Ads 468x60px

viernes, 31 de enero de 2014

Aprender a lavar los dientes desde el ejemplo

Esta semana he vuelto a colaborar con El rincón de las pequeñas sonrisas, podéis leer mi artículo pinchando el logo de debajo. Espero que os guste!!




miércoles, 29 de enero de 2014

Cerrarnos la boca

Ayer viví una situación en la oficina del paro que quisiera compartir con vosotros...

Eran las 9,30 de la mañana y estaba yo allí sentada esperando a que llegara mi turno, estaba un poco en mi mundo, bueno más bien con la aplicación de blogger escribiendo en el móvil, estaba a mi lado una mujer de más de cincuenta años que en un momento determinado se puso a hablar con otro que estaba allí de lo desesperada que estaba, os podéis imaginar: que no le salía nada de trabajo, que el paro se le había acabado hacía tiempo, que no tenía derecho a ninguna ayuda social,... desgraciadamente el pan nuestro de cada día.

Al otro lado de la sala en un momento se da otra situación todavía más común. Una madre con un niño de unos dos años montando bronca (el niño y la madre), lo típico para nuestra desgracia: el niño que como cualquier niño de esa edad se estaba aburriendo como un hongo y su madre que insistía que se estuviera sentado en la silla. Si hubiera estado insistiendo a base de proponerle cosas para que no se aburriera ni tan mal pero claro, lo habitual en estos casos suele ser "siéntate que te voy a dar, me tienes hasta los cojones".

Evidentemente la gente la miraba, yo la primera, habría quien la mirara pensando "pobre madre, lo que tiene que aguantar", yo la miraba pensando "hija mía, no le podrías haber traído un cuento o algo para que se entretenga y ya está, y si no, pues le dejas que ande por aquí que no va a molestar a nadie". Ella debía pensar que todos éramos del primer bando porque iba diciendo en voz alta "todos los días igual, yo ya no sé que hacer, da igual que le pegue que le castigue,..." O_O

Pasé del tema y seguí con mi blogger cuando la mujer de mi lado empieza a decir. "Si todos hiciéramos como ese niño otro gallo nos cantaría, pero claro, mejor es estar callados y no aprender a prostestar, mejor que nos enseñen desde pequeños a taparnos la boca"

Yo que estaba al lado le di la razón pero no quise seguir con el tema porque paso de discutir estas cosas con desconocidos, pero el guarda de seguridad (que es pesadíiiiiisimo) empezó a llevarle la contraria, y ella iba quemándose "los niños tienen que saltar y jugar, y es normal que grite, ese niño nos está dando una lección a todos, si hace eso es porque algo necesita"

No sé si siguió o no la conversación porque llegó mi turno pero luego salí de allí pensando en esto (y en contároslo claro)

Sobra decir que estoy totalmente de acuerdo con lo que esta mujer estaba diciendo, aunque he de reconocer que a veces con mis hijas la educación que yo he recibido en la que la obediencia era un pilar base me sale sola si no me controlo. 

Como padres que nuestros hijos nos hagan caso en todo y a la primera sería maravilloso, nos haría el día a día muchísimo más sencillo, pero realmente es eso lo que queremos? Queremos unos niños que no cuestionen las cosas y que acaten las normas sólo porque sus padres las dictan?

La mayor parte de mi generación (ni que decir de las anteriores) hemos sido educados para callar la boca ante los padres, ante los mayores, ante los profesores,... todo lo que ellos decían era lo correcto, es más algunos de mis amigos no contemplan siquiera la opción de llevar la contraria a su padre por una cuestión de respeto!! Y ahora nos encontramos con una sociedad adulta que se deja pisar, que para que salga a la calle y defienda lo que quiere tiene que estar realmente jodida, machacada, y aún así cuando lo hace se siguen oyendo voces diciendo que esas no son formas y apoyando que "la autoridad" saque los palos.

No nos hemos parado a pensar que si queremos unos adultos capaces de pensar por si mismos, capaces de hacer valer sus derechos y de hacerse oír, tenemos que empezar por criar niños que sean capaces también de todo esto, niños que puedan ser niños y que puedan expresar su opinión sin miedo a represalias por parte de sus padres ni de sus profesores (de la silla de pensar hay tanto que decir...).

Obviamente, los niños son niños y somos los padres los que tenemos que enseñarles a expresarse mediante el diálogo, a negociar las cosas, pero acallando un berrinche con un bofetón no es la forma, si somos capaces de que esos berrinches de los primeros años se vayan modificando y lleguen a una conversación o incluso a una discusión calmada creo que estaremos haciendo bien las cosas. 

Si queremos adultos sumisos sigamos con la educación en el miedo y el bofetón, si queremos que realmente cambien las cosas empecemos por cambiar nuestra relación con ellos, aunque esto nos suponga mucho más trabajo también será mucho más gratificante.

lunes, 27 de enero de 2014

La primera tarea

Este fin de semana la bruja mayor ha traído tarea a casa por primera vez. 

Ya nos avisó su profe en la última reunión que iban a empezar a sacar libros de una biblioteca que habían organizado en clase cada viernes y que iría con una ficha para que hicieran con nosotros. Es una ficha muy sencilla, sólo tienen que poner su nombre y el nombre del cuento (quien sepa hacerlo) y un dibujo sobre el cuento. 

A mí a priori me pareció una idea genial, en casa leemos muchos cuentos así que tener durante dos días uno distinto creí que iba a ser estupendo ya que cuando vamos a la biblioteca la bruja mayor siempre acaba cogiendo más o menos los mismos. 

No sé si es porque ha sido el primer fin de semana o qué pero de momento en nuestro caso ha sido contraproducente. Como ya he dicho nosotras leemos muchos cuentos y hacemos muchos dibujos pero cuando le dije el sábado que íbamos a leer ese y hacer la ficha, la respuesta fue no, no y no. Basta que sea ese el que hay que leer para que justo ese no le dé la gana. 

Y yo lo hice fatal, lo reconozco, no esperaba que dijera que no y en vez de tomármelo con calma me enfadé. Aunque también tiene mucho que ver que lleva días que es todo no.

Me fastidia mucho porque me dejé llevar por mi sentido de la responsabilidad interno que nunca me ha permitido ir a clase sin la tarea hecha y no por mi opinión acerca de las tareas a esas edades. Yo creo firmemente en no forzarla y que forzar a alguien en este tipo de cosas es contraproducente pero mi educación basada en hacer todo bien no supo llevar la situación.

Se lo podía haber intentado vender como algo divertido pero es cierto que le tocó un cuento un poco rollo que le puso en bandeja sacar su yo rebelde (muy habitual en sus casi cuatro), podía simplemente haberle dejado no hacerlo pero no, le dije que si no lo hacía, ella se lo explicaría a la profe y al final acabó haciéndolo de mala gana.


Sólo espero que saber llevarlo mejor si el próximo finde estamos en las mismas, por lo menos ya no me pillará de improviso, y que poco a poco vayamos llevando mejor esta racha del no por defecto y podamos disfrutar juntas también esta tarea.

Por cierto, el dibujo es una pecera con peces de colores...

viernes, 24 de enero de 2014

Ni tanto ni tan poco

Hay personas que saben todo sobre enfermedades (evidentemente no me refiero a licenciados en medicina), cualquier cosa que a ti te pase a ellos les ha pasado y encima más grave o con más complicaciones, se conocen todos los fármacos que ellos además consideran de uso común y les encanta ir al médico.

Este tipo de personas podrían tener un pase VIP en urgencias o en su centro de salud porque están todo el día allí metidos, se hacen miles de analíticas, de pruebas, todo es un drama y todo es para que un médico les mire y no contentos con el diagnóstico llegan a casa y buscan y rebuscan en internet y siguen viendo mil posibilidades a su dolencia. Aunque no me lo creáis hay partes en un urgencias de pacientes que han acudido por un grano.

Esta gente cuando son padres son todavía más hipocondríacos. Son los padres que no contentos con la revisión de los quince días de su bebé llaman a un pediatra privado porque la suegra les ha dicho que el niño ha engordado poco y llora mucho, por supuesto tal como les ha dicho el primero el bebé es un bebé normal y corriente sano como una manzana. Este bebé comenzará a ser un habitual en la consulta del pediatra (o de dos pediatras diferentes), este niño irá cada vez que tiene mocos, cada vez que decide no comer durante dos días, en cuanto un día esté con 37,3º estará ahí e incluso en urgencias si ese día no quedaba hueco.

Lo que no sé si saben estos padres es que uno espera una hora en un centro de salud por un simple catarro y puede salir de allí con tres virus diferentes porque hay niños allí que de verdad están enfermos.

Esta gente simplemente me agota.

Pero luego está la situación opusta. Dejad que os cuente lo que me ha pasado esta semana...

El martes a las diez de la mañana suena mi teléfono, es mi padre, me dice que mi madre lleva desde el domingo sin poder levantarse de la cama y se niega a ir al médico y que la llame yo para convencerla. El día anterior hablé con ella y pensaba que tenía gripe, pero si me han llamado para esto sé que no sirven los porfavores ni los cariñitos, tengo que ir a machete aunque luego me sienta fatal.

La llamo:
- Mamá, cómo estás?
- Bieeeen (una voz de ultratumba)
- Yo no oigo que tengas voz de bien
- ¿Qué es lo que quieeeeeres?
- Que te levantes, y bajes al hospital con papá ahora mismo
- Es que no me apeteeeeece
- Perdón??!!! Que no te apetece??? Y qué es lo que te apetece? Estar enferma te apetece?? No me toques las narices y bajas ahora mismo (sé que no son formas pero el "no me apetece" sólo me dejaban ganas de cogerle del pescuezo)
- Es que no me apetece vestirme ni bajar a la calle. (casi llorando como me hace mi hija de cuatro años)
- Mamá, tienes asma, esto se puede complicar así que haz el favor de ir a urgencias y que te vean
No me contesta y yo cada vez estoy más nerviosa
- Tendré que llamar a mi padre y que te obligue...
Sigue sin contestar
- No me habrás colgado?
- No pero dejame en paaaaaz

Así que llamo a mi hermana y oigo que está mi padre insistiendo en que baje, me dice mi hermana que la van a llevar sí o sí, y que sino llamará a mi hermano que es su niño del alma y a él le va a hacer caso por pelotas.

Esto me pilla todo en la calle y os juro que estaba tan exaltada que me parecía que iba por la Gran Vía con todos los ojos puestos en la loca del teléfono y la niña en sillita.

Al de una hora me manda mi hermana una foto por wasap de "la que no quería ir al médico porque estaba bien" en la que aparece tumbada en una camilla con la sonda puesta y una máscara de oxígeno y un montón de pruebas por delante. Menos mal que estaba bien!! El médico de urgencias vio una mancha que creyó que era pleuritis y posible neumonía, así que ingresada está, el neumólogo no tiene claro ese diagnóstico así que allí sigue haciendo mil pruebas.

Mañana en cuanto salga el papá de las brujas de trabajar allí vamos porque las noticias me llegan como si estuviera jugando al teléfono estropeado.

Este tipo de gente, sobre todo si se trata de mi familia, no sólo me agota sino que me cabrea, me cabrea mucho.

miércoles, 22 de enero de 2014

El rincón de las pequeñas sonrisas

Este año tengo la oportunidad de colaborar con una nueva web, "El rincón de las pequeñas sonrisas", un lugar donde hablaremos del cuidado y la higiene bucodental de los más pequeños.

De vez en cuando publicaré algún artículo en dicha web y os los enlazaré desde aquí para que podáis leerlos. Hoy mismo ha salido el primero, y se puede leer pinchando en la imagen de abajo. Espero que os guste ;-)



lunes, 20 de enero de 2014

Nos acercamos a los cuatro

Cuando estábamos en pleno apogeo de “los terribles dos” en más de una ocasión me dijeron que eso no era lo peor, que cuando llegáramos a los cuatro volveríamos a los berrinches y a las broncas.

Y ayer a un mes de cumplir los cuatro tuvimos uno gordo, uno que hacía tiempo que no vivíamos…

De todos los consejos que he leído para afrontar los berrinches el único que me parece realmente efectivo es el de evitarlos, pero claro, no siempre se pueden evitar y por otro lado yo no siempre quiero evitarlos, vamos que me gustaría que no sucedieran pero no siempre estoy dispuesta a cualquier cosa para ello.

Y todo empezó con una tontería, una tontería que ya colmó el vaso porque llevábamos días que eran una tras otra en una temporada que no me hace ni puñetero caso. Supongo que es ese momento en el que ella confirma su personalidad y lo demuestra así, haciendo todo lo contrario de lo que le pido, pero una llega un momento que se cansa, y eso que tengo mucha más paciencia de lo que nunca imaginé.

El sábado por la tarde ya estuvimos a punto de quedarnos en casa y todo porque después de vestirse no sé que estuvo haciendo (bueno supongo que pintarse los labios con una historia de princesas toda pringosa) que tenía las manos totalmente pegajosas y no le daba la gana de lavárselas, así sin más, creo que no pedí nada ilógico. Pues al final lo hizo cuando iba a quitarme la ropa para no salir.

El domingo, después de haber estado todo el día prácticamente haciendo lo que ella quiso, jugar a lo que quiso, comer su comida favorita, ver otra vez Frozen con su papá, elegir la ropa para salir,… decidió que había que liarla. Y volvimos otra vez a la historia del ascensor…

Resulta que no le da la gana de entrar la primera en el ascensor, y diréis “qué tontería, pues que no entre la primera”, y claro cuando vamos solas no hay ningún problema, pero si vamos con la silla de paseo de la pequeña tiene que entrar ella delante para poder colocarla y que quepamos las tres. Cuando le da por ahí me dice que le da miedo, que se le va a cerrar la puerta, y le he explicado mil veces que yo entro seguido y que si le pilla la puerta a alguien es a mí, pues no le da la gana de entrar delante y justo cuando voy a meter la silla se me cuela y acabamos haciéndonos daño ella o yo porque no cabemos a la vez. Pues por más que se lo explico todos los días la misma historia...

Y ayer yo ya estaba cansada, cansada sobre todo de tener que amenazar con mil y una cosas y que siga siendo igual así que ya una vez vestidas y en el descansillo se armó la marimorena. Cinco veces le dije que entrara al ascensor y cinco veces me dijo que no, le dije que nos quedábamos en casa y ni caso, y como parece que mis amenazas se la traen al pairo y yo no estaba en mi mejor momento entramos de nuevo en casa y me desvestí a mí y a la pequeña.

Os podéis imaginar la que lió. Como las que montaba con dos años pero con casi cuatro. Lo cual hace que sea un tanto diferente, los gritos y lloros los mismos pero mucho más difícil de acabar con ellos. Recuerdo que cuando tenía dos yo la dejaba un rato desahogándose porque no quería que la tocara pero enseguida si le daba un abrazo ella venía y se dejaba, sin embargo ayer no había manera, quería estar sola, me echó de su habitación, no quería hablar conmigo, incluso cuando su hermana fue a estar con ella le decía "bruja pequeña vete de aquí, quiero estar solita", pero a ella se lo decía tranquilamente, no como a mí que era la causante de su malestar.

Al final como es lógico se le acabó pasando y como necesitaba mi ayuda para abrir un frasco vino y me lo pidió pero sin querer hablar conmigo de nada de lo que había pasado. Y a partir de ahí como si esa hora no hubiera existido.

Así que si esto es sólo el principio miedito me da, más que nada porque la pequeña se va acercando a los dos y como nos pille a la vez no sé como vamos a llevarlo...

jueves, 16 de enero de 2014

Soy afortunada

El miércoles de la semana pasada volvió a comenzar el cole después de las vacaciones de Navidad, unas vacaciones que se nos alargaron unos días a causa de la varicela de la mayor, y aunque yo necesitaba volver a la rutina, a unos horarios normales tanto de ellas como de nuestros trabajos, al día a día, me dio pena volver a empezar.

Sí, me dio pena tener que hacerlas madrugar de nuevo, andar otra vez con prisas, dejar a la mayor cinco horas seguidas en el colegio, miraba los días atrás y aunque es cierto que había días en los que andaba como las locas y más de un grito había, son días en que hemos estado las tres juntas muy bien (papá en estas fechas anda muy poco por casa), yo he tenido a mis dos peques conmigo en casa, la mayor ha aprovechado para descansar y disfrutar y la pequeña ha estado feliz teniendo a su hermana toda la mañana con ella.

El tema es que yo esto tal cual lo digo aquí se me ocurrió decirlo en la puerta del cole, así sin más "me ha dado pena empezar hoy", ante lo cual las frases tipo "aquí es donde mejor están" no se hicieron esperar. Pero no, no es verdad, en el cole mi hija está agusto, se lo pasa bien y aprende cosas pero si le das a elegir ella preferiría quedarse con sus papás y su hermana, sin ninguna duda, de la misma manera que aunque yo no voy enfadada a trabajar no es el mejor lugar donde puedo estar.

Es cierto que hay veces que me siento sobrepasada y aunque mis hijas contribuyen a ello no puedo darles a ellas toda la responsabilidad de esta situación, me veo sobrepasada porque se me acumulan muchas cosas como nos pasa a todos y el hecho de no tener aquí muchos apoyos es lo que no ayuda. Pero mis hijas a mí no me molestan, a mí no me sobran, no necesito un día de desconectar de ellas, si necesito desconectar es de todas las demás obligaciones, yo disfruto estando con ellas y de verdad que me cuesta creer que haya padres que necesiten librarse de ellos a menudo.

La mayoría de la gente me da el "pésame" por mi situación laboral, me da ánimos diciéndome que todo mejorará, que podré trabajar más horas, que esta situación no es para siempre,... pero pocos saben y entienden que mi situación laboral actual es lo que yo quiero en estos momentos. Aunque pueda parecer que mi trabajo actual es una mierda es lo que ahora necesito, un trabajo a media jornada que me suponga media nómina y me permita pagar las facturas (el papá de las brujas está fijo y eso ayuda mucho), un trabajo que no es todos los días, sino días sueltos en horarios sueltos, un trabajo que en definitiva me permite estar con mis niñas, llevarlas al cole y recogerlas, disfrutar con ellas y no tener que depender de nadie para su cuidado excepto de su padre.

La próxima semana por ejemplo trabajo cinco días, pero me levantaré muy pronto y para las nueve y media estaré en casa, la mayor habrá ido al cole con su papá y la pequeña me esperará con él  que irá a trabajar a las diez, y tendré el resto del día para ellas y para mí. Otras semanas trabajo sólo viernes y sábado, otras dos días sueltos por las mañanas muy muy pronto,... No tengo nada fijo ni puedo hacer planes a largo plazo pero yo ahora no quiero nada más ni mejor.

Cuando veo a muchas de mis amigas agobiadas por tener que dejar a sus bebés en la guarde, por tener que ir corriendo de un lado a otro para poder empalmar los horarios, haciendo malabares con abuelos, tías y demás, yo me siento afortunada. No puedo permitirme unas vacaciones de ensueño, ni siquiera las que hacíamos cuando éramos sólo dos, no puedo permitirme lujos pero vivo muy tranquila sabiendo que si mañana cualquiera de mis hijas se pone enferma yo misma podré llevarla al pediatra, que no tendré que faltar al trabajo por estar con ella, que si algún día tienen que venir mis padres a estar con ellas serán momentos puntuales y como tal lo disfrutarán unos y otras.

De momento podemos vivir así y estamos contentos. Tengo medio trabajo y medio sueldo y con eso nos vale, y aunque ha habido momentos de más trabajo como estas navidades llegarán otros como el verano donde estaré muy libre y será una gozada. Ya empezará la pequeña el cole en año y medio y yo podré plantearme otra cosa, ya serán mayores y no me necesitarán tanto y podré buscar algo "de lo mío", pero de momento voy a aprovechar y a disfrutar porque los niños son niños sólo una vez en la vida.

Así que, aunque cueste creerlo, me siento afortunada!

miércoles, 15 de enero de 2014

Mi Nonabox de Navidad

El mes de Diciembre recibí más pronto que nunca mi cajita Nonabox pero entre las fiestas y demás por mucho que yo quería enseñarosla pronto por una vez ha sido imporsible así que la traigo hoy para que me contéis si os gusta...


Si algo no cambia de un mes para otro es el cuidado con el que llega, una caja perfectamente empaquetada para que sea el regalo perfecto, y como otros meses un contenido que a mí me ha encantado.


Os enseño entonces su contenido...
1.- Cloud b – Soothing Puppets. Los Soothing Puppets son unos graciosos peluches perfectos tanto para invierno como para verano, ya que cuentan con unas bolsitas de gel para frío y calor que los convertirán en los compañeros ideales del bebé en cualquier época del año. ¡También sirven de alivio de los golpes si se hacen daño jugando! En mi opinión el producto estrella de esta caja, tanto que cuando llegó no se lo enseñé a las brujas sino que se lo trajeron los Reyes. Como veis en la foto a nosotras nos ha tocado la mariquita que se llama Lili y no Gaston porque es una chica...



2.-Denenes - Colonia Muy Suave. Frescor y suavidad La piel del bebé es delicada y merece un cuidado especial. Por eso, la Colonia Muy Suave Denenes, con pH neutro, ayuda a mantener la suavidad natural de la piel y el cabello del bebé con el Perfume Original Denenes. Testada dermatológicamente.Una colonia muy rica con el típico aroma de las colonias de bebé, a mí me gusta y a las brujas les gusta más todavía, como me han salido coquetas no me queda otra que ponerla junto con las otras colonias en la estantería más alta y racionar su uso...

3.- Cóndor - Calcetines bebé. Los calcetines Cóndor para el primer mes caladitos, con puntilla y lacito, presentados en una cajita transparente, o en cajita regalo con tres pares de calcetines fantasía son perfectos para los primeros días de los peques. ¡Además también son ideales para regalo! Cóndor es una marca que me gusta mucho y que además usamos mucho porque en esta casa los leotardos son cosa de diario y la verdad es que los de esta marca salen muy buenos, pero este producto ahora mismo nosotras no necesitamos, eso sí, con varias amigas embarazadas a la vez no voy a tener problema para que un bebé los calce ;-)


4.- Alqvimia - Gama Niños y Bebés. Gel de Baño y Aceite de Masaje 100% naturales de la gama Niños y Bebés de Alqvimia. Su alegre fragancia a base de aceites esenciales de frutas y cítricos le transportarán a un universo de maravillosas sensaciones, cuida su piel con lo mejor de la naturaleza. Para tus peques, sólo lo más natural. Éste ha sido sin ninguna duda el producto que más me ha sorprendido... Yo que he trabajado en múltiples centros de belleza conocía esta marca como una de las más exclusivas en estos temas y saber que tiene su gama para niños me ha descolocado. La presentación como siempre que se trata de Alqvimia es un gusto, dos pequeños frasquitos siguiendo su línea habitual en un saquito de tela. La probaremos en cuanto se nos acabe el frasco que tenemos empezado.


5.- DeMaría Guijuelo – Minis DeMaría. Sensacional por fuera y exquisito por dentro. Una nueva forma de descubrir el auténtico jamón ibérico de Guijuelo, producto gourmet y de prestigiosa calidad. Envasado en atmósfera protectora para su mejor conservación, guarda todas sus cualidades de color, sabor, aroma y textura. Os podéis imaginar lo que duró este producto en nuestra casa, no? Pues eso, con dos niñas devoradoras de jamón (y a quién no le gusta lo bueno?), la misma noche que nos llegó a casa desapareció en "nuestra tripita" como dice la mayor...



6.- Beginning… by Maclaren. Os presenta día a día, una colección para aquellos que quieran llevar un estilo de vida holístico. Estos productos para el baño, el cuerpo y el hogar nos ayudan a mejorar nuestra higiene personal y nuestro bienestar. Sus productos son seguros para toda la familia. La primera noticia de que Maclaren tuviera una línea de cosmética... Todavía no hemos probado esta crema porque tenemos un montón a la espera pero tiene buena pinta.


7.-Moltex – Bio Baby. Pañales Bio Baby by Moltex, elegido “Producto del año” 2013 en la categoría de higiene infantil, premiando su calidad e innovación. Los pañales "Bio Baby" se han fabricado con fibras naturales e hipoalergénicas. Aportan una gran absorción gracias a su núcleo con celulosa y un gel formado de un compuesto natural hecho con un almidón biodegradable en menos de un año. Este pañal probablemente es el pañal con más componentes de origen natural y biodegradable que cuida de la piel del bebé y del medio ambiente. Moltex es un clásico en las cajas Nonabox y a mí sus pañales Bio me gustan mucho, tienen un tacto muy suave y se ajustan a la perfección. Los tres que venían en la cajita en esta ocasión los usamos por la noche en esa semana de varicela en que la pequeña lo pasó tan mal, tenía la zona del pañal bastante mal y creo que estos pañales al ser menos "plasticosos" que los habituales le vinieron muy bien.


Qué os ha parecido? Genial como siempre, no? Yo este mes he descubierto muchos productos nuevos y eso me gusta...

Como en otras ocasiones aprovecho para deciros que si os animáis a adquirir estas cajas tanto para vosotras como para regalar (como regalo para una mamá reciente o que le falte poquito para serlo es estupendo) podéis hacerlo con un 10% de descuento con sólo poner el código "dosbrujas" al hacer el pedido directamente en su web.

Hasta la próxima!!


lunes, 13 de enero de 2014

Una primera vez: el cine


El viernes pasado por fin pudimos hacer lo que llevábamos todas las navidades intentando y nos había resultado imposible: ir al cine. Entre que estuvo mala una, estuvo mala otra, lo intentamos un día y no quedaban entradas,… la bruja mayor ya estaba desmotivada y todo, vamos que decía que iba a castigar a las entradas, pero por fin encontramos el momento en que las dos solitas pudimos ir.
 
Era la primera vez que la bruja mayor iba, a ella le gustan las películas mientras sean un tanto cursis, es decir de princesas o hadas, estas navidades vio en el canal Disney la de Peter Pan y le gustó pero todavía no me lo creo, si pongo alguna otra infantil pero de otra temática a los quince minutos ya me está dando la murga para que la quite o por lo menos para que yo no pueda verla tranquilamente.

Así que cuando en otoño leí que se iba a estrenar Frozen y que era de dos princesas tuve clarísimo que era la oportunidad para estrenarse en el cine. Al principio no le convencía mucho eso de que se tuviera que ver la peli con las luces apagadas, pero como hace unas semanas estuvo en casa de sus amigas y apagaron la luz para ver los dibus ya estaba más convencida, además estaba al lado de mamá así que no le daba miedo.

Esta vez fuimos con tiempo de sobra para coger las entradas sin problema, aunque nos pasamos y todo porque no estábamos más de quince personas en la sala, y menos mal que fuimos pocos porque eso de ver la peli en silencio o si tiene que decirme algo que sea bajito no lo pilló. Era como si estuviéramos en sala de nuestra casa sentadas en el sofá “y por qué hace eso?”, “y ahora qué pasa?”, “y ese quién es?”, “y por qué es malo?”,… y así hasta el infinito.


Cómo recordé cuando hace ya algunos años iba al cine a ver pelis de Disney siendo ya mayor y me daban ganas de amordazar a algún crío!!

Afortunadamente, no sólo éramos pocos sino que los pocos que éramos, éramos familias y mientras la bruja mayor preguntaba constantemente otra niña se recorría toda la fila de asientos de un lado a otro, y otra saltaba en el asiento de detrás de mí. Sólo faltaba la típica guerra de palomitas!!

La experiencia fue buena, pero hacía tanto que yo no iba que no recordaba que echaran tantos trailers antes de la peli, entre los trailers y un corto de Mickey la película empezó veinte minutos después de que se apagaran las luces, exagerado en mi opinión, tanto que a los quince minutos de empezar la bruja me preguntó que cuando acababa…

No voy a estropearos la película a las que no la habéis visto contándoos el argumento pero como siempre Disney con sus traumas de padres que mueren y niñas que se crían solas… A mí me gustó mucho, está genial hecha y escapa un poco del tema del príncipe que te rescata y te salva, me encanta como abordan el tema de “un acto de amor verdadero”, tiene puntos muy graciosos con el muñeco de nieve y otras muchas cosas que los peques no entienden y está dirigidas directamente a los padres acompañantes.

Acertamos con la peli, eso ya lo sabía, ahora ya no sé cuando volveremos porque “esa peli de las albóndigas que va a ver mi amiga yo no quiero verla” pero si tenemos que esperar al próximo invierno llevaremos a la pequeña también.

Por supuesto, berrinche cuando acabó, y esto ya lo hizo cuando fuimos a un musical hace unos meses, lloros a mansalva porque no quería que acabara y yo enfadada y frustrada porque no sé como afrontar eso…

viernes, 10 de enero de 2014

Tan distintas...

Te veo con tus 18 meses jugando con las muñecas y se me cae la baba. Te veo bañándolas y dándoles sus comiditas y alucino con que hayas salido del mismo sitio que tu hermana mayor, tú tan maternal y ella tan princesa, ella que con sus casi cuatro años nunca ha jugado con ellas, tal vez un poco ahora cuando lo haces tú pero no porque le interese el juego en sí sino porque quiere jugar contigo, y tú que las abrazas fuerte fuerte como hago yo contigo.


Parece mentira que seáis hermanas y seáis tan diferentes. La gente de la calle dice que os parecéis pero quienes de verdad os conocemos sabemos lo distintas que sois.

Recuerdo el día que naciste, me costó identificarte como mi hija, llevaba nueve meses esperando otro bebé larguirucho y calvo como fue tu hermana dos años antes, y me encuentro a mi niña bolita de casi cuatro kilos con un pelazo oscuro que yo no me podía creer que tuvieras, ahora tu hermana tiene un melenón y a ti se te ha aclarado muchísimo hasta tenerlo las dos del mismo color pero tú siempre serás mi Ricitos de Oro y ella mi Cenicienta.

En este país mediterráneo donde todos los ojos claros se consideran iguales he oído tanto decir que cómo se nota que sois hermanas... pero ni en eso os parecéis tus ojos son verde aceituna como los míos y los de tu hermana como el cielo un día despejado herencia de mis abuelos, ambos profundos y embaucadores pero tan distintos...

Nada de lo que aprendí con ella me ha servido contigo, aquel bebé gordito que eras me hizo pensar que serías una niña tranquila y sin embargo como te dice tu hermana mayor "tienes el culo inquieto y no paras ni un día!" y es que ha medida que ella se va tranquilizando en sus juegos y actividades a ti parece que te han dado cuerda, aún recuerdo como llegué un día estas Navidades y estabas bailando como loca y al acercarme a darte un beso noté que tenías fiebre y el termómetro me dijo que 39ºC!!

Pensé que contigo podríamos hacer viajes tranquilos ya que tu hermana se dormía nada más arrancar el coche hasta que empezó a marearse cuando le dimos la vuelta a la silla, ya podíamos ir diez horas de viaje que ella no se inmutaba, pero contigo... ufff, eso ha sido otra historia. Que malos ratos he pasado mientras conducía y tú no dejabas de llorar, al principio paraba mil veces pensando que tendrías hambre, o frío, o yo qué sé qué, pero no, llorabas porque querías estar conmigo en brazos y eso no era posible.

Ni siquiera me han servido los "trucos" que aprendí con tu hermana a la hora de la comida, desde el primer momento tú nos has dejado claro que ibas a comer lo que estuviéramos comiendo nosotros y que las papillas y purés mejor las olvidáramos pero yo ya había aprendido a no preocuparme por eso y lo llevamos bastante bien.

Tu hermana es una niña muy lista pero muy tímida y seria, y aprende todo muy rápido porque observa todo lo que hay a su alrededor cuando pensamos que está absorta con cualquier cosa, sin embargo tú estás aprendiendo todo rápido porque te encanta imitarla, me encanta verte interactuar con tu hermana y sus amigas, eres la más pequeña con diferencia pero pareces una más, si hasta te maquillas con ellas!!

 De verdad, nunca pensé que podría estar tan enamorada de dos personas tan diferentes...


martes, 7 de enero de 2014

Ya acabó

Estas Navidades no es que hayan sido malas pero que no han sido como esperábamos eso seguro...

La bruja pequeña ha estado bastante pachuchilla, el día 23 le salió su primer grano (que yo ya estaba esperando) y la varicela hizo su aparición. Tal como su pediatra ya vaticinó, lo ha pasado bastante peor que la mayor, ha estado plagadita de granos, daba pena verla, como me dijo la pediatra de urgencias (donde la tuve que llevar porque su pediatra no estaba y no había sustituto) "no le salió ni un grano más porque no tenía sitio", afortunadamente el tema de los picores lo llevó bastante bien pero un par de días estuvo con fiebre. 

Como ya comenté tuvimos que cambiar los planes y quedarnos aquí a pasar la Nochebuena y la Navidad los cuatro en casita, la verdad es que no me arrepiento porque estuvimos muy bien, cenamos como cualquier otra noche con lo que nos libramos de estar luego mal de lo que habíamos comido y por supuesto sin ninguna resaca y recibir los regalos al día siguiente en nuestra propia casa fue estupendo, de hecho el día 25 con tanta cosa nueva no echamos de menos ni un poquito salir a la calle.

El problema fueron los siguientes días, con la pequeña tal y como estaba no podíamos ir a ningún sitio y la mayor no ha podido aprovechar a hacer las típicas cosas que se pueden hacer en estas fechas, íbamos a haber ido al cine (por primera vez), al parque infantil de navidad, a pasear y ver las luces, los belenes,... pero yo sola con las dos fue imposible.

La varicela pasó aunque todavía tiene sus postillas que no se han terminado de caer y la debió dejar muy baja de defensas porque un simple catarro hizo que estuviera otra vez dos días hecha un trapo, otra vez con fiebre y con muchas flemas, y por supuesto sin dormir ni ella ni ninguno de nosotros. No parecía la misma niña de siempre, no quería ni moverse, sólo estar en brazos de mamá, apenas comió esos dos días algo que no fuera líquido y yo creo que incluso perdió peso. Afortunadamente fueron sólo dos días y la recuperación pareció arte de magia ya que al día siguiente volvió a ser el culo inquieto de siempre y ni parecía que hubiera estado mal, increíble!

Tanto el papá de las brujas como yo es en estas fechas cuando más trabajo tenemos y ha sido un auténtico caos, aunque no puedo quejarme ya que los días en los que estuvo mal de verdad yo tuve libre, si no no sé ni lo que hubiera hecho...

Pero ya está, ya ha terminado, mañana empieza de nuevo el cole y volvemos a nuestros horarios de siempre, cosa que agradezco enormemente porque estoy destrozadita.

Por supuesto, eso de que cuanto más pequeños pasen la varicela mentira cochina, con 18 meses que tenía mi peque el día que comenzó no se lo deseo a nadie, aunque también es verdad que como me dijeron los dos pediatras que la vieron las segundas infecciones en la misma casa son mucho peores, uno me dijo que por estar en contacto continuo con el virus y el otro porque el virus que pilla la segunda es el que sobrevive a la primera y es mucho más resistente, sea como sea doy fe de que es así. Por lo menos me quedé tranquila cuando me dijeron que a pesar de ser más florido no tiene por que dar más complicaciones.

Ahora si seguimos como siempre espero no volver a ver un frasco de apiretal de nuevo en otros seis meses.
 

Sample text

Sample Text

 
Blogger Templates