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domingo, 21 de septiembre de 2014

Las abuelas y la buena alimentación

No sé a vosotras pero a mí si hay un tema que me lleva más quebraderos de cabeza y muchas más horas de conversación de las que yo quisiera es la alimentación de mis hijas, y os aseguro que no es por gusto sino más bien por presiones externas...

Este verano hemos tenido la oportunidad (que espero no repetir) de convivir más de lo habitual con ambas abuelas, y con ambas he acabado discutiendo por este tema. Son dos personas totalmente diferentes, realmente opuestas en su forma de ser y su estilo de vida y sin embargo las dos son capaces de desquiciarme con lo mismo, estoy casi convencida de que es algo generacional.

Yo sé que mis hijas están sanas con lo cual si un día deciden que no quieren cenar intento convencerlas de que se lleven algo a la boca durante unos minutos pero ya no discuto con ellas ni monto broncas a no ser que lleven así todo el día, la verdad es que las discusiones a la mesa ya me saturan y me dejan sin energía para todo el día y sinceramente paso.

Hay días que les dejo elegir entre una cosa u otra si hay dos cosas preparadas o me lleva lo mismo prepararlas, pero siempre que sean cosas similares, es decir me da igual que un día cenen pescado o tortilla, al día siguiente tendrán lo otro y punto. Pero lo que hay es lo que hay, es decir si hay tortilla y no la quieres no te la comas, te podré dar una fruta si te apetece pero no más, y esto es lo que las abuelas no entienden.

En ambos casos las niñas tienen que llevarse algo a la boca sí o sí, y no me refiero a insistir en que se coman el pescado, me refiero a que si no consigo que se lo coma ellas aparecen con un flan que a no ser que estén enfermas siempre van a querer y las abuelas tan contentas porque ya no se van a la cama con el estómago vacío, que lo tengan en realidad lleno de azúcar eso no importa, lo que importa es que está lleno.

Que un día deciden que no quieren la fruta para merendar a pesar de que les has dejado elegir entre todas las que hay en casa, incluso les has dicho si quieren un bocatita de jamón o cualquier otra cosa y tampoco la quieren y ya has decidido que hasta la cena ya no se come, entonces aparece la abuela con un par de petit suisse en la mano porque "son muy buenos y tienen mucho calcio" y claro, eso casi siempre entra y ellas tan emocionadas porque con ellas las niñas sí comen. Y entonces comienza la discusión porque para mí eso no es más que un acúmulo de azúcares disfrazados de producto saludable.

Pero claro, nuestras madres vivieron de primera mano el boom de los productos pasteurizados, de los lacteos a todas horas, a ellas les vendieron los quesitos y las papillas como lo más de lo más y que tú no quieras tener esas cosas en tu nevera no entra en su cabeza. Eso no son más que manías de madres modernas porque "anda que tú no has comido de todas esas cosas", entonces hacerles ver que llevas toda tu vida luchando contra tu sobrepeso y con más empastes casi que muelas no te llevaría más que a una bronca monumental porque de eso ellas no son responsables, sino tú que a saber qué comes... 

Para ellas lo importante es que coman, sobre todo cuando están con ellas y sobre todo que coman lo que sea que no suponga una bronca con las niñas. Con los padres las broncas son otro cantar... mira que enfadarte porque les den un batido de chocolate o un zumito (súper sano aunque el contenido en fruta sea ridículo) justo antes de comer!!

Por supuesto, estoy hablando de esas abuelas que están de vez en cuando con los nietos, no de aquellas que les dan de comer todos los días y supongo que tendrán que actuar "como madres". Pero estoy segura de que esto no se da sólo en mi casa... Contadme, contadme, para que no me sienta como una verdadera bruja cuando vivo estas situaciones.

4 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Pues en mi caso mis padres cuidaban a mi hijo mayor los dos años que yo trabajé fuera y sí que teníamos discusiones. Y más porque yo tuve anorexia.de.adolescente y ellos tienen el chip del miedo a que el niño no coma...
    Pero bueno, yo respetaba que ellos se preocuparan y ellos ya se han relajado más. A ver si con el pequeño lo hacen mejor...

    ÁNIMO

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  2. Hacía mucho que no pasaba a leerte.


    La gran guerra!
    Los nuestros si toman bastantes yogures ( a la hora comidas)flanes y natillas de vez en cuando .
    Nuestra guerra es la yaya que vive cerca y casiii cada vez que viene trae algo de chocolate que les encanta.Entonces toca censurar antes de que lo vean e ir administrando poco a poco, tenemos un arsenal....y claro está que los papas colaboramos en ello para que coman menos ( y engordar nosotros) .
    Lo de hacer comida si no quieren lo que hay están las dos abuelas muy enseñaditas, saben que no.....si no comen queda para la cena sin ningún drama.
    Paciencia hija mía.

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  3. Jajaja, me he tenido que reir con lo de los petit suisse. Mi suegra es superfan de ellos. A mi marido de pequeño lo atiborraba con ellos porque para ella eran muy sanos y llenos de calcio. Se enorgullece al decir que en el pueblo en el que ella vivía los pedía por encargo exclusivamente para su niño. Así que con los petit suisse tengo la batalla perdida. Las niñas comen todos los días en su casa, por lo que poco puedo hacer. Me consuela saber que al menos la comida princpial es de lo más sana, casi todo cuchareo. ¡Ánimo y paciencia! Yo creo que esa batalla nunca la vamos a ganar..jajaja

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  4. Yo no te puedo contar pero lo que si hago es darte toooooda la razón

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