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viernes, 30 de enero de 2015

Con la comida sí se juega

Han sido muchas las veces que he comentado en este blog que me gusta cocinar, que a mis hijas les encanta "ayudarme" en la cocina, e incluso alguna vez os he enseñado alguna receta de las que hemos hecho juntas, así que cuando desde boolino me ofrecieron el libro "Con la comida sí se juega" tanto mis hijas como yo nos frotamos las manos... y nos chupamos los dedos sólo de pensarlo.

Con la comida sí se juega es el último libro de Sandra Mangas, madre, profesora y una de las bloggers más reconocidas gracias a su blog La receta de la felicidad.

La verdad es que es un libro precioso, ya sólo con ver la portada nos podemos imaginar las cosas riquísimas y bonitísimas que nos vamos a encontrar en su interior. A la bruja mayor cuando lo vio se le iluminaron los ojos.

La autora nos propone un libro de cocina para niños donde los adultos como mucho podemos optar a ser los  pinches, los que hacen el trabajo "sucio": encender el horno, cortar algunas cosas, y supongo que fregar al final del trabajo...

Hay recetas variadas con todo tipo de alimentos, recetas para el día a día y recetas de fiesta. Nosotras ya hemos seleccionado alguna cosa para el inmimente cumpleaños de la bruja mayor y alguna otra para los domingos que tenemos más tiempo para meternos en la cocina.

Lo dicho, una joyita de libro que estoy segura de que a cualquier niño le gustará. ¿Lo conocíais?

miércoles, 28 de enero de 2015

¡Nos quedamos en casa!

Estas tardes de invierno son de pensar muchas actividades para disfrutar en casa: acualeras, manualidades, plastilina, juegos de mesa,... pero hay momentos en los que nos gusta tirarnos en el sofá a descansar y ver un rato la tele.

En estos últimos cinco años me he hecho casi una experta en dibujos animados, ayer os lo contaba en "El rincón de las pequeñas sonrisas", seguro que os apetece compartir con nosotros vuestras impresiones sobre lo que les gusta ver a vuestros pequeños... 

Podéis leerlo pinchando la imagen siguiente.


lunes, 26 de enero de 2015

Barro en familia

Hacía ya bastante tiempo que andaba buscando actividades para hacer con las brujas en las que los padres fuéramos bienvenidos, talleres y cosas para niños hay muchas sobre todo a partir de los cuatro años, pero yo echaba en falta cosas para hacer juntas.

Así que rebuscando y preguntando hace unos meses me encontré con una profesora de cerámica que daba clases de "barro en familia", fui un día a hablar con ella y le comenté lo que yo buscaba, una actividad divertida y creativa para dos niñas pequeñas y en la que yo también pudiera participar, ella me comentó que estas "clases" que ella da están enfocadas no sólo para aprender la técnica sino para fomentar las relaciones entre la familia, que a ella le gusta organizar los proyectos que vamos a hacer de tal forma que cada miembro hace una cosa que luego juntas componen un todo. A mí me gustó mucho su planteamiento y quedamos para empezar en su taller este mes de enero.

Así que este sábado nos plantamos allí las tres (la idea era que hubiera podido ir también papá pero tuvo turno partido y fue imposible) y junto con otra familia pasamos dos horas "con las manos en el barro". Esta primera sesión para mí fue de prueba, es decir, si las niñas lo disfrutaban nos plantearíamos hacerlo una vez al mes, sino una experiencia de un día sin más, sobra decir que ya tenemos fecha para la próxima sesión...

La bruja pequeña el jueves por la noche empezó con un poco de fiebre y el viernes lo pasó un poco chunguilla, por la tarde fuimos a la biblioteca para no estar todo el día en casa y airearnos y se me quedó dormida en brazos, así que no tenía todas conmigo de que pudiera ir, pero cuando el sábado llegué de trabajar (llego a las 9,30 de la mañana) me dijo mi madre que se había levantado perfectamente así que allá nos fuimos.

La bruja mayor se lo pasó pipa y se mostró mucho más tranquila y abierta de lo que yo la había visto nunca en presencia de desconocidos, en el primer momento de "trabajo libre" hizo unos caracoles, un muñeco de nieve y no recuerdo que otra cosa. La pequeña cogió una especie de "sacabocados" y estuvo la mar de contenta destrozando su bola de arcilla, ya sabéis la creatividad no entiende en este caso de normas...

Las dos alucinaban cuando veían a la profesora cortar con "un hilo" un trozo enorme de arcilla, cuando les explicaba que unas tazas blancas entrarían al horno y saldrían verdes por arte de magia, les encantó que yo también me pusiera una bata y me pringara entera, les gustó también compartir con otras niñas de su edad lo que iban haciendo,... Fue una experiencia muy gratificante.

Aprendimos a hacer unos vasitos para guardar las chuches, cada una hicimos el nuestro pero al mismo tiempo los tres encajan, hicimos unas bandejas que decoramos con muescas hechas con distintos artilugios (punzones, tornillos, conchas,...) y finalmente estuvimos pintando con pinceles unos imanes para la nevera que la profesora tenía preparados pues nuestras piezas tendrán que entrar al horno y las acabaremos el próximo día.

Como digo las tres salimos de allí muy contentas y en cuanto tengamos en casa nuestras "creaciones" os las enseñaré porque menudas artistas que tengo!!


viernes, 23 de enero de 2015

Esconder un león

Hace unos días gracias a Boolino pudimos descubrir un par de libros que nos encantaron, se trata de "Cómo esconder un león" y "Cómo esconder un león a la abuela" de Helen Stephens.


El primero cuenta la historia de un león que un día decide ir a hacer unas compras por la ciudad pero tiene que salir huyendo porque todos tienen miedo de él, se encuentra con una niña llamada Iris que decide que es un león bueno y que le va a ayudar a esconderse en su casa, en el segundo llega la abuela de Iris a casa y la niña piensa que la abuela se asustará si lo ve pero la abuela lleva una sorpresa en su gran maleta...


Una historia subrealista en la que los niños se situan en el lugar de Iris y ayudan a que el león no sea descubierto, una historia que nos cuenta que no somos como se supone que tenemos que ser (hay leones buenos), una historia que deja volar la imaginación,...

Son dos libros con ilustraciones cuidadas y un rico y adecuado vocabulario para compartir con nuestros pequeños y divertirnos todos juntos.

Sin ninguna duda yo los recomiendo. Y en vuestra casa, ¿los conocéis? ¿qué os parecen?

miércoles, 21 de enero de 2015

Aurora boreal y las adpataciones

Hace un tiempo que empecé a leer en formato digital y aunque al principio pensé que sería raro, que no me acostumbraría, que se me cansaría la vista, que "donde esté un libro de papel...",... he de reconocer que estoy encantada, sólo le veo ventajas: puedo tener un montón de libros en muy poquito espacio, por muy largo que sea un libro no me pesa y lo puedo llevar a cualquier sitio, la ventaja económica es evidente (aunque o tiraba mucho de biblioteca) y sobre todo puedo leer con la luz apagada.

Pero claro, mis estanterías siguen petadas, y mi listado de libros pendientes en ellas sigue siendo enorme, así que la semana pasada decidí volver al formato tradicional y elegí "Aurora boreal" de Asa Larsson para ello. Cuando lo cogí vi que en su día la había empezado pero el marcapáginas estaba en la página 60, mal comienzo... pero aún así decidí darle otra oportunidad, recordaba haber leído en su día que había sido todo un boom sobre todo después del famoso "Milennium" de Stieg Larsson.

Resulta que no sé porque no lo continúe en su día puesto que ahora en cuatro días lo he terminado y aunque no va a ser una novela para el recuerdo puedo decir que me ha gustado, prácticamente me enganchó desde el principio. Nunca me había dado por la novela negra pero desde que leí el año pasado "El guardián invisible" de Dolores Redondo (primera parte de una trilogía de la que tengo que hablaros sin falta) han sido unos cuantos de este género los que han caído.

La sinopsis oficial de esta novela es la siguiente: El cuerpo de Viktor Strandgård, el predicador más famoso de Suecia, yace mutilado en una remota iglesia en Kiruna, una ciudad del norte sumergida en la eterna noche polar. La hermana de la víctima ha encontrado el cadáver, y la sombra de la sospecha se cierne sobre ella. Desesperada, pide ayuda a su amiga de adolescencia, la abogada Rebecka Martinsson, que actualmente vive en Estocolmo y que regresa a su ciudad natal dispuesta a averiguar quién es el culpable. Durante la investigación sólo cuenta con la complicidad de Anna-Maria Mella, una inteligente y peculiar policía embarazada. En Kiruna mucha gente tiene algo que ocultar, y la nieve no tardará en teñirse de sangre.

Leyendo esto no podemos sino esperar una buena historia, de esas que enganchan, y he decir que engancharme me enganchó y que la recomiendo a los lectores de este género, pero también que esperaba mucho más, la historia comienza bien, con unos buenos personajes, pero la autora en mi opinión no ha sabido sacarles todo el jugo que se podía haber sacado, sí se centra bastante en la abogada Rebecka pero otros personajes como la policía Anna-Maria Mella se quedan muy descolgados.

Durante la mayor parte del libro la autora va ahondando en los detalles, haciendo que nos metamos en la historia tanto en la actualidad como en el pasado de los protagonistas, sin embargo de repente parece que tiene prisa por acabar y el desenlace cae por un precipicio y todo se resuelve en apenas cuarenta páginas estropeando todo lo que había conseguido. No sé si a los demás que la hayáis leído os ha dado la misma impresión.

Cuando el papá de las brujas vio que me lo estaba leyendo me dijo que tenía su adaptación al cine en casa y que si quería verla, por supuesto le dije que esperara a que lo acabara y que claro que la vería. Ésta es otra de mis manías: "ver las películas basadas en los libros que leo", manía con la cual siempre me llevo un chasco pero que no puedo abandonar.

Me gusta ver las películas después de leer los libros (jamás lo he hecho y no creo que lo haga al revés), me gusta ver los escenarios y los personajes en "carne y hueso" y comprobar si se parecían o no a lo que estaba en mi cabeza, me gusta recordar en hora y media lo que he estado días leyendo, no sé porqué pero me gusta. Es raro porque me gusta a sabiendas de que lo que voy a ver no me va a gustar.

Y por supuesto lo de ayer no fue una excepción, es más, hay adaptaciones pasables, adaptaciones malas y luego está esta adaptación, una desilusión impresionante, así como el libro sí lo recomiendo la película te digo que no pierdas el tiempo. No soporto estas adaptaciones en las que de repente faltan la mitad de los personajes, supongo que a veces se hace porque hay que adaptarlo a la duración de una película en el cine, pero en este caso, una novela de 380 páginas simplemente no lo entiendo, no entiendo que en vez de tres pastores aparezcan dos, que el compañero y el fiscal de la policía desaparezcan y que su investigación prácticamente sea inexistente, que la relación de Rebecka con su jefe sea tan distinta en un medio y en otro,... Y ya para colmo que sucedan cosas que en la novela jamás fueran así y hasta el final sea distinto, eso sí que no!

Hacía tiempo que no veía una adaptación tan mala, creo recordar que la última fue la de Milenium (citado arriba), va a ser que el cine sueco y yo no nos entendemos, a pesar de que en plena adolescencia "El séptimo sello" me marcó ;-)


viernes, 16 de enero de 2015

Sueños. Tres libros para disfrutarlos

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños , sueños son” O eso nos dejó escrito Calderón de la Barca. Muchas historias giran alrededor del sueño como recurso literario, como punto de partida para el aprendizaje. Veamos tres propuestas diferentes entre sí y destinados a jóvenes lectores de mayor a menor edad respectivamente. 

Maeva Young nos trae una novela situada en Nueva Orleans en 1943. Josie es una niña sensible que alberga el deseo de que su vida transcurra de manera muy diferente a la vida que su madre ha llevado en los bajos fondos de la ciudad. Desde su trabajo en una librería se convertirá en una joven que aspirará a entrar en la universidad para seguir su afán de conocimiento y de una vida mejor. Este relato nos cuenta una historia de superación donde la protagonista, una soñadora, es la que más despierta está y los libros son el detonante de su decisión de libertad. 


Parramón nos propone un álbum ilustrado con once historias en las que el sueño será un recurso literario cuya evolución a lo largo de la historia de la literatura infantil se nos presenta gráficamente. Clásicos como Alicia, el Quijote, El sueño de una noche de verano sirven para que Eudald Palma vaya ilustrando la representación que la literatura ha hecho del mundo onírico desde un toque futurista que quiere acercar estos clásicos al joven lector y busca hacerlo desde el apartado gráfico. El texto está también adaptado para que resulte más próximo a los lectores de a partir de 7 años. 


Juventud, por su parte, nos trae Los sueños de Anne Gutman y Georg Hallensleben englobado dentro de la colección MiRA MiRA. Los sueños es un libro de cartón sobre la forma de dormir de los animales con dibujos de tono infantil y bucólico. En este libro podremos conducir al pequeño lector por el comportamiento de diferentes animales respecto al sueño, su forma de descansar y como duermen conjuntamente adultos y cachorros. En este caso los sueños son un elemento de una colección que permite trabajar los colores, el vocabulario, los números y la identificación de los animales. 


Post ofrecido por Boolino

miércoles, 14 de enero de 2015

Esconder las verduras


Ayer estuve hablando con una amiga que está realmente agobiada porque su hijo de dos años no come nada. Y cuando digo nada no me refiero a ese “no comer nada” de las abuelas que significa comer una tercera parte de lo que ellas querrían que comiera, no, me refiero a NADA, a poder estar 24 horas con una tortita de maíz en su estómago.

Cuando cuentas estas cosas es muy fácil oír que no te preocupes, que poco a poco irá mejorando, que probablemente no necesite nada más,… y seguramente sea cierto porque el niño está perfectamente sano, pero el agobio que supone esto día tras día no lo sabes hasta que no pasas por ello.

Mis dos hijas han sido y son horribles con el tema alimenticio, la mayor es cierto que ha mejorado mucho aunque sigue sacándome a veces de mis casillas con sus cuatro cosas contadas que le gustan, pero recuerdo temporadas horribles, días que subsistía comiendo tan sólo tres garbanzos, días que sólo comía mandarinas, días que daba igual lo que hicieras que nada quería…

Con la pequeña la lucha es diferente, come más cantidad que la mayor pero se niega en redondo a probar la fruta o la verdura, y no porque no le guste porque de repente un día te sorprende y se come una manzana, sino porque lo ha cogido por costumbre o porque sabe que me saca de mis casillas. Y claro, a mí no me da la gana de que se alimente sólo a base de carne y pescado (y galletas por supuesto), así que me paso el día ideando formas de esconder las verduras en las cosas que más o menos se come.


Aunque la salsa de tomate que a ellas les gusta más es la envasada, hace tiempo que decidí hacerla casera, hay veces que hago verdaderos perolos dignos de una mamma italiana y los voy congelando en pequeñas raciones, cuando es para platos cocinados como la pizza o la empanada de bonito la uso tal cual, si es para comer “en crudo” como con los macarrones o el arroz la mezclo con la de bote para que cuele y se la coman. En esas salsas aprovecho a echar un montón de zanahoria, cebolla y pimiento y así eso que va para dentro.

Todas las semanas hacemos algún bizcocho o magdalenas caseras, y es ahí donde aprovecho a incorporar calabaza o zanahoria ralladas, aunque a priori parezca raro les da un dulzor y una esponjosidad que a mí ahora los otros apenas me gustan.

Otra de las cosas que les gusta para comer son las hamburguesas, pues en nuestra casa las hamburguesas son de color verde, en muchas pollerías las puedes encontrar pero son muy fáciles de hacer en casa, simplemente es añadir espinacas cocidas y muy trituradas a la carne picada y aliñarlas como lo hagas habitualmente, si sois de los que las coméis en bocata redondo con su queso, su salsa y demás no se notará la diferencia pero las espinacas estarán ahí.

Aunque la bruja mayor es como Mafalda y odia la sopa a la bruja pequeña sí que le gusta, así que cuando hago el caldo de pollo aprovecho a echarle bastantes verduras: vainas, tomate, cebolla, apio,… Ya sólo el caldo se queda con bastante de su “sustancia” pero las últimas veces he probado a pasar por la batidora parte de estas verduras y añadirlas al caldo, la peque se la come igual de bien y yo voy más tranquila.

A mí la tortilla de patata siempre me ha gustado sólo con patata (con cebolla la odio) pero de un tiempo a esta parte no me queda otra que fastidiarme y hacer tortillas con más calabacín que patata, otro truco para que ingieran algo verde…

Las albóndigas también son otro comodín a la hora de esconder lo que queramos, a parte que se pueden hacer de atún o bonito y dar más fácilmente el pescado a los niños que ponen problemas al comerlo, yo aquí lo que hago es añadir manzana picada a la mezcla, es algo que vi hacer a un cocinero en la tele hace tiempo porque les aporta jugosidad, a mí me gusta y a ellas también. Un plato de estas albóndigas con una buena salsa de tomate como he dicho más arriba es un plato de lo más completo.

Por supuesto, he intentado darles mil zumos diferentes hechos con la licuadora, pero ahí no hay manera, con lo que me gustan a mí!!

Así que así andamos todos los días, supongo que como en muchas casas, haciendo cábalas para que coman de todo.

Por cierto, me he puesto a leer todo lo que he escrito y espero no volver a tener otra discusión con su padre por el tema de las verduras porque al final de una manera u otra las comen todos los días ;-)

Ahora, a ver quien nos deja más ideas…

lunes, 12 de enero de 2015

Vamos cambiando

Cuando abrí este blog hace más de cuatro años mi principal intención era compartir con otras mamás todo aquello que nos había descubierto la maternidad. 

Recuerdo que en aquella época estaba muy sola en mi día a día, que cualquier novedad era un mundo para mí, que de repente estaba en casa 24 horas y el techo se me caía en la cabeza. El blog en aquel momento fue un desahogo, un medio para conocer a personas que ahora mismo son mis amigas y mis compañeras de camino. 

Cuatro años y medio después las cosas han cambiado, ahora somos cuatro y aunque las niñas influyen en todo lo que hacemos y decidimos ya no son lo único en mi cabeza. He vuelto a mi vida laboral, voy de compras y salgo con bolsas sólo para mí, he encontrado un momento para mis aficiones, para leer, para empezar con el running,... Se puede decir que ahora soy una versión intermedia entre la que era antes del 2010 y la que fui durante los tres primeros años de maternidad. 

Así que entre los propósitos que todos los principios de año me hago está que este cambio, esta evolución se traslade también al blog. Evidentemente va a seguir siendo "la mamá de dos brujas" pero me gustaría que no todo se centrara en ellas, no nos engañemos porque van a seguir ocupando gran parte de su contenido pero quiero que haya otras cosas. 

De momento me he propuesto ir comentando los libros que voy leyendo ya que estoy en una fase "productiva" en este sentido, y también libros infantiles porque hemos descubierto alguna joyita. 

Me gustaría encontrar el momento para compartir aquí otras aficiones como la cocina o las manualidades, me gustaría también hablar de los retos que me he propuesto a nivel físico y deportivo, pero bueno... Esto ya se verá. 

La cosa es que yo estoy contenta con como va evolucionando nuestra vida y ya que creé este espacio hace tiempo también quiero que vaya evolucionando a su vez.

viernes, 9 de enero de 2015

Empezando el año con buen pie

No me puedo quejar de como ha empezado el año, es más tengo muy buenas noticias laboralmente hablando...

Desde octubre hasta el día de Reyes me habían adjudicado una campaña bastante más larga que las que había venido teniendo en los últimos tiempos y aunque hemos estado realmente más agobiados con la bruja pequeña de un lado para otro nos ha permitido estar más desahogados económicamente.

Las Navidades han sido una verdadera caca de vaca hasta el 1 de enero que las peques vinieron otra vez a casita y todo se normalizó un poco, digo un poco porque el papá de las brujas engancha la campaña de Navidad con las rebajas y al pobre casi ni le vemos... Pero bueno, las niñas con sus abuelos han estado bien y para mí son días que prácticamente no han existido ya que sólo trabajaba y dormía.

La cosa es que el penúltimo día de trabajo tuve una historia muy rara y muy larga de contar, resumiendo me topé con el director general en España del cliente para el que estaba trabajando y me quedé con un mal sabor de boca, ese día Murphy hizo de las suyas y todas las cosas que en un cálculo de probabilidades nunca hubieras pensado que se darían se dieron todas juntas. Me fui a la cama muy chunga y al día siguiente se lo conté a unas compañeras en el centro donde ese día iba...

Por supuesto ellas se lo contaron al jefe del centro y rápidamente el muy cabrito vino a descojonarse de mí, yo no estaba para leches y le mandé a paseo, me dijo que quería hablar conmigo... sus palabras más o menos fueron "creo que acabas ya con ese cliente así que no te preocupes y traeme un curriculum en cuanto puedas porque si todo sale como yo espero el día 15 estás trabajando aquí conmigo"

Me quedé flipada de que las cosas pudieran dar la vuelta así... Si todo sale según lo previsto a partir del próximo viernes tengo un trabajo a media jornada con un horario totalmente compatible con mis peques y con un poco de suerte podré compaginarlo con alguna campaña corta que me dé mi actual empresa. Así que de momento no puedo pedir mucho más al año nuevo, sólo que todo salga según lo acordado.

Por cierto, a partir de la próxima semana podré estar un poquillo más por aquí, tengo tanto sobre lo que escribir...
 

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