con una amiga que recogió del cole también a la mayor y se estuvo media horita con las dos hasta que yo llegué. El viernes en cuanto papá llegó a las 16,30 yo salía por la puerta hasta las 21,30 y el sábado por la tarde se tuvieron que quedar en casa de sus amiguísimas porque a mi madre le resultó imposible venir. Como digo una locura... pero no tuvimos otra opción...

He empezado a correr, eso que siempre dije que yo no haría, pero tanto oír que es algo adictivo, que una vez que empezas le coges el gusto, he decidido empezar, llevo sólo cinco días pero ya es más de lo que he hecho en toda mi vida. A mí me encanta ir a nadar pero entre que voy, me seco, me cambio y vuelvo a casa pierdo más tiempo del que dedico a estar en el agua, la ventaja de correr es que salgo de casa y ya está. En realidad, correr lo que es correr corro poco, he buscado información por la red y estoy siguiendo un plan que consiste en empezar andando tres minutos para correr dos repitiendo estos cuatro veces para progresivamente andar menos y correr más, y es la única forma de la que yo puedo empezar porque fondo no tengo ninguno. Poco a poco... He pensado que cuanto mejor llegue a los 40 menos mala será la crisis, jajaja.

Las brujas están que no paran. Está a punto de terminar el curso y miro a la bruja mayor y alucino con el cambio que ha pegado desde septiembre, sigue siendo una niña tremendamente tímida pero la ves con la gente que tiene confianza y se desenvuelve que da gusto, el mismo sábado que estuvo en casa de sus amigas me dijeron que estuvo genial (ella dice que no me echó de menos...), físicamente no sólo ha crecido sino que ha ganado muchísima destreza, y ya sin hablar de lo académico... alucino con como dibuja, colorea y escribe!!

La pequeña apunto de cumplir los dos años es un torbellino que me tiene matá a la vez que loca. Sigue sin decir más de cinco palabras pero sabe hacerse entender a la perfección, vive enamorada de su hermana mayor, cuando la recogemos del colegio los ojos le hacen chiribitas, la imita en todo, la persigue por el parque gritando algo que viene a ser su nombre, este verano que va a estar todo el día con ella creo que va a ser muy feliz (aunque sé que más de un día acabarán en lágrimas).

Poco a poco va cambiando sus ritmos, lo cual nos facilita seguir el ritmo de cole y tardes de parque de la mayor pero a mí me deja tiempo para nada. Ya no hay nada de siesta por la mañana (antes eran 30 minutos en los que yo hacía muchísimas más cosas de las que nunca hubiera imaginado), así que le tengo que dar de comer pronto y se duerme mientras nosotros tres comemos y recogemos, nunca jamás duerme más de una hora y cuarto de siesta, hasta en eso copia lo que hacía su hermana. Por supuesto el ratito que tenía yo antes para descansar después de comer ya ha desaparecido pero por otra parte hemos ganado en que por la noche están tan tan cansadas que para las 21,30 ya han caído las dos y tenemos un rato para nosotros.

Así que así estamos, cansados pero contentos... Espero ir sacando tiempo para poder pasarme más por aquí!

miércoles, 23 de abril de 2014

El vestido rojo

Cuando yo era una niña de más o menos seis años tenía un vestido rojo precioso, un vestido de gasa de esos que te hacen sentir como una princesa a esa edad. Fue un capricho de mi madre que mi tía me regaló, un vestido de esos caros que se convierten en "el vestido" porque no pueden competir con nada de lo que uses a diario.

Lo recuerdo a la perfección porque mi madre me llevó al fotógrafo a hacerme unas fotos con él, con el vestido y un lazo rojo plantado a un lado de la cabeza sustituyendo al azul marino que normalmente llevaba con el uniforme, la verdad es que veo esas fotos y me veo guapísima. El tema es que sólo recuerdo haberlo llevado ese día y uno más en el que mi madre no me dejó hacer absolutamente nada para que no se me estropeara, tengo perfectamente nítido en mi cabeza el momento en que me echaba la bronca por sentarme en un bordillo con mis amigos. Creo que no me lo volvió a poner.


Como era de esperar el vestido dejó de valerme (¿quién mandará a los niños crecer?) y mi madre sacó el vestido del armario y decidió dárselo a una de mis primas, recuerdo que no fue a la que normalmente daba la ropa que dejaba de valerme porque según ella estaba tanto en la calle que lo iba a destrozar en dos días y se lo dio a otra, a otra que seguro que lo aprovechó mucho más que yo y que también se sentía una princesa con mi vestido.

Esta historia se la he recordado mil veces a mi madre y ella siempre se enfada, pero seguiré haciéndolo, es algo superfluo y frívolo pero a mí me fastidia muchísimo no haber podido disfrutar de algo que me gustaba y que era mío para que no se estropeara y acabara disfrutándolo y estropeándolo otra persona.

Y esa es una de esas cosas que no pienso repetir con mis hijas, y no me refiero sólo a la ropa, que también, puesto que les dejo jugar donde quieran  indistintamente de la ropa que lleven puesta, me importa que ellas disfruten y no tener que lavar una cosa u otra, si no que me refiero a todo lo que puedes hacer y disfrutar hoy y a veces dejas porque ya habrá tiempo y luego no llega nunca el momento.

Si esta tarde hace buen día y podemos ir al campo no pienso de dejar de hacerlo porque ahora van a venir muchos días buenos, no, tal vez en esos días buenos surjan mil cosas. Si alguien les regala algo que les gusta no se lo voy a guardar para que no lo rompan y sacarlo dentro de dos años porque tal vez dentro de dos años tengan otras cosas y esto ya no les guste. Si hoy podemos aprovechar y quedarnos las tres disfrutando en la cama hasta las diez lo haremos porque tal vez mañana no tengamos la oportunidad.

Tengo claro que no voy a dejar pasar las cosas porque ya habrá tiempo porque tal vez no lo haya. 

Y lo guapa que estaba yo con ese vestido mamá, qué?

miércoles, 9 de abril de 2014

Odio los parques de bolas

Ayer tuvimos la celebración trimestral de los cumples del cole, y tal como había previsto me resultó un auténtico horror.

De verdad, no sé quien ideó eso que se llama parques de bolas pero tenía muy mala leche, muy mala leche y mucha visión de negocio eso está claro, porque los precios de estos sitios... 15€ me dejé allí con las dos en dos horas y a la pequeña no la pusieron merienda. Que me pregunto yo, qué necesidad tenía de gastarme eso en una tarde sin más.

El concepto de diversión que se vende en estos sitios no me gusta nada, 40 niños metidos en jaulas saltando y gritando sin parar no me parece ni sano. Mucho rollo con hacer los cumpleaños conjuntos para que estén todos los de la clase y al final vamos a un sitio donde cada uno va jugando a su bola y como mucho con sus amigos de parque de diario. Hacer una actividad conjunta ahí dentro es totalmente imposible...

Por otro lado yo no soy capaz de relajarme ahí, también es verdad que yendo con la pequeña tengo que estar con mil ojos para que no acabe debajo de veinte niños más mayores, porque por muy acolchado que esté todo yo no veo más que peligros por todos lados. El tema del aforo es otra de esas cosas que me rallan... supongo que hay un número máximo de niños que pueden entrar pero una vez que están dentro quién controla que no estén todos en la misma "piscina", es acaso posible dividirles equitativamente para que cada uno tenga su espacio vital no invadido?? Yo he visto avalanchas de personitas contra un fondo de pelotas que me han agobiado mucho.


Luego está el tema de las meriendas, en el momento álgido se les dice que tienen que salir para merendar, claro... cuando están más nerviosos vas tú les cortas todo el rollo para sacarles unos bocadillos más secos que la mojama y pretendes que se los coman!! ja, ja y ja. Y más cuando en la misma bandeja de los bocatas les dejas su sección de chuches y su batido de chocolate... lo dicho, todos los bocadillos con algún mordisco suelto, o a la basura o al buche de los progenitores que pululamos por allí viendo "qué monos" son nuestros niños... Vamos, que el tema de la merienda se podría obviar totalmente y llevarles ya merendados.

A los padres generalmente se nos acina en "la cafetería" a no ser que seas una pringadilla como yo que no tengas con quien dejar a la pequeña y no puedas salir de la zona de juegos. Una cafetería en la que tienes que gritar como en cualquier garito a las tres de la madrugada y en la que por supuesto te cobran las cervezas como si fuera un bar de copas, total saben que tres meses después estarás allí de nuevo por cojones. Por supuesto ya no vamos a hablar de que tienes que compartir ese momento cervezas con gente que en cualquier otro momento de tu vida no lo harías ni de coña, porque vamos a ser sinceros... hay otros padres con los que congenias a la perfección y con los que te lo pasas hasta bien (ayer el papá de las brujas me dijo que tenía pendiente una cerveza con otros dos padres para terminar una conversación de fútbol que habían dejado a medias), pero otros... mejor no sigo.

Llega el momento de irse y tus hijos están poseidos, no hay forma humana de sacarles de ahí sin amenazas, chantajes o berrinches varios. Por fin salen con una sudada que ni en una sesión de spinning y tú pensando cuántos virus nuevos pulularán en ese momento por su organismo y cuántas bajas va a haber en clase en los próximos días. Y vuelta para casa donde todavía queda lidiar con los baños, cenas (o colacaos en mi caso) y cuentos antes de dormir...

Ayer volvíamos en el autobús, la bruja mayor y su amiga sentadas juntas con un aspecto que yo las visualizaba perfectamente volviendo con la misma apariencia dentro de diez años de San Fermín en un autobús similar...

Lo dicho, LO ODIO

 

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