Ads 468x60px

lunes, 10 de marzo de 2014

Una mini kamikaze

Llevo días desaparecida, me da mucha rabia tener esto tan descuidado pero es lo que hay, con la bruja pequeña todas las mañanas conmigo es imposible ocuparse de algo que no sea ella, y si a eso le sumamos que el mes de febrero ha sido (afortunadamente) de mucho trabajo más todavía.

Las semanas que papá trabaja de mañana yo sola con ella hasta la hora de ir a buscar a la mayor son una verdadera locura como por un motivo u otro tengamos que pasarlas en casa. La semana pasada hubo un día que me plantee muy seriamente buscar una guardería... y es que por culpa de un transportista que había quedado conmigo en venir por la mañana y no apareció hasta las 13:45 tuvimos que estar en casa toda la mañana y el aburrimiento hace estragos, también es cierto que yo llevaba días agobiada y eso no ayuda.

La cosa es que me quemé porque esos días tengo la sensación de que ni hago las cosas pendientes ni realmente estoy ocupándome de ella, es decir no puedo decir me ocupo de la comida en un momento y luego juego contigo, no, hago las dos cosas a la vez, con lo cual hago las dos cosas mal y tardo encima muchísimo más, y eso me cabrea a mí, le cabrea a ella y al final acabamos mal las dos. Así que tras ese día fatídico que empezó mal y acabó peor me planteé que algo tenía que cambiar y que yo iba a tranquilizarme, al día siguiente decidí que quitando la comida que no me queda más remedio que hacer todo lo demás es prescindible y que si la bruja pequeña quería estar una hora leyendo cuentos de Caillou eso haríamos, así que todo fue mucho más rodado, estuvimos leyendo, jugando y luego dimos un paseo larguísimo con columpios incluidos (aprovechando este buen tiempo que nos pone los dientes largos para regalarnos una nevada en cuanto nos despistemos), volvimos a casa, hice una comida rápida y fuimos a buscar a la mayor al cole. Y de verdad que con ese planteamiento el día salió estupendamente, creo incluso que ni grité en todo el día...

Y es que aunque yo creyera que eso no era posible la bruja pequeña es mucho más demandante que la mayor, prácticamente todo el rato tiene que estar encima de mí, y cuando digo encima es literal, con sus casi 21 meses apenas se entretiene ella sola con nada, todo le gusta pero siempre que estés haciéndolo con ella. Y si en algún momento no se oye ruído y no la tienes a la vista, malo.

Con su carita de princesa es una verdadera destroyer, en las estanterías y cajones más altos de la casa ya no cabe ni un alfiler, no es que lo coja todo, ya el problema es que todo lo destroza, si algo había superado esta etapa de la mayor no está pasando esta segunda fase de diablo de tasmania. Lo de que el papel higiénico aparezca en forma de confeti por todo el pasillo o que ni un sólo tampón de la tía J sea utilizable ya son meras anécdotas... el día ese horribilis de la pasada semana en lo que yo limpiaba la verdura ella encendió el horno, sacó una caja de cuchillos de un cajón de la cocina donde estaba escondido debajo de un montón de cosas y la pillé jugando con ellos como si nada y finalmente me la encontré metiendo miga de pan en el agujero donde cierra la tapa de la lavadora, eso en ¿media hora?

Ya sé que todos los niños hacen trastadas, incluso sé que es bueno para su desarrollo que las hagan, pero yo que tengo con quien comparar nunca me hubiera esperado esto, no quiero una niña seta a la que haya que estimular para hacer cosas pero entre una cosa y otra también hay mil posibilidades, no?

Ayer a mediodía creí que íbamos a tener que ir a urgencias. Estábamos papá y yo terminando de comer y ellas en la sala jugando a coles tranquilamente cuando la mayor quiere ir al baño y la pequeña por supuesto tiene que ir con ella, no habían pasado ni tres minutos cuando oímos "mamá, ven, mira lo que ha hecho la bruja pequeña" yo esperando una fiesta de toallitas y trocitos de papel higiénico o incluso de champú no le di demasiada importancia... "mamá, papá, venid uno!" Va papá para allá y cuando le oigo sé que es algo más de lo que yo había pensado. Resulta que había cogido el reductor del wc de la mayor, se lo había metido por la cabeza y ahora no salía!! Al principio ella se estaba riendo pero cuando vio nuestra cara se asustó y empezó a llorar a pleno pulmón y yo me ponía más nerviosa. El reductor no salía, o no salía sin hacerla daño y yo me veía en urgencias yendo con una niña con una tapa-pato al cuello para que lo cortaran (o la cortaran el cuello), finalmente cuando ya estaba pensando en meterla a la bañera para ver si con agua resbalaba un poco conseguí que saliera. Ahora lo pienso y me río, es más me arrepiento de no haber sacado una foto, pero en ese momento no sé que le hubiera hecho.

Sé que con esta niña vamos a tener que pisar el suelo de urgencias más de una vez y es que es una verdadera kamikaze que no ve el peligro por ningún lado y se empeña en hacer lo que hacen las mayores, si estamos en el parque aguanta en los columpios de los pequeños un ratito, en cuanto ve a las mayores haciendo el cabra allí que va, afortunadamente aunque intenta trepar por las cuerdas no llega y de momento nos libramos, pero si alguna se tira de cabeza por el tobogán ella por supuesto no lo va a hacer sentada...

Así que ya os iré contando porque esta primavera-verano me da que va a ser movidita!!

3 comentarios:

  1. Uf!!! Despues de leerte... he alucinado... mis tortuguitas nunca han hecho nada parecido a tu pequeña... que tremendo!!! Entiendo que estés agotada, que no te fies de dejarla sola... porque te puede hacer cualquier cosa!!! Supongo que psicologicamente debe ser agotador... Tendrás que hacerte a la idea de estar con ella el máximo tiempo posible e ir enseñandole lo que esta bien y lo que no.... Mucho animo!!!

    ResponderEliminar
  2. Buenas, hablamos hoy de esta entrada en el repaso semanal de blogs de Bebés y más.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  3. Mi bichito pequeño de 23 meses se pasa el día metiendo las manos en el agua del vater y lavándose la cara y las manos con ella, intentando comerse el pienso del gato, subiéndose sólo a la mesa de la cocina y al cambiador de Ikea que pusimos en el baño cuando nació, intentando lavarse los dientes con el cepillo eléctrico de mamá (sólo que sin cepillo, se mete el palo a la boca), encuentra todo lo que se te ha perdido por casa (un botón minúsculo debajo de la nevera, un imperdible pequeñito debajo de la alfombra) y por supuesto se lo mete todo a la boca, me mete las alfombras de mi cuarto en el baño (tiene una fuerza...) pretende enchufar y desenchufar todo lo que encuentra, intenta descolgar el cuadro que hay en la pared del cabecero de mi cama subiéndose a ella, uffff seguiría hasta el infinito y más allá... Ánimo amiga!! No estás sola!!!

    ResponderEliminar

 

Sample text

Sample Text

 
Blogger Templates